Malick: The tree of life (El árbol de la vida, 2011)

La Palma de Oro de Cannes en 2011 fue para la quinta película del director Terrence Malick. Su ópera prima, Badlands (1973), lo convirtió en un clásico. La segunda, Days of Heaven (1978), cinematográficamene valiosa, supuso un gran fracaso económico. Malick estuvo veinte años sin rodar hasta The Thin Red Line (La delgada línea roja, 1998), un film sobre la Segunda Guerra Mundial que probablemente no guste a los aficionados al cine bélico. Tras el paso casi desapercibido de The new world (El nuevo mundo, 2005), Malick ha obtenido un merecido éxito de crítica y público con The tree of life (El árbol de la vida, 2011).

Al igual que Kubrick en 2001, Malick intenta adaptar al lenguaje cinematográfico sus ideas sobre el origen y el sentido de la vida. Esta es, quizás, la parte menos lograda del film, la más pretenciosa. También irritante por sus esperanzas acerca de la supervivencia del alma tras la muerte o del cuidado que nos presta un supuesto principio femenino de la Creación.

La película cobra fuerza cuando Malick relata la historia de una familia típica en los Estados Unidos  de los años cincuenta. En el fondo, la familia es un pretexto para un inesperado ejercicio de Teodicea. El mal, concluye Malick, está en la raíz del ser humano tanto como lo está el Complejo de Edipo.

Fotograma de The tree of life (Malick, 2011)

La figura del padre, odiada y amada a un tiempo, es un trasunto del Dios bíblico. A medida que avanza la película el ídolo se va desmoronando: falso, débil, confuso, desorientado… Cuando, como Job, queremos pedir cuentas  al Padre por la presencia del mal en el mundo advertimos que él tampoco tiene la respuesta. Algo no fue bien durante la Creación, pero no recuerda qué. A lo mejor, memoria y eternidad no son compatibles.

Fotograma de The tree of life (Malick, 2011)

Quizás la profundidad filosófica de las ideas de Malick no sea demasiado relevante pero lo compensa con imágenes de una belleza visual y un trasfondo simbólico muy sugerentes. En definitiva, The tree of life  es un buen ejemplo de cómo pueden entrelazarse cine y pensamiento. Así, esta espiral pitagórica que remite a la doble hélice del ADN y al origen misterioso y sagrado de la vida.

Fotograma de The tree of life (Malick, 2011)

Ficha técnica

Cartel de The tree of life (Malick, 2011)

- Dirección: Terrence Malick

- Producción: Dede Gardner, Sarah Green, Grant Hill, Brad Pitt, Bill Pohlad

- Guión: Terrence Malick

- Música: Alexandre Desplat

- Fotografía: Emmanuel Lubezki

- Protagonistas: Brad Pitt, Sean Penn, Jessica Chastain

- País: Estados Unidos

- Año: 2011

- Duración 139 min

- Productora: Fox Searchlight Pictures / Riverroad Entertainment

- Distribución: TriPictures

Ideas para el campo semántico de Marx. (PAU Extremadura 2012).

Friedrich Engels, Karl Marx, Jenny, Laura y Eleanor, 1864. Laura Marx se casó con el dirigente socialista francés Paul Lafargue, autor de "El derecho a la pereza". Ambos se suicidaron en 1911.

1. Teoría del conocimiento

  • Creencias e ideas (ideología)

La Ideología es un elemento esencial de la superestructura. Es el conjunto de ideas y creencias que utiliza la clase dominante para legitimar su posición frente a las clases oprimidas.  En Contribución a la Crítica de la economía política dice Marx que la Ideología abarca el derecho, la política, la religión, el arte, la filosofía, y especialmente a la “ciencia económica”. Así, por ejemplo, la teoría de la “mano invisible” de Adam Smith, la teoría del trabajo de David Ricardo o la propiedad como derecho natural defendida por John Locke. Una de las tareas fundamentales de la Filosofía es desenmascarar el supuesto carácter objetivo de la Ideología. La Filosofía tiene, por tanto, una función crítica.

2. Teoría Política/Estado

  • Clase/Lucha de Clase

Se pertenece a una clase social dependiendo de la relación que se guarde con los medios de producción. Por ejemplo, en el modo de producción capitalista pueden distinguirse dos clases: la burguesía, que posee los medios de producción, y el proletariado, que sólo posee su fuerza de trabajo. El antagonismo entre las clases sociales está presente a lo largo de toda la historia de la humanidad. Esta es una visión dialéctica de la realidad que nos retrotrae a Heráclito o Hegel. A medida que progresan las fuerzas productivas se modifican también las relaciones de producción y, por tanto, las clases sociales. Debido a sus contradicciones internas, el modo de producción capitalista dará lugar a una sociedad posclasista o comunista.

  • Burguesía/Proletariado

Son las clases sociales propias del modo de producción capitalista. La burguesía es la clase social poseedora de los medios de producción (maquinaria, tierras, materias primas…) y con capital suficiente para alquilar la fuerza de trabajo del proletariado. El proletariado carece de medios de producción y para subsistir se ve obligado a vender su fuerza de trabajo. El término viene proletario viene de la Antigua Roma: los proletarii eran aquellos cuya única riqueza era su prole. La explotación del proletariado por parte de la burguesía es el origen del capital.

  • Estado

El Estado es parte fundamental de la superestructura. El Estado es la herramienta que utiliza la clase dominante para imponer sus intereses a las clases oprimidas. El Estado tiene el monopolio de la violencia. Incluye a la burocracia, la policía, el ejército, el sistema judicial… En el Manifiesto Comunista Marx afirma que el poder estatal moderno equivale al Consejo de Administración encargado de defender los intereses de la burguesía. Las monarquías parlamentarias, con sufragio censitario, servían muy bien a este propósito. También en la actualidad el poder político está sometido a los intereses del sistema financiero. Véase, por ejemplo, la maniobra mediante la que Henry Paulson, ex-Goldman-Sachs, consiguió en 2008 que la Reserva Federal rescatase a aquellas entidades bancarias Demasiado Grandes Para Quebrar.

  • Explotación

Una sociedad de explotación es aquella en la que existe una clase dominante que posee los medios de producción y otra clase oprimida a la que se le sustrae a la clase oprimida su fuerza de trabajo y los productos que realiza. Esta explotación tiene como consecuencia la alienación de la clase trabajadora.

  • Modos de producción

Los modos de producción son las distintas formas con que a lo largo de la historia la humanidad ha producido los bienes necesarios para sobrevivir. Un modo de producción se divide en infraestructura y superestructura. La infraestructura está compuesta por las fuerzas productivas y las relaciones de producción. La superestructura, en cambio, por el conjunto de ideas, creencias e instituciones acordes a cada momento de las fuerzas productivas. La función de la superestructura es garantizar el dominio de la clase dominante. El cambio social consiste en la sucesión de los distintos modos de producción. El cambio se social se produce cuando las fuerzas productivas alcanzan una determinada capacidad que vuelve obsoletas las antiguas relaciones de producción. Los modos de producción que ha habido a lo largo de la historia son el preclasista, precapitalista de clases y capitalista, al que habrá de suceder el comunista o posclasista.

  • Transformación revolucionaria.

