Cine

Jean-Luc Godard: Tout va bien (Todo va bien, 1973)

Tout va bien

Tenemos motivos para secuestrar a los patrones. HUELGA INDEFINIDA.

Hace cuarenta años que Godard estrenó Tout va bien.Tras el fracaso de mayo del 68 se impone la idea paradójica de que todo va bien cuando, en realidad, nada ha cambiado. Todos los sueños e ideales del 68 se han desvanecido, la economía ha devorado a la política y el capitalismo campa a sus anchas. Godard, usando la técnica del distanciamiento de Brecht, pone en escena el vacío de todos los discursos políticos, el, así llamado, fin de todas las ideologías. Observa cómo utiliza la sección vertical en el fotograma de arriba para dar una perspectiva global de todas las relaciones sociales en juego: empresario, sindicalistas y ultraizquierda. También en la onda de Brecht, tratándose de una película protagonizada por dos iconos sexuales de la época (Yves Montand y Jane Fonda) cualquiera esperaría un drama romántico. A Godard le sobran treinta segundos para despachar la historia de amor.

En cualquier caso, lo peor de todo es que, tras verla de nuevo, tengo la desagradable sensación de que las ideas políticas apenas se han renovado y la situación de desamparo en que se halla el individuo es cada vez mayor. En el fragmento que puedes ver a continuación la figura del empresario, representante de la ideología neoliberal, realiza la crítica estándar al marxismo oficial. En primer lugar, la lucha de clases no existe, es un concepto del siglo XIX. En segundo lugar, la sociedad de consumo parece ser la alternativa económica más eficiente. En tercer lugar, en aquellos países donde ha triunfado el comunismo la economía se estanca. En cuarto y último lugar, la revolución no tiene sentido en una época de progreso económico, de aumento de la renta per cápita, de colaboración entre las clases sociales.

Godard tampoco ve alternativa en los Sindicatos o el Partido Comunista. El director francés se burla de la rapidez con que se han incorporado al sistema. Aquí vemos tres fotogramas en los que un líder del Partido Comunista intenta convencer a jóvenes consumidores del Carrefour para que cambien el rumbo de su vida asumiendo un programa ininteligible por 4 francos y 75 céntimos. La ideología de izquierda es otra mercancía más y está de rebajas.

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Godard presenta, además, la posición ideológica con la que más simpatiza, la ultraizquierda o gauchisme. En la película, los obreros, traicionados por el Partido, pasan directamente a la acción y secuestran al dueño de la fábrica. Se trata de un camino sin salida que tiene como espectadores a la pareja que interpretan Yves Montand y Jane Fonda, director de cine y periodista, respectivamente.

El personaje de Yves Montand es el alter-ego de Godard. Es muy ilustrativo su discurso acerca del cine y la publicidad: Montand mira a cámara y parece dar un paso fuera de la pantalla para mostrar al espectador que el cine no es más que otra mercancía que busca rentabilidad. ¿O podría aspirar a algo más? Echa un vistazo a la entrevista a Godard con que cierro la entrada.

Ficha técnica

ToutvabienDirección: Jean-Luc Godard, Jean-Pierre Gorin

Intérpretes: Jane Fonda, Yves Montand

Fecha de estreno: 13 de febrero de 1973.

Duración: 95 min.

Países: Italia, Francia.

Idioma: Francés

Entrevista a Godard sobre Tout va bien

8 replies »

  1. El empresario: un imbécil con dinero. La vida es una constante broma pesada. Gracias al buen cine y a pensadores como tú que comparten sus hallazgos la sobrellevamos mejor.
    Puede que algunos se pierdan en la inmensidad de la Red, pero algún día de algún año caerán por aquí, algo les será recompensado, lo espero.

    Godard, un genio en bata y sin afeitar, qué genio.
    Jane Fonda era mi amor de juventud.

    Gracias.

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    • Hola ente, después de ver la película da la sensación de que los telediarios, la prensa, las charlas políticas de la gente en los bares, los mítines llevan repitiéndose tal cual desde hace cuarenta años. Los mismos eslóganes, las mismas excusas, una y otra vez.

      En esta peli Godard no usa prácticamente el talento de Jane Fonda. Sólo quiere que esté en los títulos de crédito. Como Hitchcock al matar a Vera Miles al poco de empezar Psicosis.

      Saludos.

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  2. A veces tengo días en que confío en el cambio, recuerdo La Revolución de los Claveles, en Portugal en 1974, que acabó con la dictadura salazarista. Los soldados colocaron claveles (flor de temporada) en los cañones de sus armas para simbolizar que no deseaban disparar con ellos. Esta pequeña utopía alejó ciertos fantasmas distópicos de la conciencia colectiva.
    Por dejar un mensaje optimista.

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  3. Pero sí, siento el eterno retorno ese, parece que estamos programados para repetir las mismas cosas, buenas y malas.
    La verdad que sí, que con poner a Fonda en los títulos ya atraía mucha gente al cine. Lo de Hitchcock parece más psicológico, como despreciar a una mujer donde él es un Dios, en el cine, porque en la vida real era él el despreciado por las rubias altas y guapas.
    Gracias por toda la información, me ayuda a entender las cosas mejor.

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