Platón: Las leyes, libro VII.

Platón. Manuscrito del "Timeo" Oxford Bordleian Library ms digby23, fol. 051v / 052ar. (http://ficus.pntic.mec.es/~wque0012/filantigua/platon/05_imagenes.htm)

El libro VII está dedicado principalmente a la educación. Destacan sobre todo la insistencia en educar del mismo modo a hombres y mujeres en el arte de la guerra y la censura omnipresente de los legisladores, que habrá de aplicarse no sólo a los juegos de los niños sino también a cualquier obra artística, ya sea musical o literaria. También son memorables sus observaciones sobre la infancia donde, anticipando a Freud, afirma que el niño es la más terrible de todas las bestias. Incluye también una crítica severa a un deporte de la época, la caza del hombre, lo que me ha traído a la memoria aquella mala película de John Woo Hard target (Blanco humano, 1993).

En primer lugar Platón reflexiona sobre la educación de los niños hasta tres años. El ateniense está convencido de que “todos los cuerpos tienen un beneficio en salud, cuando son sometidos a todo tipo de vibraciones y movimientos, tanto los que efectúan ellos mismos como también cuando van en literas o incluso por mar…” (789d) Así que las nodrizas deben acarrear a los bebés a todas partes hasta agotarse y aquellas que falten a este deber serán castigadas.  El movimiento ayuda al desarrollo de la virtud en el alma: sirve para contrarrestar el miedo que no es otra cosa que un movimiento interior “asustadizo y frenético”.

¿Cómo instaurar en el alma del bebé un buen carácter? Si se le cría con demasiados mimos se volverá malo e irascible y si se le somete brutalmente se volverá pusilánime, servil y misántropo. Ha de buscarse por tanto el “justo medio”: ni placeres ni dolores en exceso.  Es lo que Platón llama “apacibilidad” y que es considerada la mejor disposición para el desarrollo adecuado del alma.

Estas reglas son leyes tácitas que deben ser mencionadas para que todos las tengan en cuenta pero no deben ser escritas como sí ocurre con la elección de magistrados. Pretender legislarlo todo es el peor camino para alcanzar una sociedad ordenada.

De los tres a los seis años el niño ha de ser educado mediante el juego, aunque ya es necesario aplicar algún correctivo para que no se vuelva caprichoso. En cualquier caso, hay que evitar siempre la humillación, que, como en el caso del castigo a los esclavos, no lleva sino al deseo de venganza.  La educación se llevará a cabo en un templo y será dirigida por una nodriza elegida por las “encargadas de la supervisión de los matrimonios”. La nodriza podrá aplicar castigos inmediatos a hijos de esclavos y extranjeros pero habrá de consultar a los guardias urbanos antes de decidir la sanción de un ciudadano.

Después de los seis años los niños deberán separarse de las niñas aunque habrá de procurarse que reciban una educación similar, especialmente en lo que concierne al uso de las armas. Al contrario que para la mayor parte del mundo griego de la época, Platón cree que no puede desaprovecharse a las mujeres en caso de guerra y que, por tanto, necesitan saber cabalgar y conocer el manejo de las flechas, la honda y la jabalina. Es absurdo obligarlas a realizar trabajos de esclavo o mantenerlas encerradas en el hogar. Es, por el contrario, preferible andar el camino de los espartanos que autorizan a las muchachas a participar en los ejercicios físicos y los festivales musicales. Sin embargo, las mujeres espartanas parecen hombres por disipadas y derrochadoras. El legislador ha de aprovechar lo bueno del modelo espartano y evitar sus defectos.

Las materias de estudio deberían ser de dos tipos: unas relacionadas con el cuerpo, englobadas bajo el concepto de gimnasia, y otras con el buen estado del alma, llamadas genéricamente música. Dentro de la gimnasia pueden distinguirse la danza y la lucha. La danza facilitará la armonía en el movimiento del cuerpo y la lucha debe estar orientada principalmente al combate. Tanto en la paz como en la guerra los niños deben desfilar con frecuencia armados y a caballo para honrar a los dioses de la ciudad.

Otra cuestión que preocupa gravemente a Platón es la del juego. Es evidente que, aunque no están presentes en la legislación, los juegos son parte esencial de la educación. Respecto a los juegos Platón insiste con vehemencia en una sola cosa: ¡prohibida toda innovación!

“Pero cuando, por el contrario, los hacen cambiar e innovar, practicando siempre nuevas variantes, mientras los niños nunca declaran que les agradan las mismas cosas, y provocan que nunca permanezca lo elegante y lo inelegante de la manera en que han acordado, ni en el aspecto exterior de sus propios cuerpos ni en los otros utensilios, sino que se honra por encima de todos al que innova constantemente e introduce algo diferente de lo acostumbrado en el aspecto, los colores y en todo ese tipo de cosas, tendríamos razón si dijéramos que no hay un daño mayor para la ciudad que eso. En efecto, hace cambiar la forma de ser de los jóvenes inadvertidamente y desacredita lo antiguo entre ellos, mientras celebra lo nuevo. Digo nuevamente que no hay un castigo mayor para todas las ciudades que esta palabra y esta doctrina” (797b-d)

Cualquier  tipo de cambio es perjudicial para el orden social. Para que la innovación no afecte tampoco al mundo de la música y la danza se las convertirá, imitando el modelo egipcio, en sagradas. Aunque en principio parezca ridículo, es necesario legislar el tipo de música que debe existir en la ciudad. Habrá de ser una música que aleje las desgracias y concite el favor de los  dioses. Para que los poetas sigan estos criterios sufrirán la censura de los guardianes de la ley. La música recomendada por los legisladores será sobria y elegante.

Ahora bien, los ciudadanos que hayan recibido esta educación no podrán quedar libres de servir al Estado sino que habrán de sobrellevar la tarea más importante de todas, que es el gobierno. Un buen síntoma de que esta tarea se está asumiendo verdaderamente es el no dormir jamás una noche entera, levantarse antes que los esclavos y velar todas las noches por la seguridad de todos. “Cuando los magistrados están despiertos durante la noche en la ciudad, son temibles para los malvados, tanto los enemigos exteriores a la ciudad como los que son ciudadanos…” (808 c).

No pasará un día sin que los niños asistan a la escuela. Los niños, como el ganado, no deben pasar un solo día sin pastor. “El niño es la más difícil de manejar de todas las bestias. En efecto, en la medida en que todavía no tiene disciplinada la fuente de su raciocinio, se hace artero, violento y la más terrible de las bestias. Por eso, es necesario domarlo con muchos frenos…”(808 d) No sólo podrá castigarlo la maestra sino cualquier ciudadano. E incluso, si un ciudadano dejase pasar alguna acción malvada sin castigo será objeto de la crítica más despiadada.

Incluidas en el  aprendizaje de la música y la gimnasia se hallan materias como la lira, leer y escribir, principios de astronomía, reglas para el buen gobierno de la casa y la ciudad… Quienes van a ser ciudadanos habrán de ser adiestrados en la lectoescritura y la lira del siguiente modo. A partir de los diez años y durante tres aprenderán a leer y escribir. De los trece en adelante y durante otros tres practicarán con la lira. Ahora bien, no se permitirá que el niño prolongue sus estudios más allá, aunque le guste aprender. “La erudición es peligrosa para los niños” (811 b)

Sobre el leer y el escribir Platón se enfrenta a la práctica común de su época que utilizaba a poetas como Homero para educar a los jóvenes. La solución propuesta no deja de tener su gracia. “No podría dar al guardián de la ley y educador, así creo, un ejemplo mejor que éste, es decir que no sólo debe mandar a los maestros que enseñen a los niños esta conversación, sino que las obras relacionadas y semejantes a esta…” (811 e)