La transformación revolucionaria o cambio social tiene lugar cuando las fuerzas productivas alcanzan una determinada capacidad que vuelve obsoletas las antiguas relaciones de producción. Por ejemplo, la formación de las primeras ciudades y el surgimiento de la manufactura terminó con las relaciones de producción que ligaban a señores feudales y siervos de la gleba pues estos emigraron todos a la ciudad.

  • Servidor asalariado (cosificación)

En las sociedades de clases, especialmente en el modo de producción capitalista, el asalariado no vive el trabajo como el lugar de su autorrealización sino más bien como un lugar de sufrimiento, pérdida de sí mismo e incluso de  “castración”. En el trabajo se experimenta la forma más grave de alienación que es la alienación económica. El trabajador, al vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario, experimenta que su actividad diaria no le pertenece: se convierte también él en mercancía, se cosifica. El trabajador también está alienado respecto de los objetos que produce. El trabajador es un medio, un instrumento para producir mercancías que generan una plusvalía para el empresario. En lugar de ser tratado como un fin en sí mismo, como reclamaba Kant, el trabajador es un instrumento para producir cosas y es tratado asimismo como una cosa.

3. Antropología

  • Hombre (s)

Existe una naturaleza humana universal. El hombre se define como un ser que, mediante el trabajo, alcanza su autorrealización. La existencia de una naturaleza humana universal implica que todos los seres humanos son iguales y todas las sociedades de clases injustas e ilegítimas. Marx es crítico con teoría de Locke según la cual la propiedad privada es un derecho natural del hombre. Marx considera que la propiedad privada es un hecho histórico que no existió en el pasado (modo de producción preclasista) y no existirá en el futuro (sociedad posclasista)

4. Metafísica/Realidad

5. Ética

  • Ilusiones religiosas y políticas

La religión es una forma de alienación porque hace que el hombre busque consuelo en una ilusión, en algo irreal como son los dioses. En esto Marx coincide con Feuerbach. También porque desvía la atención de la clase oprimida hacia un paraíso ficticio en lugar de perseguir la transformación revolucionaria del mundo real del trabajo. Por último, la religión suele tomar partido por la clase dominante.

Las ilusiones políticas son las propias del socialismo utópico. Marx es muy crítico con Proudhon porque en lugar de investigar la economía capitalista y las posibilidades reales de una revolución se limita a  fantasear sobre mundos ideales.

Bibliografía 

  1. Echegoyen Olleta, J.:Historia de la filosofía. Vocabulario y ejercicios. Madrid: Editorial Edinumen, 1996.
  2.  Marx-Engels: Manifiesto Comunista. Anselmo Sanjuan (tr.) Madrid: Alhambra, 1986, pp. 48-56.

Texto Marx. (PAU Extremadura 2012).

Giuseppe Pellizza da Volpedo, El cuarto Estado, 1901, Civica Galleria d'Arte Moderna, Milán. (Fotograma que abre la película Novecento de Bernardo Bertolucci, 1976)

I. Introducción

El Manifiesto Comunista se publicó en Londres en enero de 1848, poco antes del estallido de las revueltas en París.  Fue un encargo de la Liga de los Comunistas, partido político organizado en Londres. Por una parte, se trataba de un instrumento de análisis del capitalismo que favoreciera la toma de conciencia del proletariado y, por otra, de un texto propaganda política que inspirase la revolución.

Es muy significativo que en el título aparezca comunista y no socialista. Para Marx el término socialismo se refería al socialismo utópico de Proudhon. Marx entendía que Proudhon se limitaba a fantasear con mundos ideales dejando a un lado el estudio de la economía capitalista, único camino posible para comprender las posibilidades reales de una transformación social.

II. Marx-Engels: Manifiesto Comunista. Anselmo Sanjuan (tr.) Madrid: Alhambra, 1986, pp. 48-56.

Preámbulo

Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo. Contra este fantasma se han coaligado en santa jauría todos los poderes de la vieja Europa, el Papa y el Zar, Metternich y Guizot, los radicales franceses y los policías alemanes.

¿Dónde hay hoy un partido de la oposición a quien sus adversarios en el gobierno no le lancen la infamante acusación de comunista?

Y ¿dónde hay un partido de oposición que no fulmine con este reproche oprobioso tanto a los oponentes más avanzados como a sus adversarios de la reacción?

De este hecho se desprenden dos consecuencias:

Que el comunismo es ya reconocido como un poder por todos los poderes europeos.

Que ya ha llegado el momento de que los comunistas expongan públicamente y ante el mundo entero sus concepciones, objetivos y tendencias y salgan al paso de las fábulas en torno al fantasma del comunismo con un manifiesto de su propio partido.

Con este propósito se han reunido en Londres comunistas de las más diversas nacionalidades y han redactado este manifiesto que se publicará en las lenguas inglesa, francesa, alemana, italiana, flamenca y danesa.

Marx compara el comunismo con un fantasma que aterroriza no sólo a los poderosos de toda Europa sino también a los falsos revolucionarios. Para todos ellos el término comunista tiene connotaciones peyorativas. En el fondo, todos temen la fuerza del proletariado una vez tome conciencia de sí mismo.

El Papa, el Zar y Metternich representan al Antiguo Régimen, Guizot a la burguesía que salió triunfante de la revolución de 1830 y los radicales franceses son aquellos que confundían la revolución con reformas al sistema democrático. Todos ellos temen al nuevo movimiento. Por ello Marx argumenta que es el momento de exponer claramente las ideas y los objetivos del comunismo.

Capítulo I. Burgueses y proletarios.

1. La historia humana es la historia de la lucha de clases.

La historia de todas las sociedades humanas habidas hasta hoy ha sido la historia de la lucha de clases. Hombre libre y esclavo, patricio y plebeyo, barón y siervo de la gleba, maestro y oficial del gremio, en una palabra, opresores y oprimidos se enfrentaron en perpetuo antagonismo, librando una lucha incesante, a veces encubierta y a veces franca, lucha que se saldó en cada caso con una transformación revolucionaria de toda la sociedad o bien con el hundimiento conjunto de las clases enfrentadas.

En épocas anteriores de la historia hallamos en casi todas partes una completa articulación orgánica de la sociedad en diversos estamentos, una variada gradación jerárquica de las posiciones sociales. En la antigua Roma hallamos a los patricios, los caballeros, los plebeyos y los esclavos. En la Edad Media a los señores feudales, a los vasallos, a los maestros y oficiales gremiales y a los siervos de la gleba, aparte de que casi todas estas clases tienen su propia jerarquía interna.

La moderna sociedad burguesa, surgida de las ruinas de la sociedad feudal, no ha suprimido los antagonismos de clase. Lo único que ha hecho es establecer nuevas clases, nuevas condiciones de opresión y nuevas formas de lucha en substitución de las anteriores.

La historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases, del antagonismo entre una clase dominante y una clase oprimida. Es el punto de vista dialéctico propio de las filosofías de Heráclito (la armonía de los contrarios) o Hegel (la tríada tesis-antítesis-síntesis).

Los antagonismos de clase que cita Marx dan cuenta de la lucha de clases en la Antigua Roma y la Edad Media. Tienen como característica común la existencia de varias clases sociales al tiempo y una rigurosa jerarquía dentro de cada capa social.

La sociedad burguesa, surgida del modo de producción capitalista, no ha eliminado la lucha de clases, sino que ha sustituido las antiguas clases por otras.

