Evidentemente, esta telecomedia francesa, inspirada en el rumor de que Houellebecq había desaparecido en 2011 durante la promoción de su novela El mapa y el territorio, no va a pasar a la historia del cine.
Protagonizada por el propio Houellebecq, la película se centra en las relaciones que el escritor entabla con sus secuestradores: un trío de culturistas especializados en la lucha cuerpo a cuerpo. Sorprenden la ruina física del novelista y los diálogos surrealistas con sus captores, que insisten en debatir con él la diferencia entre prosa y poesía, Lovecraft o el genocidio armenio.
Me gustó especialmente la escena en la que el autor francés habla de la importancia del aburrimiento y el vacío interior como condiciones necesarias para la creación literaria. Parodia o no, parece bastante sincero en ese frente. El resto, su apología de la virilidad espartana, la prostitución, la familia, el catolicismo y sus delirios políticos, son meras poses de provocador, de showman.

Sí, Houellebecq recuerda mucho a Leopoldo Panero en Después de tantos años (Ricardo Franco, 1994).
Michel Houellebecq en Aula de Filosofía