El ateniense insiste de nuevo en que dentro de la gimnasia habrán de incluirse todos los ejercicios físicos relacionados con la guerra como el arte del arquero, de la infantería liviana, tácticas, estrategias, marchas… Para esto el encargado de los niños recurrirá a quienes considere más dotados para impartir estas enseñanzas. Y vuelve a insistir: las mujeres habrán de conocer también estas artes pues sería “una gran falla del orden político que las mujeres estuvieran tan mal educadas que no quisieran morir como los pájaros, luchando por los hijos contra cualquier bestia más poderosa y correr todos los peligros…” (814 b)

A continuación pasa el Ateniense a distinguir varios tipos de danza. En primer lugar, hay dos tipos de danza según se imite a un cuerpo bello en su aspecto más serio o a un cuerpo feo en su aspecto “chabacano”. La danza seria puede dividirse a su vez en dos, según se imite a un alma valiente en la guerra o la serenidad del alma prudente en una situación afortunada. A la primera la llamaremos pírrica y a la segunda  pacífica. La pírrica se centrará en estimular la flexibilidad del cuerpo para poder esquivar flechas, jabalinas y todo tipo de golpes. Existe otra danza noble que pertenece al ámbito de lo sagrado, la relacionada con purificaciones y ritos iniciáticos. Las danzas en las que se imita lo ridículo son también necesarias para la educación para que el joven aprenda qué no debe hacer. Pero ningún hombre libre debe aparecer aprendiéndolas. Se contratará a esclavos y extranjeros para que las interpreten.

Si los autores de tragedias consultaran a los legisladores del Estado si les permitirían representar sus dramas en la ciudad la respuesta de Platón sería la siguiente: vuestro arte no es mejor que el nuestro, nuestro sistema político aspira a imitar la vida más bella y mejor, tal y como intenta la tragedia más verdadera. Si queréis representar en esta ciudad sólo os lo permitiremos si antes sometéis vuestra obra al criterio de los magistrados. En caso contrario estaríamos locos si os permitiéramos decir a la multitud cosas contrarias a nuestras leyes tal y como ahora se os permite.

«Excelsos extranjeros, diremos, también nosotros somos poetas de la tragedia más bella y mejor que sea posible. Todo nuestro sistema político consiste en una imitación de la vida más bella y mejor, lo que, por cierto, nosotros sostenemos que es realmente la tragedia más verdadera. Poetas, ciertamente, sois vosotros, pero también nosotros somos poetas de las mismas cosas, autores y actores que rivalizan con vosotros en el drama más bello, del que por naturaleza sólo la ley verdadera puede ofrecer una representación, tal como es nuestra esperanza124. No creáis, por cierto, que nosotros os dejaremos alguna vez levantar tan fácilmente escenarios en la plaza y presentar las actuaciones de actores de bella voz, que hablen más fuerte que nosotros ni que os encargaremos dirigiros a los niños, las mujeres y a todo el populacho, diciendo de las mismas costumbres e instituciones cosas que no son las mismas que las que decimos nosotros, sino, por lo general, contrarias en su mayor parte. Pero es que estaríamos completamente locos, no sólo nosotros sino también cualquier ciudad que os permitiera hacer lo que estamos diciendo ahora, antes de que su magistratura juzgara si lo que habéis compuesto se puede decir y es apto para ser dicho en público o si no. Ahora bien, hijos descendientes de las débiles Musas, mostrad primero a los magistrados vuestras canciones que nosotros las compararemos con las nuestras y, en caso de que sea evidente que dicen lo mismo o mejor lo que nosotros decimos, os permitiremos hacer una representación, pero si no, amigos, nunca podríamos dejaros»

Quedan tres materias de estudio para los hombres libres: la aritmética, la geometría y la astronomía. Son conocimientos que no deben estar disponibles para la mayoría sino sólo para unos pocos. Sólo aquellos destinados a alcanzar la excelencia, imitando a lo divino, deberán andar el camino de la ciencia en toda su profundidad. Para la mayoría  de hombres libres será suficiente que aprendan las reglas básicas del cálculo a través del juego.

En cuanto a la geometría, es indispensable usar también el juego para arrancar a los griegos de la ignorancia. Platón reconoce cómo le impactó el descubrimiento de la inconmensurabilidad cuando tuvo conocimiento del mismo a una edad tardía. Se sintió un burro y sintió tristeza por la ignorancia de todos los griegos. Así que la inconmensurabilidad del triángulo rectángulo es uno de esos conocimientos indispensables para cualquier hombre libre.

Unos conocimientos básicos de astronomía también son necesarios para la mayoría pero debe evitarse que el hombre común investigue al “dios más grande”, el universo, ni sus causas, pues no es piadoso. Sin embargo, sí conviene explicar a todos que se blasfema cuando se llama a los planetas “errantes”, pues eso es sólo lo que se observa a simple vista. El círculo es la única forma posible en el movimiento de seres divinos como los cuerpos celestes.

El último de los temas del libro VII es la caza. Platón entiende que debe ser regulado no mediante leyes sino de un modo tácito, del mismo modo en que se habló de la crianza de los niños más pequeños. Aunque no establezca leyes el legislador si que debe comunicar los ciudadanos qué pautas y criterios han de seguirse al respecto. Todas aquellas variantes de la caza que favorezcan la ejercitación militar de los jóvenes deberán ser alabadas mientras que aquellas modalidades que fomenten la pereza (la pesca con anzuelo) o la crueldad (la caza del hombre) serán criticadas. Será elogiada como la más recomendable la “caza de cuadrúpedos con caballos, perros y sus propios cuerpos” (824a)

Cuestionario

  1. Relaciona la metafísica platónica con su resistencia a cualquier tipo de innovación en los juegos.
  2. Relaciona a Platón y Freud a partir de esta máxima “El niño es la más difícil de manejar de todas las bestias. En efecto, en la medida en que todavía no tiene disciplinada la fuente de su raciocinio, se hace artero, violente y la más terrible de las bestias”.
  3. ¿Qué te sugiere el hecho de que Platón recomiende sus libros como lecturas obligatorias para la educación de los jóvenes?
  4. Busca ejemplos históricos en los que el Estado ha censurado obras de arte o ha obligado a los artistas a seguir un determinado programa estético. Da tu opinión al respecto.
  5. ¿Por qué crees que Platón limita el número de personas que puede tener acceso a la ciencia? ¿Ha ocurrido algo parecido a lo largo de la historia?
  6. ¿Cuáles son las consecuencias metafísicas del descubrimiento pitagórico de la inconmensurabilidad?
  7. Platón habla de la caza del hombre como un deporte criticable pero practicado entre los griegos. ¿Recuerdas alguna película donde se trate este tema?

Textos para comentar

1. Ley básica de la educación

At.—Subrayo nuestra convicción de que la blandura y disipación hace a los caracteres de los jóvenes malos, irascibles y excitados por muy pequeños asuntos, pero lo contrario a esto, es decir el sometimiento total y salvaje, al hacerlos pusilánimes, serviles y misántropos, crea compañeros de vida inapropiados.821e

2. El justo medio y el hábito son conceptos platónicos, no aristotélicos.

At.—El tema no carece de importancia para vosotros dos. Presta también tú atención y ayúdanos a juzgar quién tiene razón, Megilo. Mi argumentación defiende que la vida correcta en absoluto debe perseguir los placeres, ni tampoco d huir de los dolores, sino que hay que aceptar con alegría el justo medio, a lo que acabo de aludir con el nombre de apacibilidad, disposición que, siguiendo un cierto auspicio adivinatorio, con acierto todos llamamos del dios. Sostengo que aquel de nosotros que también vaya a ser divino debe perseguir ese estado, y que ni debe abalanzarse en cuerpo y alma a los placeres, puesto que ni siquiera va estar exento de dolor, ni dejar que otro, viejo o joven, varón o mujer sufra eso mismo y, menos que todos, en lo posible, el recién nacido, pues en ese momento, efectivamente, se desarrolla e en todos nosotros con toda su autoridad todo el carácter a través del hábito14. Además, yo al menos, si no fuera a parecer que bromeo, diría que entre todas las mujeres es necesario cuidar más a las que lo llevan en su vientre ese año, para que la embarazada no sufra muchos placeres frenéticos, ni tampoco dolores, sino que viva ese período cultivando la apacibilidad, buena disposición y suavidad.821d