2. La época de la burguesía.

Nuestra época, la época de la burguesía, se caracteriza, sin embargo, por el hecho de haber simplificado estos antagonismos de clase. Paso a paso, el conjunto de la sociedad se va escindiendo en dos grandes campos enemigos, en dos grandes clases directamente enfrentadas: la burguesía y el proletariado.

La sociedad burguesa ha reducido las clases a dos: burguesía, poseedora de los medios de producción, y proletariado, destinado a alquilar su fuerza su fuerza de trabajo a cambio de un salario.

De los siervos de la gleba medievales fueron surgiendo los pecheros de las primeras villas. A partir de éstos, fueron desarrollándose los primeros elementos de la burguesía.

La burguesía surge a partir de los siervos de la gleba que emigran a las ciudades. Se enriquecieron gracias a la artesanía y el comercio hasta que pudieron hacer frente a la antigua nobleza y tomar el poder político.

El descubrimiento de América y la circunnavegación de África abrieron nuevos caminos a la burguesía en ascenso. El mercado de las Indias Orientales y de la China, la colonización de América, el intercambio con las colonias, el aumento de los medios de cambio y de las mercancías en general dieron al comercio, a la navegación y a la industria un auge nunca visto y, con ello, un rápido desarrollo al elemento revolucionario de la sociedad feudal en descomposición.

De acuerdo al materialismo histórico, el paso de la sociedad feudal a la sociedad burguesa fue causado por el progreso de las fuerzas productivas, por el desarrollo científico y tecnológico. Marx menciona los descubrimientos geográficos que permiten el acceso a nuevas materias primas y el desarrollo del comercio.

El desarrollo de la historia se explica, por tanto, no en función de un Dios providente o la Naturaleza kantiana o la Idea o Espíritu de Hegel, sino como el producto del progreso de la base material de la sociedad, de las fuerzas productivas. Esta es la tesis básica que diferencia la filosofía de la historia propia del idealismo frente al materialismo histórico.

La hasta entonces imperante explotación feudal o gremial de la industria no podía ya satisfacer las necesidades que crecían con los nuevos mercados y hubo de ceder el puesto a la manufactura. Los maestros gremiales fueron desplazados por la clase media industrial. La división del trabajo entre las diferentes corporaciones desapareció dando paso a la división del trabajo dentro mismo de cada taller. Pero los mercados continuaron expandiéndose y las necesidades creciendo. La misma manufactura resultó ya insuficiente. El vapor y la maquinaria vinieron entonces a revolucionar la producción industrial y la manufactura tuvo que ceder el puesto a la gran industria moderna. El lugar de la clase media industrial lo ocuparon los millonarios de la industria, jefes de auténticos ejércitos fabriles, los burgueses modernos.

La industria artesanal no puede abastecer las necesidades de este desarrollo comercial y es sustituida por la manufactura. Esta se caracteriza principalmente por una mayor división del trabajo o especialización de los obreros.  La manufactura se desarrolla en Inglaterra y Holanda del s. XVI hasta principios del s. XVIII.

En el s. XVIII la manufactura es reemplazada por la revolución industrial debido al descubrimiento, entre otros, de una nueva fuente de energía, la máquina de vapor. Las posibilidades de la nueva industria provocaron una emigración masiva del campo a la ciudad. La gran industria requiere de enormes inversiones de capital, maquinaria y un ejército de trabajadores. Produjo un rápido enriquecimiento de la clase burguesa. Este esquema es típico de la evolución económica de China en las últimas décadas. Aquí tienes un fotograma de una de esas interminables fábricas chinas del documental Manufactured landscapes.

Manufactured landscapes (Bachwill, 2006). http://www.imdb.com/title/tt0832903/

La gran industria ha creado el mercado mundial previamente preparado por el descubrimiento de América. El mercado mundial ha permitido un ingente desarrollo del comercio, la navegación y las comunicaciones por tierra. Este desarrollo ha repercutido, a su vez, en la ampliación de la industria. Y en la misma medida en que se ampliaban la industria y el comercio, la navegación y los ferrocarriles, se desarrollaba también la burguesía, aumentando sus capitales y desplazando a un segundo plano a todas las clases originarias de la Edad Media.

Vemos, pues, cómo también la burguesía moderna es el producto de un largo proceso de desarrollo, de una serie de transformaciones radicales de los modos de producción e intercambio. Cada una de estas fases de desarrollo de la burguesía iba de la mano del correspondiente progreso político. Estamento oprimido bajo la dominación de los señores feudales, asociada después en comunas armadas y con administración autónoma, república ciudadana independiente en unos sitios, tercer estado tributario de la monarquía en otros, fue más tarde, en la época de la manufactura, contrapeso frente a la nobleza en el seno de la monarquía estamentaria o absoluta; en todo caso, fundamento social de las grandes monarquías hasta que, finalmente, consiguió con su lucha establecer su dominación política exclusiva en el moderno estado representativo sobre las dos premisas de la gran industria y del mercado mundial.

El poder estatal moderno equivale al Consejo de Administración de los intereses generales del conjunto de la burguesía.

Como ya hemos dicho, la gran industria hizo desaparecer las clases sociales propias de la Edad Media, que fueron sustituidas por burguesía y proletariado.

Este enriquecimiento se vio acompañado por un progreso político  que culminó en las monarquías constitucionales. Estas se caracterizan por proteger, ante todo, los intereses de la nueva clase dominante, es decir, la propiedad privada. Se caracterizaban, como la constitución republicana de Kant o la monarquía parlamentaria de Locke, por el sufragio censitario de modo que sólo los propietarios pudiesen votar. Aunque hoy día el sufragio sea universal lo único intocable en nuestra sociedad sigue siendo la propiedad privada. Se pueden recortar los presupuestos de Sanidad y Educación pero de ningún modo permitir que el sistema financiero quiebre.

Marx termina por concluir que  ”el poder estatal moderno equivale al Consejo de Administración de los intereses generales del conjunto de la burguesía.” Desgraciadamente, nuestras democracias actuales son un buen ejemplo de la tesis de Marx: la política al servicio de la industria financiera. Aquí tienes a George Bush, el peor presidente que ha tenido los Estados Unidos, junto a Henry Paulson, ex-CEO de Goldman Sachs y el secretario del Tesoro que amañó el rescate a la industria financiera tras la crisis de 2008.

George Bush y Henry Paulson (ex-CEO de Goldman Sachs y Secretario del Tesoro de 2006 a 2009)... "el poder estatal moderno equivale al Consejo de Administración de los intereses generales del conjunto de la burguesía."

3. La burguesía ha desempeñado un importantísimo papel revolucionario en la historia.

La burguesía ha desempeñado en la historia un papel eminentemente revolucionario.

“La burguesía ha desempeñado un papel extremadamente revolucionario en la historia”. A continuación Marx realiza un paradójico elogio de la burguesía. Recuerda que de acuerdo al materialismo histórico no es posible pasar a una sociedad posclasista hasta que no se consume el capitalismo. El papel de la burguesía es llevar a su extremo este modo de producción que, por sus contradicciones internas, terminará dando pasa a la sociedad ideal.

¿En qué han consistido los logros revolucionarios de la burguesía?

