Cine

Buñuel: Las Hurdes. (Tierra sin pan) -1932-

Buñuel rodó en 1932 este breve documental acerca del territorio más pobre de la España de la época. Las Hurdes están situadas en las montañas entre Salamanca y Extremadura. Sin agua potable y sin pan pero con múltiples enfermedades, endogamia y taras genéticas, mortalidad infantil severa y una miseria innombrable, el documental de Buñuel golpea al espectador con imágenes terribles e inolvidables. En resumen, el rostro amargo y brutal de la vida que hoy día acostubramos a ver en África.

Tras haber leído el estudio sobre la región realizado por el francés Legendre, director del Instituto Francés de Madrid, Buñuel tuvo la idea del documental. Su amigo, el anarquista Ramón Acín, le dijo: “Mira, si me toca el gordo de la lotería, te pago esa película”. Y así fue, no le cayó el gordo pero sí lo suficiente como para financiar el proyecto. Buñuel cuenta la trágica historia de Ramón Acín en sus memorias:

Ramón Acín, anarquista convencido, daba clases nocturnas de dibujo a los obreros. En 1936, cuando estalló la guerra, un grupo armado de extrema derecha fue a buscarlo a su casa en Huesca. Él consiguió escapar con gran habilidad. Los fascistas se llevaron entonces a su mujer y dijeron que la fusilarían si Acín no se presentaba. Él se presentó al día siguiente. Los fusilaron a los dos. (Luis Buñuel: Mi último suspiro, p. 160)

La República prohibió comercializar la película pues mostraba un rostro extremedamente feo y desagradable de España. La miseria que muestra Buñuel en Las Hurdes es una verdadera pesadilla. Dos años después, la Embajada de España en París le dio el dinero necesario para sonorizarla y terminó comprando el documental un poco a la fuerza. Cuenta Buñuel que “un día tuve que enfadarme y amenazarle con romper la máquina de escribir de la secretaria con una maza”. Al final pudo devolver el dinero de la película a las hijas de Ramón Acín, después la muerte de éste. Las Hurdes también puso a Buñuel en el punto de mira de los falangistas. En sus archivos figuraba como un morfinómano abyecto y autor de Las Hurdes, película abominable, crimen de lesa patria. Si Buñuel llega a estar en España al inicio de la Guerra Civil habría sido uno de los primeros en ser fusilados.

El objeto de mostrar tan cruda miseria es motivar a obreros y campesinos en la lucha por mejorar sus condiciones de vida y en la guerra contra el fascismo. Buñuel tenía las mismas afinidades comunistas que el grupo surrealista al que pertenecía junto a Breton, Elouard, etc. Es, por tanto, un documental con una clara intención política. Sin embargo, también cabe otra lectura, más afín al pesimismo de Schopenhauer. Las Hurdes sería una prueba más del ciego impulso irracional que domina el universo y que él llamó “voluntad de vivir”. A esta, los dolores y miserias de los individuos, por abominables que sean, le son indiferentes. Sólo le interesa la supervivencia de la especie.

Ficha técnica

  • Dirección: Luis Buñuel
  • Ayudante de dirección: Pierre Unik, Rafael Sánchez Ventura
  • Producción: Ramón Acín Aquilué
  • Guión: Luis Buñuel, Pierre Unik, Julio Acín
  • Música: Fragmentos de la sinfonía nº 4 de Johannes Brahms
  • Sonido: Charles Goldblatt, Pierre Braunberger
  • Fotografía: Eli Lotar
  • Montaje: Luis Buñuel
  • Narrador: Abel Jacquin
  • País(es): España
  • Año: 1932
  • Género: Documental
  • Duración: 27 minutos

5 replies »

  1. Llevaba razón Schopenhauer, el hombre se aferra a la vida en cualquiera de sus condiciones. Sólo me he encontrado un caso distinto en las lecturas del psiquiatra austriaco Viktor Frankl, durante su encerramiento en los campos de concentración nazis, cuando se producían múltiples suicidios de los cautivos, Frankl, y otros de buena voluntad, luchaban por extender en el campo la idea de que aquello no era más que un capítulo en sus vidas, y que fuera esperaban otros su retorno; lo cual daría sentido al resto de sus vidas.
    Un saludo.

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    • Hola Ente,

      la búsqueda de sentido a toda costa y el humanismo a ultranza de Viktor Frankl es un buen antídoto contra el “pesimismo de salón” de Schopenhauer. Esta es una reseña que hice hace algún tiempo al libro más importante de Frankl comparándolo con otra víctima de los campos de concentración que sí se suicidó y cuya lectura también recomiendo Primo Levi, Si eso es un hombre (Seix-Barral)

      Un saludo.

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  2. Pues muchas gracias de nuevo. El libro de Frankl lo tengo, me ayudó siendo yo un adolescente, porque, como bien dice usted en su artículo, está escrito para que lo pueda comprender todo el mundo. Me ayudó a superar las tristezas constantes que tengo por naturaleza. Recuerdo que yo mandaba a pedir libros a la editorial Herder, y que solían ser caros. En el fondo, uno trabajaba para llenar la nevera y también los anaqueles de las estanterías de la pequeña biblioteca.
    De Primo Levi no sé nada, pero lo buscaré en su Aula de filosofía.
    Gracias Eugenio.

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  3. Este documental es una gran mentira, es todo puro sensacionalismo. Soy hurdana y conozco muy bien la historia de las hurdes gracias a mis mayores y antepasados y nunca jamás Las Hurdes se vieron de tal manera y con tanta hambre ya que supieron aprobechar el campo y los recursos que tenian para tener lo suficiente para tener una buena vida aunque basada en el trabajo duro. La única frase que puede describir Las Hurdes tal y como son es “Si en todos los lugares los hombres son hijos de la tierra, en Las Hurdes la tierra es hija de los hombres”.

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