3. Evitar siempre la innovación o el cambio

Cuando las leyes, en las que se crían, por alguna fortuna divina, llegan a ser inmutables durante un largo período de tiempo, de modo que nadie recuerde ni haya escuchado que alguna vez fueron distintas de lo que son ahora, toda el alma las respeta y teme cambiar algo de lo instituido en ese momento. El legislador debe, pues, idear de una manera u otra de qué forma la ciudad tendrá esta situación. Yo, al menos, encuentro la siguiente. Todos piensan que si los juegos de los niños se cambian, lo que decíamos antes son en realidad juegos y de ello no se produce ningún daño serio importante, de modo que no los apartan, sino que los acompañan plegándose a la innovación, y no piensan que  esos niños, que han innovado en los juegos necesariamente llegarán a ser hombres diferentes de los que fueron los niños anteriores y que, al haber cambiado, buscarán otra vida y, al buscarla, desearán otras costumbres y leyes, y después de esto, ninguno de ellos temerá que pueda llegar ese mal extremo para las ciudades que acabamos de mencionar. 798d

4. Hay que censurar a los poetas.

At.—Entonces, ¿como ejemplo de qué debemos decir que se expuso ese argumento? ¿No será por casualidad de lo siguiente: de que la raza de los poetas no es del todo capaz de conocer bien lo que es bueno y lo que no lo es?. Cuando, en el texto o en la música, un poeta se equivoca en eso y compone plegarias erradas, hará quizás que, en los asuntos más importantes, los ciudadanos pidan totalmente lo contrario a lo que nosotros ordenamos. En consecuencia, no descubriremos muchos errores, como decíamos, mayores que éste.

5. El camino de la ciencia es sólo para unos pocos

Bien, hay aún tres materias de estudio para los hombres libres: el cálculo y los números constituyen una disciplina; también el arte de la medida de la extensión, de la superficie y la profundidad forman, como un único ámbito, la segunda materia, mientras que la tercera es el estudio de las revoluciones de los cuerpos celestes, cómo es el movimiento natural de unos en relación con los otros. No es necesario que la mayoría estudie todo eso hasta alcanzar un conocimiento exacto, sino unos pocos, que mencionaremos    cuando hayamos progresado hasta la parte final de la exposición.

6. El movimiento circular de los planetas

At.—Estimados amigos, en la actualidad prácticamente todos los griegos decimos mentiras de grandes dioses, de Helios y también de Selene.

Cl.—¿Qué mentira, pues?

At.—Decimos que nunca recorren el mismo camino y también otros cuerpos celestes con ellos, puesto que los llamamos ‘errantes’

Cl.—Por Zeus, extranjero, lo que dices es verdad, pues incluso yo he visto a lo largo de mi vida que el lucifer, el véspero y algunos otros astros nunca toman el mismo curso, sino que van errantes en todas direcciones, pero en el caso del sol y la luna todos sabemos, pienso, que siempre hacen eso.

At.—Justamente eso es, Megilo y Clinias, lo que digo ahora que nuestros ciudadanos y también los jóvenes deben aprender de todos esos dioses celestes hasta no proferir blasfemias contra de ellos y evitar las malas premoniciones cuando con piedad les hacen sacrificios y les elevan ruegos en forma de plegaria.

Woody Allen: Match point (2005)

Woody Allen vuelve en Match point a un tema que ya había tratado antes en Delitos y faltas (1989). Un marido infiel es acosado por una inestable amante para que deje a su feliz y adinerada esposa, así que al primero no le queda otro remedio que eliminarla. Si bien en Delitos y faltas le encarga el trabajo a su hermano, en Match point es el propio marido el que comete el asesinato.

Fiodor Dostoievski, 1872

La situación dramática que plantea Woody Allen en esta película posee como trasfondo filosófico explícito las reflexiones de Raskolnikov en Crimen y Castigo de Dostoievski: ¿es legítimo el asesinato si de ese modo obtenemos un bien mayor? ¿pueden los hombres superiores vivir por encima del remordimiento y la culpa que atenazan a los inferiores y cobardes?…

En ese caso, ¿sería usted capaz de decidirse, para salir de una situación económica apurada o para hacer un servicio a la humanidad, a dar el paso…, en fin, a matar para robar?,

pregunta el juez a Raskolnikov para obligarle a confesar. Por ejemplo, si para que alguien pudiese parir por fin una solución contra el SIDA fuese necesario el sacrificio de cien inocentes, ¿no sería adecuado ofrecerlos a cambio? Evidentemente el protagonista de la película no comete el asesinato persiguiendo un fin tan elevado como el progreso científico o la vida de miles o millones sino sólo para proteger su cómodo estilo de vida. En cualquier caso, el razonamiento es el mismo.

Planteada la cuestión, se resuelve de un modo diferente en la novela de Dostoievski que en la película. El novelista ruso obliga a Raskolnikov a renunciar a sus ideas nihilistas y a buscar la redención a través del verdadero amor, la confesión y el arrepentimiento. El protagonista de Match Point reconoce que le hubiese gustado que la policía lo hubiese detenido porque eso sería fundamento suficiente para confiar en que el mundo tiene sentido, que el Bien y la Justicia dirigen, al fin y al cabo, la ridícula tragedia humana. Sin embargo, la suerte le es favorable y la policía pierde su pista. En lugar de confesar, como ocurre en Crimen y Castigo, no le resulta demasiado difícil esconder su conciencia moral debajo de la alfombra y seguir viviendo feliz tras cometer el crimen. En mi opinión, el mejor momento de la película ocurre cuando el protagonista dialoga con los fantasmas de sus víctimas:

- Nola: Chris.

- Chris: Nola, no fue fácil. Pero al llegar el momento, pude apretar el gatillo. No conoces a tu prójimo hasta que hay una crisis. Uno aprende a esconder la conciencia bajo la alfombra. Tienes que hacerlo. Si no, aquello te supera.

- Mrs. Eastby: Y yo, ¿qué? ¿Qué hay de la vecina de enfrente? Yo no tenía nada que ver en este horrible asunto. ¿No hay problema en que yo muera, siendo inocente?

- Chris: Los inocentes son sacrificados a veces, por un orden mayor. Usted fue un daño colateral.

- Mrs. Eastby: También lo fue su hijo.

- Chris: Sófocles dijo: “No haber nacido nunca, puede ser el mayor de los favores. “

- Nola: Prepárate a pagar el precio, Chris. Tus actos fueron torpes. Llenos de fallos. Como de alguien que suplica ser descubierto.

- Chris: Lo correcto sería ser descubierto y castigado. Al menos habría una mínima señal de justicia. Una mínima cantidad de esperanza en un posible sentido.

Este problema filosófico ya había sido planteado por Platón tanto en Gorgias como en el libro I de República. Sócrates defendía que era preferible “padecer injusticia antes que cometerla”. Quien comete injusticia puede que obtenga riquezas y poder pero pierde su posesión más valiosa, el alma. Aunque el diálogo República es más conocido por contener la exposición de las ideas políticas de Platón, en realidad el hilo conductor es resolver la cuestión: ¿puede alguien cometer injusticias, por ejemplo, un tirano, y tener una vida plena y feliz? Demostrar que esto es imposible es esencial dentro de la metafísica platónica donde todo el Universo gira en torno a la Idea del Bien que reina junto a la Belleza y la Justicia sobre el mundo visible. Pero ¿y si no fuese así?

La filosofía de finales del s. XIX puso punto final a las esperanzas platónicas. Como demostró Schopenhauer y recordaba Nietzsche, el “viejo sol” del Bien platónico ya no guía más los pasos de la humanidad. No era más que el instrumento de los débiles para contener las ansias de poder de los fuertes. Pero estos, propone Nietzsche, han de extirparse la venenosa conciencia moral que Platón y el cristianismo imprimieron a la humanidad si quieren convertirse en superhombres. Y un modelo algo dubitativo de superhombre es el que propone Woody Allen en Match Point.