Donde quiera que haya llegado al poder, la burguesía ha destruido todas las relaciones feudales, patriarcales, idílicas. Desgarró inexorablemente los abigarrados vínculos feudales que ataban al hombre a sus superiores naturales sin dejar entre los hombres otro vínculo que el del desnudo interés, el del implacable «pago en dinero contante». Ahogó en el agua helada de su cálculo egoísta los piadosos estremecimientos de la exaltación religiosa, el entusiasmo caballeresco y el sentimentalismo del burgués filisteo. Ha disuelto la dignidad personal en el valor de cambio y en el lugar de todas las innumerables libertades, bien adquiridas y escrituradas, ha establecido como única libertad la del libre comercio sin escrúpulo. En una palabra, la burguesía ha substituido la explotación envuelta en ilusiones religiosas y políticas por la explotación franca, descarada, directa y adusta.

Ha reducido todos los valores y creencias medievales a uno solo sólo: el valor económico.  La explotación medieval estaba legitimada por una superestructura muy desarrollada que otorgaba el poder a la nobleza. Pero tras la revolución burguesa no cuentan ya para nada la caballerosidad, el culto religioso o la “sangre azul”.  La burguesía ha dinamitado ese conjunto de valores y ha dejado en pie sólo uno: el libre comercio. Este es suficiente para legitimar la explotación del hombre por el hombre. En este orden de cosas hay una escena muy significativa en la película Hannah y sus hermanas (Woody Allen, 1986) donde se puede observar cómo lo sagrado se ha degradado a mera mercancía. El protagonista decide convertirse al cristianismo y llega a casa con la compra:

La burguesía despojó de su halo de santidad a todas las actividades contempladas hasta entonces con piadoso temor como venerables, convirtiendo en sus sirvientes a sueldo al médico, al jurista, al cura, al poeta y al hombre de ciencia.

Los profesionales liberales como médico, jurista, cura, poeta y hombre de ciencia, antes respetados por sí mismos, se reconvierten en simples “asalariados” al servicio de la burguesía y la acumulación de capital. Piensa en las industrias farmacéuticas que combinan ciencia y medicina. Su objetivo no es descubrir nuevos medicamentos que salven a la humanidad sino la acumulación de capital, rendir cuentas a los accionistas. ¿Cuánto de lo que ves cuando entras en una farmacia es estrictamente necesario?

La burguesía arrancó el velo patético-sentimental que encubría las relaciones familiares reduciéndolas a una mera relación de dinero. La burguesía puso al descubierto que los alardes de fuerza bruta que la reacción tanto admira en la Edad Media, hallaban su adecuado complemento en la más indolente haraganería .

Incluso aquello que consideramos más sagrado como las relaciones familiares se reducen a relaciones de dinero. Se respetan los lazos familiares si hay una herencia en juego. Los duelos entre caballeros luchando por el amor de una dama son expuestos como la máscara que oculta una vida ociosa y sin finalidad. Erasmo y Tomás Moro ya habían criticado esta otra cara del idealizado mundo medieval.

Todo lo dicho en los últimos párrafos se resume en una idea: los cambios en la infraestructura hicieron desaparecer una superestructura centenaria. La ideología, por tanto, cambia a medida que progresan las fuerzas productivas. Respecto a la ideología, la filosofía ha de desempeñar un papel crítico, es decir, desenmascarar las apariencias. Se establece entre la filosofía de Marx y la ideología una relación parecida a la que existía entre el interior y el exterior de la caverna en Platón y la minoría y la mayoría de edad en Kant.

Ella ha sido la primera en demostrar lo que la actividad humana es capaz de realizar, consumando obras prodigiosas totalmente distintas a las de las pirámides de Egipto, los acueductos romanos o las catedrales Góticas y llevando a cabo expediciones muy distintas a la Invasión de los Bárbaros o las Cruzadas.

La burguesía ha llevado a cabo obras prodigiosas que, a pesar de las apariencias, superan a las pirámides de Egipto o las catedrales góticas. La burguesía ha transformando el mundo en su totalidad. Resulta extraño la admiración y el entusiasmo que Marx muestra hacia los logros de la burguesía. Es ese peligroso optimismo ilustrado que luego pondrá en cuestión la Escuela de Frankfurt.

La burguesía no puede existir si no es revolucionando de continuo los instrumentos de producción, las relaciones de producción y, consiguientemente, la totalidad de relaciones sociales. Las clases productivas anteriores tenían, por el contrario, como primera condición de su existencia el mantenimiento, sin variaciones, del viejo sistema de producción. La incesante transformación a fondo de la producción, la ininterrumpida conmoción de todo el sistema social, la inseguridad y el movimiento perpetuos son precisamente los rasgos característicos de la época de la burguesía respecto a las demás. Todas las relaciones rígidas y enmohecidas, con su acompañamiento de ideas y concepciones de venerable tradición, quedaron disueltas y las recién constituidas envejecen antes de adquirir consistencia. Todo cuanto era estamental y estable se esfuma; todo lo santo es profanado y los hombres se ven finalmente forzados a contemplar con prosaica frialdad su posición en la vida y sus relaciones interpersonales .

La burguesía no puede existir sino “revolucionando continuamente los instrumentos de producción”. ¿Por qué? En el modo de producción capitalista el objetivo es sólo uno, la acumulación de capital. Esto obliga a los empresarios a una competitividad extrema. En orden a destruir a la competencia se promueve el desarrollo tecnológico y se reducen al máximo los salarios y el valor de la mercancía. Obsérvese aquí que Marx no va más allá del idealismo y su “astucia de la razón“. Es decir, la llegada de la sociedad ideal estará precedida por el triunfo absoluto del capitalismo y este implica necesariamente llevar al extremo la explotación del hombre por el hombre. Es otra versión de la insociable sociabilidad kantiana. En cualquier caso, esta revolución perpetua de las fuerzas productivas, del progreso tecnológico, desmantela rápidamente todas las viejas relaciones sociales: todo lo que parecía sagrado como la monarquía o el poder religioso queda a expensas del poder económico.

La necesidad de colocar sus productos en mercados cada vez más amplios empuja a la burguesía a los más apartados rincones del planeta. En todas partes tiene que afincarse, echar raíces y establecer relaciones.
Mediante la explotación del mercado mundial, la burguesía ha imprimido un carácter cosmopolita a la producción y al consumo de todos los países. Muy a pesar de los reaccionarios, ha privado a la industria de su base nacional. Antiquísimas industrias nacionales han sido ya arrasadas y otras lo son diariamente al verse desplazadas por otras nuevas cuya instalación resulta vital para todas las naciones civilizadas. Industrias éstas que no elaboran materias primas del país, sino originarias de las más lejanas zonas planetarias y cuyos productos no se consumen tan sólo en el propio país, sino en todos los continentes al mismo tiempo. En lugar de las viejas necesidades para cuya satisfacción bastaban los productos del país, surgen otras nuevas que exigen para su satisfacción los productos de los países y climas más exóticos. La vieja autarquía local y nacional y el aislamiento económico dejan paso a un comercio universal y a una universal interdependencia de las naciones. Y cuanto acontece en el plano de la producción material, resulta también aplicable a la cultural. Los productos culturales de las diferentes naciones se convierten en bien común. La estrechez y cortedad de miras nacionales se van haciendo imposibles con el tiempo y, a partir de las diferentes literaturas nacionales y locales, se va configurando una literatura universal.

