Este es el conocido documental producido por la televisión pública francesa en el que se sugiere que las imágenes de la llegada del hombre a la Luna fueron filmadas por Stanley Kubrick en los estudios de la MGM en Londres. No se discute la capacidad tecnológica de la NASA para llevar un hombre hasta allí sino la posibilidad de enviar imágenes en directo del evento. La Guerra Fría fue una guerra de propaganda y la necesidad de imágenes era una cuestión esencial. Así que, a falta de un directo en condiciones, se recurrió al simulacro. La habilidad demostrada por Kubrick el año anterior en 2001, una odisea del espacio lo convirtió en el candidato perfecto.
Sobre la idea del simulacro escribía Baudrillard:
A recent documentary supposing that the first pictures taken on the moon in 1969 were in reality filmed – by Stanley Kubrick – some time before in a studio near London. Opprobrium rains down on the media: this is morally unacceptable! You have no right to toy with reality in this way, especially now that it has become part of world heritage. An offence against reality is worse than offending against public decency.Yet that version, even if objectively false, is much closer to a truth than if it were authentic. It keeps us alert to the truthfulness of all the ‘facts’ we are presented with. (Cool Memories V, p. 59)
Lo más inquietante no es el posible engaño a escala global, que como dice Baudrillard tendría interés filosófico, ni el supuesto asesinato de todos los testigos del rodaje por parte de la CIA -cine de espías de baja calidad-, sino ese personaje que camina junto a Nixon en el fotograma de abajo. Es Donald Rumsfeld. ¡Qué coincidencia ver a Rumsfeld como consejero personal de Nixon en 1969 y como Secretario de Denfensa en 2001 bajo el mandato de Bush! A lo mejor, lo suyo no es la política sino la ficción.