Para terminar, un apunte cinéfilo. En la última década Woody Allen ha acumulado premios y dinero pero, ni de lejos, sus mejores películas. Resulta triste ver cómo ya no hace más que repetir sus antiguos chistes y argumentos hasta convertirlos en cartón piedra. Desgraciada y, platónicamente hablando, ya no es más que una copia o una sombra de sí mismo. Pero más vale esto que nada.

Ficha técnica.

Match Point

Match Point

- Dirección y guión: Woody Allen.

- País: Reino Unido.

- Año: 2005.

- Duración: 123 min.

- Género: Drama.

- Interpretación: Jonathan Rhys Meyers (Chris Wilton), Matthew Goode (Tom Hewett), Emily Mortimer (Chloe Hewett Wilton), Scarlett Johansson (Nola Rice), Brian Cox (Alec Hewett), Penelope Wilton (Eleanor Hewett), James Nesbitt (Detective Banner), Alexander Armstrong (Sr. Townsend), John Fortune (John), Ewen Bremner (Inspector Dowd).

- Producción: Letty Aronson, Gareth Wiley y Lucy Darwin.

- Fotografía: Remi Adefarasin.

- Montaje: Alisa Lepselter.

- Diseño de producción: Jim Clay.

- Vestuario: Jill Taylor.

- Estreno en España: 4 Noviembre 2005.

Gus Van Sant: Paranoid Park (2007)

Paranoid park es una espléndida película del director estadounidense Gus Van Sant (1952-) que puede servir de introducción a temas claves de la ética en estos tiempos posmodernos. Una mirada fría y certera sobre el significado actual de conceptos como libertad, identidad, deber, culpa, remordimiento, amor, violencia o relaciones entre padres e hijos.

El argumento de la película es extremadamente sencillo: Alex, un adolescente aficionado al skate,  se ve envuelto por accidente en la muerte de un guarda de seguridad. Todo ocurre cerca de Paranoid Park, una pista de skate situada en una zona conflictiva de Portland. Incapaz de contar a nadie lo que vio y a punto de explotar, decide escribir, y mientras escribe una carta sin destinatario van saliendo lentamente a la luz las raíces de su conflicto. Ante el horror, no se despliegan las velas de la tragedia sino una especie de egoísmo aséptico, distante, muy cool estilo Baudrillard, típico de esta era del vacío.

Tras dos películas magníficas en los ochenta como Bad night (Mala noche, 1985) y Drugstore cowboy (1989) Gus Van Sant realizó un cine más convencional en la década de los noventa, To die for (Todo por un sueño, 1995), Good Will Hunting (El indomable Will Hunting, 1997), o Finding Forrester (Buscando a Forrester, 2000). En los últimos años ha recobrado su pulso creativo y ha realizado películas tan innovadoras como Elephant (2003, Palma de Oro en Cannes) o esta Paranoid Park (2007). Dejamos aparte Last days (2005), fallida biografía del líder de Nirvana, Kurt Cobain.

Resulta muy interesante el uso que hace Gus Van Sant de la banda sonora. A menudo es la música la que guía a las imágenes en lugar de servir de mera acompañante. Destacan las canciones de Elliott Smith y fragmentos de las bandas sonoras de Nino Rota para las películas de Fellini, Amarcord (1973) y Giulietta degli spiriti (Julietta de los espíritus, 1965). Una sugerencia: uno de los temas de Elliott Smith, The white lady loves you more. Intenta adivinar quién es esa “white lady…”

Elliott Smith: The white lady loves you more

Keep your things in a place meant to hide
But I know they’re there somewhere
And I know that’s where you’ll go tonight
I’ll be thrown over just like before
The white lady loves you more
Need a metal man just to pick up your feet
It’s a long time since you cared enough
For me to even be discreet
I know what this metal is for
The white lady loves you more
I’m looking at a hand full of broken plans
And I’m tired of playing it down
You just want her to do anything for you
There ain’t nothing that you won’t allow
You wake up in the middle of the night
From a dream you won’t remember
Flashing on like a cop’s light
You say she’s waiting and I know what for
The white lady loves you more
The white lady

Ficha técnica

  • Dirección: Gus Van Sant.
  • Países: EE.UU. y Francia.
  • Año: 2007.
  • Duración: 85 min.
  • Género: Drama.
  • Interpretación: Gabe Nevins (Alex), Dan Liu (detective Richard Lu), Jake Miller (Jared), Taylor Momsen (Jennifer), Lauren McKinney (Macy), Olivier Garnier (Cal), Scott Green (Scratch), Winfield Henry Jackson (Christian), Dillon Hines (Henry), Brad Peterson (Jolt).
  • Guión: Gus Van Sant; basado en la novela de Blake Nelson.
  • Producción: Marin Karmitz, Nathanaël Karmitz, Neil Kopp y David Cress.
  • Fotografía: Christopher Doyle y Rain Kathy Li.
  • Montaje: Gus Van Sant.
  • Dirección artística: John Pearson-Denning.
  • Vestuario: Chapin Simpson.
  • Estreno en USA: 7 Marzo 2008.
  • Estreno en España: 10 Julio 2009.
  • Premios: Cannes (60th Anniversary Prize)

El Roto, acerca del 11/S

Con la excusa de atrapar al malvado Bin Laden, Estados Unidos se ha apropiado de dos países clave, Afganistán e Iraq. Son esenciales tanto estratégicamente, para estrangular a Irán, como en el campo de las reservas de hidrocarburos. Y, mientras tanto, desde 2001, Bin Laden sigue sin aparecer, aun cuando durante años fue un sicario de la CIA. La gota que colma el vaso del cinismo y la hipocresía de la política exterior norteamericana es ver estos días a su presidente-títere en Afganistán, Hamid Karzai, vendiendo como un nuevo plan de paz  el viejo pacto con los talibanes.”Gente diabólica” que hasta ayer mismo no sólo eran traficantes de heroína y defensores del burka sino también supermalvados terroristas dignos de ser masacrados a cualquier precio. Bueno, como siempre El Roto lo explica todo muy bien con una viñeta. Es triste que en la “prensa seria” no pueda hablarse sin tapujos y con evidencias sobre este tema. Sólo cabe en la inofensiva sección de viñetas.

El Roto, viñeta de El País, 27-01-2010

El Roto, viñeta de El País, 27-01-2010

Una recomendación bibliográfica para La Paz Perpetua de Kant

Además del texto de Antonio Pérez Quintana, Republicanismo y paz, es este un libro muy interesante para la parte del temario PAU dedicado a La Paz Perpetua de Kant. No sólo sitúa a Kant dentro del contexto filosófico al que pertenece (Hobbes-Hegel) sino que también aclara aspectos esenciales del marco histórico y legal en que se gestó el opúsculo kantiano. Hace además una lectura actual del texto tomando a Kant como referencia para reflexionar sobre la situación política mundial ¿Hay que desmantelar los ejércitos para alcanzar la paz mundial? ¿Es legítimo el uso de la fuerza para intervenir en los asuntos internos de otro Estado? ¿Cómo es posible que la Naturaleza quiera la guerra y que el objetivo de la humanidad sea la paz? ¿Es preferible el Imperio o la Federación de Estados?

En mi opinión, un texto muy recomendable. La referencia completa es:

Francisco José Contreras Peláez: Kant y la guerra. Una revisión de La Paz Perpetua desde las preguntas actuales. Valencia: Tirant lo Blanc, 2007. (Obra editada bajo el patrocinio de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla).