“La necesidad de colocar sus productos en mercados cada vez más amplios empuja a la burguesía a los más apartados rincones del planeta”. Marx profetiza el mundo globalizado en el que vivimos. El modo de producción capitalista lleva a cabo la revolución cosmopolita ilustrada. La burguesía, cuyo único objetivo es acumular capital, necesita continuamente descubrir nuevos mercados donde colocar sus productos. A todas las naciones donde la burguesía llega con sus mercancías les ocurre lo mismo: no pueden competir con los nuevos precios y se ven obligados a desmantelar sus industrias centenarias y sus antiguos modos de vida. Los países dejan de estar aislados y se establece entre ellos una interdependencia económica. Esta globalización económica se traslada incluso al ámbito de la cultura: Marx habla de la desaparición de las literaturas nacionales en favor de una literatura universal.

No importan las vidas humanas ni los países que sea necesario destruir para llevar a término la consumación del capitalismo. Las tropelías del Imperio Británico en la India no eran evaluadas negativamente por Marx sino, al contrario, como un momento necesario para la consolidación del capitalismo. Sólo cuando este llegue a su madurez será posible la sociedad posclasista. Las atrocidades de la Historia se justifican en orden a un Bien futuro. Es la misma soberbia de la filosofía de la historia idealista, el talón de Aquiles del materialismo histórico.

Con el rápido perfeccionamiento de todo el utillaje productivo y la ilimitada mejora de las comunicaciones, la burguesía arrastra a la civilización a todas las naciones, incluidas las más bárbaras. La baratura de sus mercancías constituye la artillería pesada con la que arrasa todas las murallas chinas e impone la capitulación a los bárbaros de más obstinada xenofobia. Fuerza a todas las naciones a hacer suyo el sistema de producción burgués, salvo que prefieran su propia ruina. Las obliga a adoptar para sí mismas la llamada civilización, es decir, a convertirse en burguesas. En una palabra, la burguesía se crea un mundo hecho a su imagen y semejanza.

“La burguesía se crea un mundo hecho a su imagen y semejanza”. Ninguna nación puede competir con los bajos precios de la mercancía generada por el modo de producción capitalista. Todos los países tienen que doblegarse ante el imparable empuje de esta revolución económica y adoptar todo un nuevo modo de vida. Las multinacionales son los nuevos dioses de hojalata.

La baratura de sus mercancías constituye la artillería pesada con la que arrasa todas las murallas...

Desgraciadamente, durante los dos últimos siglos hemos pensado que el modo de producción capitalista iría necesariamente acompañado por una superestructura democrática, respetuosa con las libertades y derechos fundamentales de los individuos. Sin embargo, el reciente éxito del capitalismo en China ha demostrado la falsedad de lo anterior. El capitalismo puede funcionar a la perfección con una superestructura donde no se respeten los derechos humanos y el modo de gobierno sea una tiranía. El capitalismo ha prosperado en China mejor de lo que lo había hecho en Occidente, que ha sido invadido por “la baratura de sus mercancías” orientales. ¿Tendrá Occidente también que renunciar a sus ideales democráticos, a su soñado Estado del Bienestar?

En apoyo a esta tesis no está de más citar el blog de Rosa María Artal, el periscopio. El economista jefe del Banco Mundial ha encontrado la solución para la crisis en España:

Pues bien, su economista jefe para Europa y Asia, Indermit Gill, ha encontrado la solución:  España “ha de acercarse al modelo de protección social de EEUU”, muy inferior al europeo, y ha de liberalizar su mercado de trabajo al estilo de los países asiáticos emergentes, “trabajando más horas, con menos salario y jubilándose más tarde, para no dejar una pesada carga a las generaciones futuras”. Mientras, los ricos no pagan impuestos, lo que, como dice Krugman, resulta indefendible.

III. Bibliografía

  1. Marx-Engels: El manifiesto comunista. Anselmo Sanjuan (ed.) Madrid: Alhambra, 1986, pp. 48-56. (para mayor claridad cito la edición didáctica de la editorial Alhambra)
  2. Marx-Engels: El manifiesto comunista. José Vicente Borja Caballer, Joan Pau Cimarro Ramasco, Xavier Jorge Alapont (ed.) Valencia: Diálogo, 2000.
  3. John Lanchester:  ¡Huy! Por qué todo el mundo debe a todo el mundo y nadie puede pagar. Marco Aurelio Galmarini (tr.) Barcelona: Anagrama, 2010.

El Roto y los recortes en sanidad

La agencia de calificacion Fitch reclama a España recortes en Sanidad y Educación si no quiere ver rebajada la calificación de su deuda a una simple A.

Creo que lo más práctico es aplicar directamente la receta de El Roto.

Pilger: The War You Don’t See (2010)

Assange: Looking at the enormous quantity and diversity of these military and intelligence insider documents… what I see is a vast, sprawling estate — what we would traditionally call the military intelligence complex or military industrial complex. And that this sprawling industrial estate is growing, becoming more and more secretive, becoming more and more uncontrolled.

This is not a sophisticated conspiracy controlled at the top. This is a vast movement of self-interests by thousands and thousand of players all working together and against each other to produce an end result which is Iraq and Afghanistan and Colombia… and keeping that going…

We often deal with tax havens and people hiding assets and transferring money through off-shore tax havens. So I can see some really quite remarkable similarities. Guantanamo is used for laundering people to an off-shore haven, which doesn’t follow the rule of law. Similarly, Iraq and Afghanistan and Colombia are used to wash money out of the U.S. tax base and back in.

Pilger: Arms Companies

Assange: Arms Companies… yep.

Pilger: What you’re saying is money and money-making is at the center of modern war, and it’s almost self-perpetuating.

Assange: Yes, and it’s becoming worse.

John Pilger

The War You Don’t See es un documental escrito, producido y dirigido por el periodista John Pilger. Pilger, nacido en Australia en 1939, vive actualmente en Londres. Tiene una indiscutible reputación internacional como periodista de investigación. Fue, por ejemplo, corresponsal de guerra en la guerra de Vietnam.

En The War You Don’t See Pilger muestra hasta qué punto está manipulada la información que recibimos sobre los conflictos armados a través de los mass media. Esta manipulación, que comenzó ya durante la I Guerra Mundial, tiene dos claros objetivos: adormecer la sensibilidad del público occidental frente a las atrocidades cometidas en los conflictos internacionales y legitimar intervenciones militares que persiguen intereses que no son precisamente la expansión de la Democracia o los Derechos Humanos.

Otro documental reciente y premiado de John Pilger es The War On Democracy (2007). Sigue el enlace para verlo en youtube subtitulado al español.

Para más información sobre Pilger visita su web johnpilger.com

Gracias a S. por la recomendación.

Forges y el inconsciente

Luis de Guindos, Ministro de Economía y ex-Lehman Brothers

Tras la previsible llegada al poder del Partido Popular el 20-N, se nos ha colado como Ministro de Economía Luis de Guindos, ex-presidente de Lehman Brothers para España y Portugal. Para quienes no lo sepan, Lehman fue uno de los principales responsables de la crisis económica mundial. La quiebra de este banco de inversión el 15 de septiembre de 2008 ha sido la mayor de la historia, causando un agujero de 613.000 millones de dólares.

