Cimino: Heaven’s gate (La puerta del cielo, 1980)

Después de ganar el Óscar al mejor director y la mejor película por The deer hunter (El cazador, 1980) Michael Cimino recibió carta blanca de los productores de Hollywood para su siguiente película, Heaven’s gate (La puerta del cielo, 1980). Cimino se pasó tanto del presupuesto que casi lleva a la quiebra a United Artist. A partir de entonces sólo cuatro películas y ninguna demasiado estimable. Thrillers sin demasiado interés como Year of the dragon (Manhattan Sur, 1985) o Desperate hours (37 horas desesperadas, 1990). La carrera de Cimino se reduce, por tanto, a una sola obra maestra, The deer … Continúa leyendo Cimino: Heaven’s gate (La puerta del cielo, 1980)

Visconti: Muerte en Venecia (1971)

Muerte en Venecia es un buen punto de partida para reflexionar sobre la Idea de Belleza y el Eros platónico. Ir más allá de la belleza corporal hasta la Idea en sí misma es la lección que da Diótima a Sócrates en El Banquete: He aquí, pues, el recto método de abordar las cuestiones eróticas o de ser conducido por otro: empezar por las cosas bellas de este mundo teniendo como fin esa belleza en cuestión y, valiéndose de ellas como de escalas, ir ascendiendo constantemente, yendo de un solo cuerpo a dos y de dos a todos los cuerpos … Continúa leyendo Visconti: Muerte en Venecia (1971)

Anaximandro de Mileto

El fragmento más conocido de Anaximandro es también epígrafe del primero de los libros de poemas de Jaime Gil de Biedma, Según sentencia del tiempo (1953). Así lo traduce el poeta: «Donde tuvo su origen, allí es preciso que retorne en su caída, de acuerdo con las determinaciones del destino. Las cosas deben pagar unas a otras castigo y pena según sentencia del tiempo» (Jaime Gil de Biedma: Las personas del verbo, p. 10). Una versión más literal sería la siguiente: … alguna otra naturaleza ápeiron de la cual nacen todos los cielos y los mundos que hay dentro de … Continúa leyendo Anaximandro de Mileto

Gorgias de Leontinos

Gorgias de Leontinos pertenecía al mismo grupo que aquellos que han eliminado el criterio, pero no por sostener un punto de vista parecido al de los seguidores de Protágoras. En efecto, en el libro titulado Sobre lo que no es o sobre la naturaleza desarrolla tres argumentos sucesivos. El primero es que nada existe; el segundo, que, aún en el caso de que algo exista, es inaprehensible para el hombre; y el tercero, aún cuando fuera aprehensible, no puede ser comunicado ni explicado a otros. Sexto Empírico, Contra los matemáticos VII 65 ss. citado en Sofistas, testimonios y fragmentos, Antonio Melero Bellido … Continúa leyendo Gorgias de Leontinos

Tales de Mileto

La mayoría de los primeros filósofos creyeron tan sólo principios a aquellos que se dan bajo la forma de la materia; pues afirman que el elemento y principio primero de todas las cosas es aquel a partir del cual todas las cosas existen y llegan por primera vez al ser y en el que terminan por convertirse en su corrupción, subsistiendo la sustancia pero cambiando sus accidentes;  porque  tal naturaleza se  conserva siempre…,  pues es necesario  que haya alguna sustancia natural,  una o múltiple, de la que nazcan las demás, mientras ésta se conserva. Respecto al número y la forma … Continúa leyendo Tales de Mileto

Heráclito de Éfeso

Heráclito dice en alguna parte que todo cambia y nada permanece y comparando las cosas existentes con la corriente de un río dice que no te podrías sumergir dos veces en el mismo río. Platón: Crátilo 402 a, citado en Kirk G. S., Raven, J. E.: Los filósofos presocráticos, Jesús García Hernández (tr.), Madrid: Gredos, 1981, p. 278. Este cosmos no lo hizo ningún dios ni ningún hombre, sino que siempre fue, es y será fuego eternamente vivo. Heráclito, Fr. 30, citado en ibid., p. 281. La guerra es común a todas las cosas y la justicia es discordia, y … Continúa leyendo Heráclito de Éfeso

Parménides de Elea

Pues bien, te contaré (y tú, tras oír mi relato, trasládalo) las únicas vías de investigación pensables. La primera, que es y no es No-ser, es el camino de la persuasión (pues acompaña a la Verdad); la otra, que no es y es necesariamente No-ser, ésta, te lo aseguro, es una vía totalmente impracticable. Pues no podrías conocer lo No-ente (es imposible) ni expresarlo; pues lo mismo es el pensar y el ser. Un solo discurso como vía queda: es; en éste hay muchos signos de que lo ente es ingénito e imperecedero, pues es completo, inmóvil y sin fin. … Continúa leyendo Parménides de Elea