Mankiewicz: De repente el último verano (Suddenly, Last Summer, 1959)

De izquierda a derecha, Montgomery Clift, la Voluntad de Schopenhauer y Katherine Hepburn en De repente el último verano (Manciewicz, 1959)

Nueva Orleans, 1937. El joven neurocirujano Cukrowitz recibe la oferta de la riquísima Sra. Venable para que realice una lobotomía a su sobrina Catherine a cambio de un cheque en blanco para un nuevo hospital psiquiátrico. Cukrowitz descubre que el pasado verano algo ocurrió con el hijo de la Sra. Venable, el poeta y filósofo Sebastian, que puso tanto a su trastornada madre como a Catherine al borde de la locura. Aclarar la muerte de Sebastian será la clave para entender las razones de ambas. En la escena a la que pertenece el fotograma de arriba la Sra. Venable expone al psiquiatra el pesimismo radical de su hijo acerca del mundo, pesimismo que terminó llevándolo a una especie de suicidio místico. La historia que cuenta la madre de Sebastian sirve para ilustrar el pensamiento de Schopenhauer y es muy conocida: la puesta de huevos de las tortugas en las playas de las islas del Pacífico. Las pocas que lo consiguen depositan cientos de huevos cuyas crías, al eclosionar, serán a su vez víctimas de multitud de depredadores. Ni siquiera el uno por ciento de las criaturas alcanza la orilla. ¿Para qué tanto sufrimiento? La respuesta, para Sebastian y Schopenhauer, está clara: el mundo está gobernado por una voluntad irracional, cruel y caótica. El mundo es un doloroso campo de batalla donde las criaturas se devoran  unas a otras en un eterno ciclo sin fin. No es el Dios cristiano quien rige el mundo sino una especie de ángel de la muerte como el que aparece más arriba. Así lo expresa Schopenhauer:

La variedad de las organizaciones, la perfección artística de los medios en virtud de los cuales cada una de ellas está dispuesta en atención a sus elementos y a sus presas, contrastan aquí claramente con la ausencia de todo lo que podría suponerse que fuera un fin. En lugar de esto hallamos sólo el bienestar de un momento, un goce fugitivo condicionado por la necesidad, largos y numerosos dolores, un combate perpetuo, bellum omnium, en que cada ser es a su vez cazador o cazado; confusión, privaciones, necesidad, angustia, lamentos, gritos y congojas, y esto per saecula saeculorum, o hasta que estalle otra vez la corteza de nuestro planeta. Junghuhn refiere haber visto en Java un extenso campo que se perdía de vista cubierto de osamentas y que creyó que era un campo de batalla. Los esqueletos eran de grandes tortugas de cinco pies de largo y tres de ancho, que abandonando el mar tomaban ese camino para depositar sus huevos; entonces eran atacadas por perros salvajes (canis rectilans), que acometiéndolas en grupos las vuelcan, les arrancan la coraza inferior y las conchas abdominales y las devoran vivas. A veces en este momento se presenta un tigre y se lanza sobre los perros. Esta horrible escena se repite millares de veces todos los años. Es para esto para lo que han nacido las tortugas? ¿Qué culpa expían con tales tormentos? ¿A qué obedecen esas escenas horribles? No hay otra respuesta que ésta: así se objetiva la voluntad de vivir. Es necesario estudiarla a fondo y abarcarla en todas las formas de su objetivación cuando se quiere comprender su ser y también el mundo, a lo cual no se llega con nociones generales para edificar sobre ellas castillos en el aire. Pero ese gran espectáculo de la voluntad de vivir exige, para ser comprendido, una observación más precisa y estudios más profundos de los que se necesitan para explicar el mundo titulándose Dios, o para venir, con una necedad que sólo la nación alemana ha podido concebir y ver con agrado, a explicar la naturaleza diciendo que es la Idea en su otro modo de ser. Estas necedades han hecho durante veinte años las delicias de los tontos de mi tiempo. Según el panteísmo o espinosismo, de que esos sistemas modernos no son más que disfraces, todo ese movimiento del mundo se opera sin fin y siempre lo mismo, durante una eternidad. El mundo es entonces un Dios, un ens perfectissimum; es decir, que no puede existir ni concebirse nada mejor. Luego no hay necesidad de salvación que nos redima, y, por consiguiente, no hay redención. Y no hay que pensar en comprender el fin de toda esa tragicomedia, pues no tiene espectadores y los mismos actores, por un placer mínimo y de índole completamente negativa, tienen que soportar dolores sin fin. Arthur Schopenhauer El mundo como voluntad y representación, Caracteres de la voluntad de vivir. [libro segundo, § 28]

La respuesta mística de Sebastian a esta intuición de la verdadera naturaleza del mundo es ofrecerse como víctima sacrificial para ser devorado y realizar en su propio cuerpo la verdad del mundo. En la escena final el propio Sebastian se deja asaltar por una horda salvaje de amantes que lo despedazan y devoran en lo que parece ser una isla griega. Una muerte que emula al Dioniso descuartizado por los Titanes o al Orfeo despedazado por las ménades tracias. La asimilación que realizan los guionistas T. Williams y Gore Vidal de sexualidad y canibalismo, de eros y tanatos, tiene una fuerza portentosa.

Sebastian devorado por sus amantes. Escena final de De repente el último verano.

La mano de Sebastian sobresale de la horda de amantes que lo devora.

A lo largo de la película son evidentes las referencias a la homosexualidad de Sebastian, tema que estaba prohibido por la censura norteamericana. El trauma de la Sra. Venable y su sobrina Catherine tiene su origen en la incapacidad de ambas para reconocer que eran utilizadas por Sebastian para atraer hasta su red a jóvenes amantes en playas exóticas. Resulta patético escuchar como la censura suprimió la frase de Catherine: “We procured for him”.

La utilidad didáctica de la película en temas de Psicología también es evidente. Sirve tanto para ilustrar las críticas de Foucault a la psiquiatría y los manicomios como para mostrar un ejemplo práctico de terapia psicoanalítica en el que el recuerdo traumático bloqueado produce la catarsis y la curación cuando el analista es capaz de sacarlo a la luz.

Desde mi peculiar punto de vista de cinéfilo aficionado hay un severo desajuste en las interpretaciones de los actores. Si bien Hepburn está excepcional en el papel de la desquiciada Sra. Venable, Monty es el de después del accidente, arrasado por el alcohol y los calmantes, y Liz Taylor, a pesar de  su  explícita sensualidad no da la talla para el papel de una paciente psiquiátrica fascinante y seductora como sí lo hará más tarde Jean Seberg en Lilith (Rossen, 1964)

Ficha técnica

  1. TÍTULO ORIGINAL: Suddenly, Last Summer
  2. AÑO: 1959
  3. DURACIÓN: 114 min.
  4. PAÍS: EE.UU.
  5. DIRECTOR: Joseph L. Mankiewicz
  6. GUIÓN: Gore Vidal & Tennessee Williams sobre la obra de teatro homónima de Tennessee Williams.
  7. MÚSICA: Buxton Orr & Malcom Arnold
  8. FOTOGRAFÍA: Jack Hildyard
  9. REPARTO     Elizabeth Taylor, Montgomery Clift, Katharine Hepburn, Albert Dekker, Mercedes McCambridge, Gary Raymond, Joan Young
  10. PRODUCTORA     Columbia Pictures, Sam Spiegel.

Platón: República, libro V

Platón persiguiendo poetas. Dcha.: Detalle MMW, 10 A 11, fol. 055v, libro 2, 14. (http://ficus.pntic.mec.es/~wque0012/filantigua/platon/05_imagenes.htm)

El libro V es el más provocador de la República de Platón pues desarrolla temas polémicos como la eugenesia y el comunismo. Las medidas que Platón propone para la ciudad ideal le hacen parecer un nazi sin escrúpulos: sorteo amañado para emparejar a los mejores, eliminación de los peores o defectuosos, secuestrar a los recién nacidos y sacarlos fuera del país…

Sócrates está a punto de explicar las cuatro clases corruptas de Estado cuando Adimanto, a sugerencia de Polemarco, le interrumpe pidiéndole detalles sobre la ciudad ideal. Más específicamente, sobre asuntos importantes que han quedado sin aclarar como que las mujeres y los niños de los guardianes son comunes, cómo se administrará la procreación, cómo será la educaciónTrasímaco y Glaucón se suman a la protesta de Adimanto. Sócrates se excusa argumentando que al hablar de estos temas podría cometer errores acerca de cómo han de ser las instituciones “nobles, buenas y justas” y considera esto un gran perjuicio para quien lo oiga, peor que un asesinato. Glaucón, echándose a reír, lo absuelve de este crimen imaginario y le incita a hablar con confianza.