El nuevo ministro habla de ajustes y recortes, del fin del Estado del Bienestar, y de recapitalizar de nuevo los bancos, mientras deja en el olvido que fueron esos mismos Estados quienes rescataron a un sistema financiero mundial corrupto hasta la médula. A pesar de la prometida reforma del capitalismo que anunció el presidente Obama tras la crisis, el sector financiero ha demostrado que, a día de hoy, está por encima de las urnas. Saltándose las reglas del juego democrático han colocado en  Italia a Mario Monti, ex-asesor de Goldman Sachs, otro de los bancos financieros implicados en la crisis, y en Grecia al tecnócrata ex-vicepresidente del BCE y ex-profesor de Columbia, Lukás Papadimos. Véase el espléndido documental Inside Job (1) (Ferguson, 2010) para tener más noticias sobre la catadura moral y altura científica de Goldman Sachs y el Departamento de Económicas de la Universidad de Columbia. Si quieres conocer más a fondo las causas que desencadenaron la crisis puedes consultar mi reseña del libro de John Lanchester,  ¡Huy! Por qué todo el mundo debe a todo el mundo y nadie puede pagar

A la paradoja de colocar de Ministro de Economía a un alto ejecutivo de Lehman Brothers ha dedicado Vergara en publico.es estas dos viñetas que me parecen un buen ejemplo de periodismo crítico e inteligente.


(1)
Una curiosidad. El filtro de protección infantil de Windows Live considera que la información de ese enlace es “indeseable”.

Trier: Dogville (2003)

El argumento filosófico de Dogville es fácil de resumir en unas pocas palabras: ni el Cristianismo, ni su versión laica, la Ilustración, pueden mejorar al ser humano. Suponer una bondad innata en el hombre, eternamente traicionada por las “pasiones” o lo “social”, es una idea arrogante y negligente. El ser humano es responsable de sus errores y debe ser condenado por ellos. Lo contrario sería arrebatarle su libertad, su dignidad; en definitiva, tratarle como a un perro. Pero los errores de la humanidad han sido catastróficos, imperdonables. Si Jesucristo volviese a la Tierra para el Juicio Final la única solución sería el exterminio de la especie humana. Digan lo que digan algunos filósofos. Ese sería el único modo sensato de usar su omnipotencia.

¿Qué hacer con los filósofos de buenas intenciones? Lars von Trier responde...

Por último, recordar la discusión teológica final entre el Padre (James Caan) y el Hijo (Nicole Kidman). La crítica al discurso cristiano o ilustrado es tan demoledora como las páginas de Nietzsche o la Justine del Marqués. Haz click en la imagen para ver la escena en Youtube

Una obra maestra a la altura de Rompiendo las olas (1996) o Bailar en la oscuridad (2000).

Sea este post mi hobessiana felicitación navideña para tod@s.

Cartes de Dogville (Lars von Trier, 2003)

- Dirección: Lars von Trier

- Producción: Marianne Slot, Els Vandevorst, Vibeke Windeløv

- Guion: Lars von Trier

- Música: Antonio Vivaldi

- Fotografía: Anthony Dod Mantle

- Reparto: Nicole Kidman, Lauren Bacall, James Caan, Ben Gazzara, John Hurt

- País: Dinamarca

- Año: 2003

- Duración: 177 minutos

Beckett: Not I (1973, performed by Billie Whitelaw)

Nadie como Samuel Beckett (Dublín, 1906-París, 1989) supo poner en escena o representar el universo cartesiano cuando fallan todas las pruebas de la existencia de Dios. Recuerda que en Descartes la duda radical sólo deja en pie una idea, “pienso, luego existo“. Es la existencia de Dios la que garantiza la realidad del mundo externo. Por eso, cuando no hay señales de Dios no queda del mundo más que este solitario monólogo en la oscuridad de Not I (1972). Beckett trabaja el mismo tema en una inolvidable novela posterior titulada Compañía (1979, Barcelona: Anagrama, 1982).

NOT I

By Samuel Beckett

Written in English in spring 1972. First performed at the Forum Theater of the Lincoln Center, New York, in September 1972. First published by Faber and Faber, London, in 1973. First performed in Britain at the Royal Court Theatre, London, on 16 January 1973.

Note:

Movement: this consists in simple sideways raising of arms from sides and their falling back, in a gesture of helpless compassion. It lessens with each recurrence till scarcely perceptible at third. There is just enough pause to contain it as MOUTH recovers from vehement refusal to relinquish third person.

Stage in darkness but for MOUTH, upstage audience right, about 8 feet above stage level, faintly lit from close-up and below, rest of face in shadow. Invisible microphone.

AUDITOR, downstage audience left, tall standing figure, sex undeterminable, enveloped from head to foot in loose black djellaba, with hood, fully faintly lit, standing on invisible podium about 4 feet high shown by attitude alone to be facing diagonally across stage intent on MOUTH, dead still throughout but for four brief movements where indicated. See Note.

As house lights down MOUTH`S voice unintelligible behind curtain. House lights out. Voice continues unintelligible behind curtain, l0 seconds. With rise of curtain ad-libbing from text as required leading when curtain fully up and attention sufficient into:

