Una de las películas menos afortunadas del director David Cronenberg. Todo en ella son tópicos muy trillados. Simplifica en exceso. En ocasiones parece un libro de texto de historia de la psicología: la histeria y la terapia, la obsesión con la pulsión sexual, la ruptura entre Jung y Freud, su viaje a Estados Unidos, la atribución de la pulsión de muerte a Sabina Spilrein, el misticismo de Jung y las enseñanzas del precursor de la antipsiquiatría y el amor libre, Otto Gross.

Tengo la sensación de que la afición de Sabina al sadomaso pasa de anécdota terapéutica a único y morboso leit-motiv de la película.
En cualquier caso, puede verse como una introducción ligera al psicoanálisis y para tener noticia de las ideas olvidadas de Otto Gross.
Ficha técnica
– Director: David Cronenberg
– Produtor: Jeremy Thomas (también productor junto a Cronenberg de las inquietantes The naked lunch -Burroughs- y Crash -Ballard-), Tiana Alexandra
– Guión: Christopher Hampton, basado en su obra de teatro The Talking Cure y el ensayo de John Kerr A most dangerous method.
–Intérpretes: Keira Knightley (Sabina Spielrein), Viggo Mortensen (Sigmund Freud), Michael Fassbender (Carl Jung), Vincent Cassel (Otto Gross)
– Música: Howard Shore
– Fotografía: Peter Suschitzky
– Montaje: Ronald Sanders
– Fecha de estreno: 2 de septiembre de 2011 ( Festival de Venecia), 10 de febrero de 2012 (Reino Unido)
– Duración: 99 minutos
– Países: Reino Unido, Alemania, Canadá, Suiza.