¿Cuál habrá de ser el papel de las mujeres en el Estado ideal? En el capítulo anterior se comparaba a los guardianes con perros pastores del rebaño. Es evidente que las hembras de los perros pastores vigilan y cazan igual que los machos así que en la ciudad ideal hombres y mujeres están capacitados para cumplir las mismas funciones siempre y cuando se les de la misma educación. Por tanto, a las mujeres también se las educará mediante la música y la gimnasia. Sócrates admite que esto tiene consecuencias ridículas como que las jóvenes se ejercitarán desnudas en los gimnasios o, mucho peor, también las viejas, feas y arrugadas. A pesar de todo, Sócrates ruega a los graciosos que dejen a un lado sus bromas y relativicen un poco las costumbres sociales: hasta hace poco, dice, era vergonzoso que los hombres hiciesen gimnasia desnudos.

Sócrates vuelve a preguntarse si hombres y mujeres pueden desempeñar las mismas tareas teniendo en cuenta que tienen naturalezas tan diferentes. Este argumento, en apariencia tan sólido, no es para Sócrates sino una muestra de erística, de sofística, es decir, de disputa en torno a palabras y no sobre la verdadera naturaleza de las cosas. Lo desarma con una reducción al absurdo, argumentando que siendo diferentes las naturalezas de calvos y peludos no podrán tampoco desempeñar las mismas funciones. Un médico y una médica tienen ambos alma de médico y, por tanto, la misma naturaleza. Hay que preguntarse, por tanto, respecto de qué funciones dentro del Estado tienen distinta naturaleza hombres y mujeres. En general, el hombre es superior en todo a la mujer, excepto en “el tejido y el cuidado de los pasteles”. Pero, aún así, las aptitudes naturales para la gimnasia, la sabiduría y la guerra están repartidas igualitariamente entre ambos sexos, aunque son más débiles en las mujeres.  Por lo tanto mujeres y hombres podrán participar en la guerra y las tareas de vigilancia del Estado, aunque se encargará a las mujeres las más livianas.

Entre los guardianes, las mujeres y los hijos serán comunes. Examinemos, en primer lugar, si sería útil y, en segundo lugar, si sería posible. Una vez seleccionados los mejores para ser educados como guardianes vivirán y comerán en común entremezclados hombres y mujeres. Por necesidad natural serán conducidos a la unión sexual pero, por analogía con el cuidado de los rebaños, no permitiremos que todos procreen por igual sino que, igual que hacemos con los caballos y el ganado, favorecemos que procreen más los mejores. Para que esto pueda hacerse entre humanos habrá que hacer uso de la mentira: un gran festival con un sorteo de modo que el mediocre culpe al azar de su pareja para copular. Al que tenga mucho éxito en el frente de batalla se le ofrecerá plena libertad para acostarse con las mujeres que desse y de ese modo deje la mayor cantidad posible de descendencia. Los niños pasarán a ser educados por los magistrados de la ciudad encargados específicamente de dicha tarea. Los mejores serán llevados a una guardería en una parte separada del país. Los peores y los defectuosos “serán escondidos en un lugar no mencionado ni manifiesto” (460c). Las mujeres guardianes podrán visitar a los niños de la guardería para darles el pecho pero cuidándose bien de que no reconozcan al suyo. La edad ideal para la procreación será de los veinte a los cuarenta en la mujer y de los treinta a los cincuenta y cinco en los hombres pues es el momento del florecimiento tanto respecto al cuerpo como la inteligencia. Los hijos que nazcan fuera de estas franjas de edad habrán nacido en “la oscuridad y tras una terrible incontinencia” y no serán celebrados como el resto. Una vez que los guardianes han pasado la edad de la procreación se les permitirá unirse con quien quieran evitando, eso sí, que se produzca ningún tipo de incesto y que nada de lo concebido “vea la luz”.

Sócrates pasa a continuación a demostrar que estas normas son útiles para la organización del Estado. Es evidente que aquellas costumbres que “despedazan y convierten en múltiple” al Estado son las peores. Serán las mejores aquellas que favorezcan una comunidad de placer y dolor, es decir, cuando todos se feliciten o se entristezcan por lo mismo. Esto no ocurre cuando los miembros del Estado pueden decir “mío”, “no mío”. Sin embargo, si todo es de todos, todos padecerán alivio y dolor por las mismas causas al mismo tiempo. En otros Estados, los miembros de la clase superior podrán tratarse como extraños pero no ocurre lo mismo entre los guardianes de la ciudad ideal. Entre ellos hay una verdadera comunidad de placeres y dolores. Y la causa de esto es la comunidad de mujeres y niños. Tampoco existirá la propiedad privada entre los guardianes por los mismos motivos. No habrá luchas intestinas pues los jóvenes no se atraverán a levantarse contra sus padres. También se evitarán cosas vergonzosas como el pedir préstamos, adular a los ricos y cosas semejantes. Esta será una vida más dichosa que la de los campeones olímpicos pues estos son felices en virtud de una corona y dinero, mientras que la victoria de los guardianes consiste en la salvación del Estado y nadie está por encima de ellos en honor y “digno entierro”.

Dado que la ocupación principal de los guardianes será la guerra habrá que enseñarles desde niños la crueldad del frente de batalla. Quien abandone su puesto será convertido en artesano o labrador y el que sea apresado por el enemigo será ofrecido a sus captores para que hagán con su presa lo que quieran. El más valiente, por el contrario, será coronado, besará a todos, tendrá más mujeres y engendrará más, se le compondrán himnos y cuando muera recibirá sepultura sagrada.

Uno de los botines principales de la guerra son los enemigos convertidos en esclavos. Sócrates prohíbe que si los vencidos son griegos se les convierta en esclavos. Tampoco autoriza que se despoje a los muertos excepto de las armas, se incendien campos y ciudades o se extermine a mujeres y niños de modo que en el futuro sea posible la reconciliación entre los pueblos.

Ahora bien, ¿es posible organizar una sociedad de ese tipo? Sócrates responde si un paradigma o una Idea no existe, como este modelo de Estado, eso no le resta perfección alguna. Reproducir un Estado semejante en el mundo real es imposible pero podría crearse uno parecido a condición de que gobiernen los filósofos o los reyes se vuelvan filósofos. Glaucón le advierte de que antes de ser asesinado por sus palabras, como realmente lo fue, Sócrates explique su teoría del rey-filósofo. ¿Qué características habrá de tener este filósofo apto para gobernar? Ante todo, filósofo es el que ama la sabiduría íntegramente, el que ama aprender de todo en cualquier momento. Pero dentro de este grupo están también los parecidos a filósofos, “los que aman las audiciones y los espectáculos deleitándose con sonidos bellos o con colores y figuras bellas”, pero incapaces de divisar la naturaleza de lo Bello en sí. Estos viven como dormidos mientras que el capaz de contemplar las Ideas en sí mismas es quien vive realmente despierto. Expresándose en términos parmenídeos, Sócrates explica que al filósofo le corresponde el conocimiento científico, conocimiento de lo que es, opuesto a la ignorancia, que sería el conocimiento de lo que no es. La opinión correspondería a esos parecidos a filósofos y se ocuparía de un territorio intermedio entre el ser y el no ser, de su mezcla. A estos se les llamará “amantes de la opinión” y no filósofos.