MOUTH: . . . . out . . . into this world . . . this world . . . tiny little thing . . . before its time . . . in a godfor– . . . what? . . girl? . . yes . . . tiny little girl . . . into this . . . out into this . . . before her time . . . godforsaken hole called . . . called . . . no matter . . . parents unknown . . . unheard of . . . he having vanished . . . thin air . . . no sooner buttoned up his breeches . . . she similarly . . . eight months later . . . almost to the tick . . . so no love . . . spared that . . . no love such as normally vented on the . . . speechless infant . . . in the home . . . no . . . nor indeed for that matter any of any kind . . . no love of any kind . . . at any subsequent stage . . . so typical affair . . . nothing of any note till coming up to sixty when– . . . what? . . seventy?. . good God! . . coming up to seventy . . . wandering in a field . . . looking aimlessly for cowslips . . . to make a ball . . . a few steps then stop . . . stare into space . . . then on . . . a few more . . . stop and stare again . . . so on . . . drifting around . . . when suddenly . . . gradually . . . all went out . . . all that early April morning light . . . and she found herself in the–– . . . what? . . who? . . no! . . she! . . [Pause and movement 1.] . . . found herself in the dark . . . and if not exactly . . . insentient . . . insentient . . . for she could still hear the buzzing . . . so-called . . . in the ears . . . and a ray of light came and went . . . came and went . . . such as the moon might cast . . . drifting . . . in and out of cloud . . . but so dulled . . . feeling . . . feeling so dulled . . . she did not know . . . what position she was in . . . imagine! . . what position she was in! . . whether standing . . . or sitting . . . but the brain– . . . what?. . kneeling? . . yes . . . whether standing . . . or sitting . . . or kneeling . . . but the brain– . . . what? . . lying? . . yes . . whether standing . . . or sitting . . . or kneeling . . . or lying . . . but the brain still . . . still . . . in a way . . . for her first thought was . . . oh long after . . . sudden flash . . . brought up as she had been to believe . . . with the other waifs . . . in a merciful . . . [Brief laugh.] . . . God . . . [Good laugh.] . . . first thought was . . . oh long after . . . sudden flash . . . she was being punished . . . for her sins . . . a number of which then . . . further proof if proof were needed . . . flashed through her mind . . . one after another . . . then dismissed as foolish . . . oh long after . . . this thought dismissed . . . as she suddenly realized . . . gradually realized . . . she was not suffering . . . imagine! . . not suffering! . . indeed could not remember . . . off-hand . . . when she had suffered less . . . unless of course she was . . . meant to be suffering . . . ha! . . thought to be suffering . . . just as the odd time . . . in her life . . . when clearly intended to be having pleasure . . . she was in fact . . . having none . . . not the slightest . . . in which case of course . . . that notion of punishment . . . for some sin or other . . . or for the lot . . . or no particular reason . . . for its own sake . . . thing she understood perfectly . . . that notion of punishment . . . which had first occurred to her . . . brought up as she had been to believe . . . with the other waifs . . . in a merciful . . . [Brief laugh.] . . . God . . . [Good laugh.] . . . first occurred to her . . . then dismissed . . . as foolish . . . was perhaps not so foolish . . . after all . . . so on . . . all that . . . vain reasonings . . . till another thought . . . oh long after . . . sudden flash . . . . . very foolish really but– . . . what? . . the buzzing? . . yes . . . all the time buzzing . . . so-called . . . in the ears . . . though of course actually . . . not in the ears at all . . . in the skull . . . dull roar in the skull . . . and all the time this ray or beam . . . like moonbeam . . . but probably not . . . certainly not . . . always the same spot . . . now bright . . . now shrouded . . . but always the same spot . . . as no moon could . . . no . . . no moon . . . just all part of the same wish to . . . torment . . . though actually in point of fact . . . not in the least . . . not a twinge . . . so far . . . ha! . . so far . . . this other thought then . . . oh long after . . . sudden flash . . . very foolish really but so like her . . . in a way . . . that she might do well to . . . groan . . . on and off . . . writhe she could not . . . as if in actual agony . . . but could not . . . could not bring herself . . . some flaw in her make-up . . . incapable of deceit . . . or the machine . . . more likely the machine . . . so disconnected . . . never got the message . . . or powerless to respond . . . like numbed . . . couldn’t make the sound . . . not any sound . . . no sound of any kind . . . no screaming for help for example . . . should she feel so inclined . . . scream . . . [Screams.] . . . then listen . . . [Silence.] . . . scream again . . . [Screams again.] . . . then listen again . . . [Silence.] . . . no . . . spared that . . . all silent as the grave . . . no part–. . . what? . . the buzzing? . . yes . . . all silent but for the buzzing . . . so-called . . . no part of her moving . . . that she could feel . . . just the eyelids . . . presumably . . . on and off . . . shut out the light . . . reflex they call it . . . no feeling of any kind . . . but the lids . . . even best of times . . . who feels them? . . opening . . . shutting . . . all that moisture . . .but the brain still . . . still sufficiently . . . oh very much so! . . at this stage . . . in control . . . under control . . . to question even this . . . for on that April morning . . . so it reasoned . . . that April morning . . . she fixing with her eye . . . a distant bell . . . as she hastened towards it . . . fixing it with her eye . . . lest it elude her . . . had not all gone out . . . all that light . . . of itself . . . without any . . . any. . . on her part . . . so on . . . so on it reasoned . . . vain questionings . . . and all dead still . . . sweet silent as the grave . . . when suddenly . . . gradually . . . she realiz–. . . what? . . the buzzing? . . yes . . . all dead still but for the buzzing . . . when suddenly she realized . . . words were– . . . what? . . who?. . no! . . she! . . [Pause and movement 2.] . . . realized . . . words were coming . . . imagine! . . . words were coming . . . a voice she did not recognize at first so long since it had sounded . . . then finally had to admit . . . could be none other . . . than her own . . . certain vowel sounds . . . she had never heard . . . elsewhere . . . so that people would stare . . . the rare occasions . . . once or twice a year . . . always winter some strange reason . . . stare at her uncom-prehending . . . and now this stream . . . steady stream . . . she who had never . . . on the contrary . . . practically speechless . . . all her days . . . how she survived! . . even shopping . . . out shopping . . . busy shopping centre . . . supermart . . . just hand in the list . . . with the bag . . . old black shopping bag . . . then stand there waiting . . . any length of time . . . middle of the throng . . . motionless . . . staring into space . . . mouth half open as usual . . . till it was back in her hand . . . the bag back in her hand . . . then pay and go . . . not as much as good-bye . . . how she survived! . . and now this stream . . . not catching the half of it . . . not the quarter . . . no idea . . . what she was saying . . . imagine! . . no idea what she was saying! . . till she began trying to . . . delude herself . . . it was not hers at all . . . not her voice at all . . . and no doubt would have . . . vital she should . . . was on the point . . . after long efforts . . . when suddenly she felt . . . gradually she felt . . . her lips moving . . . imagine! . . her lips moving! . . as of course till then she had not . . . and not alone the lips . . . the cheeks . . . the jaws . . . the whole face . . . all those– . . what?. . the tongue? . . yes . . . the tongue in the mouth . . . all those contortions without which . . . no speech possible . . . and yet in the ordinary way . . . not felt at all . . . so intent one is . . . on what one is saying . . . the whole being . . . hanging on its words . . . so that not only she had . . . had she . . . not only had she . . . to give up . . . admit hers alone . . . her voice alone . . . but this other awful thought . . . oh long after . . . sudden flash . . . even more awful if possible . . . that feeling was coming back . . . imagine! . . feeling coming back! . . starting at the top . . . then working down . . . the whole machine . . . but no . . . spared that . . . the mouth alone . . . so far . . . ha! . . so far . . . then thinking . . . oh long after . . . sudden flash . . . it can’t go on . . . all this . . . all that . . . steady stream . . . straining to hear . . . make some-thing of it . . . and her own thoughts . . . make something of them . . . all– . . . what? . . the buzzing? . . yes . . . all the time the buzzing . . . so-called . . . all that together . . . imagine! . . whole body like gone . . . just the mouth . . . lips . . . cheeks . . . jaws . . . never– . . . what?. . tongue? . . yes . . . lips. . . cheeks . . . jaws . . . tongue . . . never still a second . . . mouth on fire . . . stream of words . . . in her ear . . . practically in her ear . . . not catching the half . . . not the quarter . . . no idea what she’s saying . . . imagine! . . no idea what she’s saying! . . and can’t stop . . . no stopping it . . . she who but a moment before . . . but a moment! . . could not make a sound . . . no sound of any kind . . . now can’t stop . . . imagine! . . can’t stop the stream . . . and the whole brain begging . . . something begging in the brain . . . begging the mouth to stop . . . pause a moment . . . if only for a moment . . . and no response . . . as if it hadn’t heard . . . or couldn’t . . . couldn’t pause a second . . . like maddened . . . all that together . . . straining to hear . . . piece it together . . . and the brain . . . raving away on its own . . . trying to make sense of it . . . or make it stop . . . or in the past . . . dragging up the past . . . flashes from all over . . . walks mostly . . . walking all her days . . . day after day . . . a few steps then stop . . . stare into space . . . then on . . . a few more . . . stop and stare again . . . so on . . . drifting around . . . day after day . . . or that time she cried . . . the one time she could remember . . . since she was a baby . . . must have cried as a baby . . . perhaps not . . . not essential to life . . . just the birth cry to get her going . . . breathing . . . then no more till this . . . old hag already . . . sitting staring at her hand . . . where was it? . . Croker’s Acres . . . one evening on the way home . . . home! . . a little mound in Croker’s Acres . . . dusk . . . sitting staring at her hand . . . there in her lap . . . palm upward . . . suddenly saw it wet . . . the palm . . . tears presumably . . . hers presumably . . . no one else for miles . . . no sound . . . just the tears . . . sat and watched them dry . . . all over in a second . . . or grabbing at straw . . . the brain . . . flickering away on its own . . . quick grab and on. . . nothing there . . . on to the next . . . bad as the voice . . . worse . . . as little sense . . . all that together . . . can’t– . . . what? . . the buzzing? . . yes . . . all the time the buzzing . . . dull roar like falls . . . and the beam . . . flickering on and off . . . starting to move around . . . like moonbeam but not . . . all part of the same . . . keep an eye on that too . . . corner of the eye . . . all that together . . . can’t go on . . . God is love . . . she’ll be purged . . . back in the field . . . morning sun . . . April . . . sink face down in the grass . . . nothing but the larks . . . so on . . . grabbing at the straw . . . straining to hear . . . the odd word . . . make some sense of it . . . whole body like gone . . . just the mouth . . . like maddened . . . and can’t stop . . . no stopping it . . . something she– . . . something she had to– . . . what? . . who? . . no! . . she! . . [Pause and movement 3.] . . . something she had to–. . . what? . . the buzzing? . . yes . . . all the time the buzzing . . . dull roar . . . in the skull . . . and the beam . . . ferreting around . . . painless . . . so far . . . ha! . . so far . . . then thinking . . . oh long after . . . sudden flash . . . perhaps something she had to . . . had to . . . tell . . . could that be it? . . something she had to . . . tell . . . tiny little thing . . . before its time . . . godforsaken hole . . . no love . . . spared that . . . speechless all her days . . . practically speechless . . . how she survived! . . that time in court . . . what had she to say for herself . . . guilty or not guilty . . . stand up woman . . . speak up woman . . . stood there staring into space . . . mouth half open as usual . . . waiting to be led away . . . glad of the hand on her arm . . . now this . . . some-thing she had to tell . . . could that be it? . . something that would tell . . . how it was . . . how she– . . . what? . . had been? . . yes . . . something that would tell how it had been . . . how she had lived . . . lived on and on . . . guilty or not . . . on and on . . . to be sixty . . . something she– . . . what? . . seventy? . . good God! . . on and on to be seventy . . . something she didn’t know herself . . . wouldn’t know if she heard . . . then forgiven . . . God is love . . . tender mercies . . . new every morning . . . back in the field . . . April morning . . . face in the grass . . . nothing but the larks . . . pick it up there . . . get on with it from there . . . another few– . . . what? . . not that? . . nothing to do with that? . . nothing she could tell? . . all right . . . nothing she could tell . . . try something else . . . think of something else . . . oh long after . . . sudden flash . . . not that either . . . all right . . . something else again . . . so on . . . hit on it in the end . . . think everything keep on long enough . . . then forgiven . . . back in the– . . . what? . . not that either? . . nothing to do with that either? . . nothing she could think? . . all right . . . nothing she could tell . . . nothing she could think . . . nothing she– . . what? . . who? . . no! . . she! . . [Pause and movement 4.] . . . tiny little thing . . . out before its time . . . godforsaken hole . . . no love . . . spared that . . . speechless all her days . . . practically speechless . . . even to herself . . . never out loud . . . but not completely . . . sometimes sudden urge . . . once or twice a year . . . always winter some strange reason . . . the long evenings . . . hours of darkness . . . sudden urge to . . . tell . . . then rush out stop the first she saw . . . nearest lavatory . . . start pouring it out . . . steady stream . . . mad stuff . . . half the vowels wrong . . . no one could follow . . . till she saw the stare she was getting . . . then die of shame . . . crawl back in . . . once or twice a year . . . always winter some strange reason . . . long hours of darkness . . . now this . . . this . . . quicker and quicker . . . the words . . . the brain . . . flickering away like mad . . . quick grab and on . . . nothing there . . . on somewhere else . . . try somewhere else . . . all the time something begging . . . something in her begging . . . begging it all to stop . . . unanswered . . . prayer unanswered . . . or unheard . . . too faint . . . so on . . . keep on . . . trying . . . not knowing what . . . what she was trying . . . what to try . . . whole body like gone . . . just the mouth . . . like maddened . . . so on . . . keep– . . . what? . . the buzzing? . . yes . . . all the time the buzzing . . . dull roar like falls . . . in the skull . . . and the beam . . . poking around . . . painless . . . so far . . . ha! . . so far . . . all that . . . keep on . . . not knowing what . . . what she was– . . . what? . . who? . . no! . . she! . . SHE! . . [Pause.] . . . what she was trying . . . what to try . . . no matter . . . keep on . . . [Curtain starts down.] . . . hit on it in the end . . . then back . . . God is love . . . tender mercies . . . new every morning . . . back in the field . . . April morning . . . face in the grass . . . nothing but the larks . . . pick it up–