Cuestionario

  1. La argumentación de Platón para defender la igualdad de derechos y obligaciones de las mujeres incurre claramente en la falacia naturalista. Puede usarse una argumentación muy parecida para justificar lo contrario. ¿Se te ocurre cómo?
  2. ¿Cómo compaginar el relativismo cultural de Platón respecto a los gimnasios, por ejemplo, con el objetivismo moral de la Idea del Bien?
  3. La insistencia de Platón en la debilidad de las mujeres contrasta un poco con su defensa de igualdad. Opina sobre ello y razona tu respuesta.
  4. Platón considera que médicos y políticos están autorizados a usar la mentira para beneficio de los pacientes y el pueblo, respectivamente. Sócrates aplica esta idea al sorteo para que se apareen los mejores con los mejores: una mentira útil. ¿Qué opinas? Busca ejemplos actuales de mentiras de Estado para beneficiar a la población y opina al respecto.
  5. La procreación entre hermanos está bien si es autorizada por la Pitia. Busca ejemplos históricos en los que los matrimonios entre hermanos fueron habituales entre la clase superior. Opina al respecto.
  6. Busca ejemplos históricos de gobernantes que hayan tenido relación con la filosofía ¿Cuáles han sido los resultados de su gestión?
  7. ¿Cuál es la influencia directa de Parménides en el libro V de República?

Textos para comentar

1. Igualdad de sexos.

…¿creemos que las hembras de los perros-guardianes deben participar en la vigilancia junto con los machos, y cazar y hacer todo lo demás junto con éstos, o bien ellas quedarse en casa, como si estuvieran incapacitadas por obra del parto y crianza de los cachorros, mientras ellos cargan con todo el trabajo y todo el cuidado del rebaño? (451d)

— Ahora bien, ¿conoces alguna de las actividades que practican los seres humanos donde el sexo masculino no sobresalga en todo sentido sobre el femenino? ¿O nos extenderemos hablando del tejido y del cuidado de los pasteles y pucheros, cosas en las cuales el sexo femenino d parece significar algo y en la que el ser superado sería lo más ridículo de todo?
— Dices verdad —contestó Glaucón—, pues podría decirse que un sexo es completamente aventajado por el otro en todo. Claro que muchas mujeres son mejores que muchos hombres en muchas cosas; pero en general es como tú dices.
—Por consiguiente, querido mío, no hay ninguna ocupación entre las concernientes al gobierno del Estado que sea de la mujer por ser mujer ni del hombre en tanto hombre, sino que las dotes naturales están similarmente distribuidas entre ambos seres vivos, por lo cual la mujer participa, por naturaleza, de todas las e ocupaciones, lo mismo que el hombre; sólo que en todas la mujer es más débil que el hombre. (455d)

2. Objeciones graciosas a la igualdad de sexos

Pero ¿qué es lo más ridículo que ves en ellas? ¿No es obviamente el hecho de que las mujeres hagan gimnasia desnudas en la palestra junto a los hombres, b y no sólo las jóvenes sino también las más ancianas, como esos viejos que se ejercitan en los gimnasios cuando están ya arrugados, y gustan de la gimnasia, aunque presenten un aspecto desagradable?(452 b)

3. Comunidad de mujeres e hijos entre los guardianes.

— Que todas estas mujeres deben ser comunes a todos d  estos hombres, ninguna cohabitará en privado con ningún hombre; los hijos, a su vez, serán comunes, y ni el padre conocerá a su hijo ni el hijo al padre. (457d)

4. Eugenesia y mentira de Estado.

— Respecto de esto: parece que los gobernantes deben hacer uso de la mentira y el engaño en buena cantidad d para beneficio de los gobernados; en algún momento dijimos que todas las cosas de esa índole son útiles en concepto de remedios.
—Y era correcto lo que dijimos.
— Pues entonces en los matrimonios y en las procreaciones esto que es correcto no será insignificante.
— ¿Cómo?
—En vista de lo que ha sido convenido, es necesario que los mejores hombres se unan sexualmente a las mejores mujeres la mayor parte de las veces; y lo contrario, los más malos con las más malas; y hay que criar a los hijos de los primeros, no a los de los segundos, si el rebaño ha de ser sobresaliente. Y siempre que e sucedan estas cosas permanecerán ocultas excepto a los gobernantes mismos, si, a su vez, la manada de los guardianes ha de estar, lo más posible, libre de disensiones.
—Es muy correcto.
— Por lo tanto, instituiremos festivales en los cuales acoplaremos a las novias con los novios, así como sacrificios, y nuestros poetas deberán componer himnos 460a adecuados a las bodas que se llevan a cabo. En cuanto al número de matrimonios, lo encomendaremos a los gobernantes, para que preserven al máximo posible la misma cantidad de hombres, habida cuenta de las guerras, enfermedades y todas las cosas de esa índole, de modo que, en cuanto sea posible, nuestro Estado no se agrande ni se achique.
— Bien.
—Deberán hacerse ingeniosos sorteos, para que el mediocre culpe al azar de cada cópula, y no a los gobernantes.
— Respecto de esto: parece que los gobernantes deben hacer uso de la mentira y el engaño en buena cantidad d para beneficio de los gobernados; en algún momento dijimos que todas las cosas de esa índole son útiles en concepto de remedios.
—Y era correcto lo que dijimos.
— Pues entonces en los matrimonios y en las procreaciones esto que es correcto no será insignificante.
— ¿Cómo?
—En vista de lo que ha sido convenido, es necesario que los mejores hombres se unan sexualmente a las mejores mujeres la mayor parte de las veces; y lo contrario, los más malos con las más malas; y hay que criar a los hijos de los primeros, no a los de los segundos, si el rebaño ha de ser sobresaliente. Y siempre que e sucedan estas cosas permanecerán ocultas excepto a los gobernantes mismos, si, a su vez, la manada de los guardianes ha de estar, lo más posible, libre de disensiones.
—Es muy correcto.
— Por lo tanto, instituiremos festivales en los cuales acoplaremos a las novias con los novios, así como sacrificios, y nuestros poetas deberán componer himnos 460a adecuados a las bodas que se llevan a cabo. En cuanto al número de matrimonios, lo encomendaremos a los gobernantes, para que preserven al máximo posible la misma cantidad de hombres, habida cuenta de las guerras, enfermedades y todas las cosas de esa índole, de modo que, en cuanto sea posible, nuestro Estado no se agrande ni se achique.
— Bien.
—Deberán hacerse ingeniosos sorteos, para que el mediocre culpe al azar de cada cópula, y no a los gobernantes. (457e-458c)

5. Remedio para evitar el incesto.

…pero desde el día en que se convirtió en novio, a toda criatura que nazca en el décimo mes o en el séptimo después la llamará ‘hijo’ si es macho, ‘hija’ si es hembra, y éstas a aquél ‘padre’; del mismo modo los hijos de éstos serán llamados ‘nietos’, y éstos los llamarán ‘abuelo’ y ‘abuela’; y los nacidos en aquel tiempo en que sus madres y sus padres procrearon e  se llamarán unos a otros ‘hermanos’ y ‘hermanas’, por lo cual, como acabo de decir, no se tocarán entre sí. Pero la ley permitirá que hermanos y hermanas cohabiten, si el sorteo así lo decide y la Pitia lo aprueba. (461e)

6. Guerra y “disputa intestina”: Racismo

—Mira ahora si es apropiado lo que sigue. Afirmo, en efecto que la raza griega es familiar y congénere respecto de sí misma, ajena y extranjera respecto de la raza bárbara.
—Muy apropiado.
—Entonces, si los griegos combaten contra Ios bárbaros y los bárbaros contra los griegos, diremos que por naturaleza son enemigos, y a esa hostilidad la llamaremos ‘guerra’. En cambio, cuando combaten griegos contra griegos, habrá que decir que por naturaleza son amigos y que Grecia en este caso está enferma y d con disensiones internas, y a esa hostilidad la denominaremos ‘disputa intestina’.

7. Gobernantes filósofos.

—A menos que los filósofos reinen en los Estados, o los que ahora son llamados reyes y gobernantes filosofen de modo genuino y adecuado, y que coincidan en una misma persona el poder político y la filosofía, y que se prohíba rigurosamente que marchen separadamente por cada uno de estos dos caminos las múltiples naturalezas que actualmente hacen así, no habrá, querido Glaucón, fin de los males para los Estados ni tampoco, e  creo, para el género humano; tampoco antes de eso se producirá, en la medida de lo posible, ni verá la luz del sol, la organización política que ahora acabamos de describir verbalmente. Esto es lo que desde hace rato titubeo en decir, porque veía que era un modo de hablar paradójico; y es difícil advertir que no hay otra manera de ser feliz, tanto en la vida privada como en la pública.(473d)

Bibliografía.