[Curtain fully down. House dark. Voice continues behind curtain, unintelligible, 10 seconds, ceases as house lights up.]

Muchas gracias a S. por la recomendación.

Takita: Okuribito (Despedidas, 2008)

Melodrama efectista que bien podría verse como la versión oriental de la provocadora y muy recomendable serie de la HBO A dos metros bajo tierra (Six feet under), emitida entre 2001 y 2005.

Aun apoyándose en varios tópicos del género lacrimoso que a la Academia tanto gusta premiar, no deja de ser una película interesante pues afronta el tema de la muerte con cierta sensibilidad y sabiduría.

El protagonista Daigo  Kobayashi se ve obligado a abandonar su carrera de violenchelista en Tokio y a volver a su pueblo natal. Allí encuentra empleo en la empresa NK, dedicada al amortajamiento o, dicho de un modo más elegante, a dar el aspecto adecuado al difunto para facilitar el último encuentro con su familia: la despedida.

Quisiera llamar la atención sobre dos aspectos que me parece están expuestos de un modo muy convincente:

1. Mientras la muerte, que es parte necesaria de la vida, nos provoque asco, estamos lejos de la sabiduría. Esto es lo que le ocurre a la esposa de Daigo cuando descubre cuál es su verdadero oficio.

2. El ritual, algo en lo cual los orientales son expertos, es esencial para preparar la despedida, el tránsito:

Ficha técnica

Cartel de Okuribito (Takita, 2008)

- Dirección: Yōjirō Takita

- Montaje: Akimasa Kawashima

- Reparto: Masahiro Motoki (Daigo Kobayashi), Ryōko Hirosue (Mika Kobayashi), Kazuko Yoshiyuki  (Tsuyako Yamashita, la propietaria de los baños públicos), Tsutomu Yamazaki (Shōei Sasaki dueño de NK), Kimiko Yo (Yuriko Uemura, empleada de NK)

- País: Japón

- Año: 2008

- Duración: 131 minutos

- Idioma: Japonés

- Productora: Amuse Soft Entertainment

- Premios: Óscar a la mejor película de habla no inglesa 2009

Gracias a Malaquías por la recomendación.

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