Platón: Diálogos IV. República. Eggers Lan, C. (trad.)  Madrid: Editorial Gredos, 1986.

Buñuel: Tristana (1970)

Esta es una conocida escena de Tristana, película de Buñuel inspirada en la novela homónima de Galdós. En ella Don Lope, personaje magistralmente interpretado por Fernando Rey, expone la teoría surrealista sobre el trabajo de la que Buñuel habla en sus memorias. El trabajo, categoría idolatrada tanto por Marx como por el pensamiento liberal, no es sino la explotación del hombre por el hombre. En el trabajo el hombre no se realiza, sino que se autodestruye.

El argumento de Tristana es sencillo: Don Lope, prototipo del hidalgo español, se hace cargo de Tristana, “hija natural”, cuando esta queda huérfana. Es, por tanto, su hija, pero no tarda en convertirla también en amante. Con el tiempo, Tristana se harta del viejo Don Lope y se escapa con un pintor italiano. Sin embargo, tras unos años de felicidad vuelve a España presa de una grave enfermedad. Obsesionado con ella, Don Lope la acoge en su casa. Tras serle amputada la pierna, Tristana se casa con Don Lope y se venga del viejo lascivo.

Tristana supuso la vuelta a España de Buñuel tras el escándalo de Viridiana. La película está ambientada en Toledo y no en Madrid como en la novela de Galdós. En los años veinte Buñuel estudiaba en la Residencia de Estudiantes y solía visitar la ciudad. Tenía, dice, un “ambiente indefinible”. En 1923 fundó la Orden de Toledo de la que se nombró a sí mismo condestable. De la Orden formaban parte Pepín Bello, Dalí, Jeanne (esposa de Buñuel), Alberti… Para acceder al rango de caballero había que “emborracharse por lo menos durante toda una noche y vagar por las calles. A menudo, en un estado rayano en el delirio, fomentado por el alcohol, besábamos el suelo, subíamos al campanario de la catedral, íbamos a despertar a la hija de un coronel cuya dirección conocíamos y escuchábamos en plena noche los cantos de las monjas y los frailes a través de los muros del convento de Santo Domingo. Nos paseábamos por las calles, leyendo en alta voz poesías que resonaban en las paredes de antigua capital de España, ciudad ibérica, romana, visigótica, judía y cristiana.” (L. Buñuel: Mi último suspiro, p. 83).  Durante sus visitas a Toledo nunca dejaban de visitar la tumba del cardenal Tavera, esculpida por Berruguete y sobre la que se inclina sensualmente Catherine Deneuve. También aparece en la película el campanario de la catedral del que habla más arriba.

Otro tema filosófico sobre el que puede reflexionarse tras ver la película tiene que ver con las teorías de Freud. Desde la clásica simbología sexual, como el ponerle las zapatillas a Don Lope, hasta  el intrincado Edipo en la relación entre Don Lope y Tristana. El sueño de Tristana en el que la cabeza de Fernando Rey hace de badajo para una enorme campana tiene múltiples e interesantes lecturas. Atracción sexual y hostilidad latente están perfectamente integradas en ese sueño.

El sueño de Tristana

Por último, es interesante que una vez vista la película se reflexione sobre la condición de la mujer durante el franquismo, la represión de la moral católica, el maltrato… Es un documento muy realista que nos puede ayudar a darnos cuenta de cuánto han cambiado las cosas y cuánto tienen aún que cambiar.

Ficha técnica de Tristana

  • Dirección: Luis Buñuel
  • Ayudante de dirección: José Puyol, Pierre Lary, Alvaro Lion
  • Producción: Luis Buñuel, Robert Dorfman
  • Guión: Luis Buñuel, Julio Alejandro
  • Sonido: José Nogueira, Dino Fronzetti
  • Fotografía: José F. Aguayo
  • Montaje: Pedro del Rey
  • Escenografía: Enrique Alarcón
  • Reparto: Catherine Deneuve, Fernando Rey, Franco Nero, Lola Gaos, Antonio Casas, Jesús Fernández, Juanjo Menéndez
  • País(es): España, Francia, Italia
  • Año: 1970
  • Duración: 96 minutos
  • Compañías: Productora Época Films, Talía Films, Les Films Corona, Selenia Cinematográfica

Žižek: Politeness and Civility in the Function of Contemporary Ideology (2008)

Conferencia pronunciada por el filósofo esloveno Slavoj Žižek en Portland el  9 de septiembre de 2008. Reflexiona especialmente sobre las ideas expuestas en su libro En defensa de la intolerancia (Sequitur, 2008). La tesis principal es que la función actual de la ideología es despolitizar los problemas para que todo continúe igual. Un ejemplo claro es la idea de tolerancia. Para evitar hablar de reformas políticas y económicas en temas como el racismo o el tercer mundo se desvía la atención hacia la distante e hipócrita aceptación de lo diferente. Pero, al contrario, para M. Luther King eliminar el racismo no era una cuestión de tolerancia sino de profundas reformas  en la vida política y económica. La función de la ideología del multiculturalismo es ocultar dónde reside el verdadero problema. Otro ejemplo es la caridad, cada vez más presente en los mass media, desde las conferencias de donantes a los discursos de Bill Gates. La idea es “olvidemos las ideologías, capitalismo, comunismo… y atendamos a lo que está pasando ahí fuera, hay niños muriendo de hambre…”. Este discurso demagógico y seductor es otro modo de ocultar lo que realmente se necesita cambiar para evitar la catástrofe.

Si aplicamos las tesis de Žižek a nuestro contexto educativo, podríamos decir que la mayor parte de los contenidos de Educación para la Ciudadanía caen en la misma paradoja que la idea de “tolerancia”: ocultan las verdaderas causas de aquello que pretenden cambiar. Al leer la mayoría de los libros de texto de esta asignatura no es otra la sensación que tengo.

Otra de las ideas sugerentes que expone Žižek en la charla tiene que ver con la guerra de los Balcanes y el nacionalismo serbio. Para Žižek retrotraer el conflicto de los Balcanes a mil años de sangre y terror, al conflicto entre la cruz y la media luna, sirve para ocultar la verdadera cuestión. Aunque a nuestra mentalidad occidental le resulte extraño oírlo, a los nacionalistas serbios no les gustaba nuestro hipervalorado modelo democrático liberal. Les parecía todo demasiado reglado, demasiado encorsetado. Milosevic, en cambio, les prometía una total impunidad: matar musulmanes, violar adolescentes… La atracción de ese reverso obsceno del poder es asombrosa.

De todos modos, lo que más me interesa de Žižek es el modo en que analiza o interpreta fetiches de la cultura popular como los “taquillazos” de Hollywood, la publicidad o la televisión. Y en esta larga conferencia de más de noventa minutos le da tiempo a explorar las implicaciones filosóficas de La vida es bella (La vita è bella, Benigni, 1997), El caballero oscuro (The dark knight, Nolan, 2008), La guerra de las galaxias (Star wars, Lucas, 1977), Están vivos (They live, Carpenter, 1988), Casablanca (Casablanca, Curtiz, 1942), Vértigo (Vertigo, Hitchcock, 1952), Kung-Fu Panda (Osborne & Stevenson, 2008) …

El viaje a Grecia

Manuel Merlo y Gonzalo Trespaderne han vuelto a conseguir el Primer Premio Nacional en el concurso que convoca el Ministerio de Educación para materiales educativos en soporte electrónico. Su título es El viaje a Grecia y está pensado para desarrollar la asignatura de Filosofía y ciudadanía en 1º de bachillerato. Puedes encontrar toda la información al respecto en el web de los autores Un mundo de valores.