Diario de lecturas

Philip K. Dick: Cuentos completos III

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Philip K. Dick: Cuentos completos III. Eduardo G. Murillo (tr.) Barcelona: Minotauro, 2006.

En Coto de caza P. K. Dick comienza describiendo lo que parece un brote paranoico. Un físico nuclear se siente espiado por un ojo enorme. A continuación el relato da un curioso giro hacia la parodia del género de ciencia-ficción. Sin embargo, es la capacidad de P. K. Dick para describir el repentino delirio del protagonista el elemento más interesante del relato.

Douglas se incorporó a medias. Había palidecido intensamente. El horror se reflejaba en sus ojos; aferraba con fuerza los brazos de la butaca, y abría y cerraba la boca.
Había un gran ojo en la ventana. Un inmenso ojo que escudriñaba la habitación y le examinaba. El ojo abarcaba toda la ventana. Coto de caza, p. 14

En El ahorcado el personaje principal se da cuenta de que los seres humanos han sido poseídos en su mayoría por entes extraterrestres. De repente, tus amigos, tus hijos y tu pareja son enemigos y has de estar preparado para matar si así lo exige la lógica del delirio paranoico.

El bulto le sugería algo ominoso detestable. No había mucha luz; imposible adivinar qué era. Sin embargo, le atraía, le impulsaba a verlo mejor. La cosa informe le inquietaba. Le asustaba. Le asustaba…y le fascinaba.
Y lo más extraño era que nadie parecía inmutarse. El ahorcado, p. 41

¿Cuál será el siguiente paso en la evolución? A esta pregunta responde P. K. Dick en El hombre dorado. No será un ser más inteligente y mejor dotado. La inteligencia no es una herramienta eficaz para la supervivencia. Demasiado autodestructiva, demasiado paralizante. La alternativa en el proceso evolutivo le corresponde al puro instinto liberado de afectos, lenguaje y escrúpulos morales.

Siempre temimos que apareciera un mutante provisto de poderes intelectuales superiores -reflexionó Baines-. Un devé que fuera para nosotros lo que nosotros para los grandes simios. Un ente con el cráneo abultado, telépata, con un sistema semántico perfecto, extraordinaria capacidad de simbolización y cálculo. Un desarrollo coherente con la evolución seguida hasta ahora. Un ser humano mejorado… [pero] ¡Ser sustituidos por un animal! ¡Algo que corre y se esconce! ¡Algo sin lenguaje!. -Escupió salvajemente… Somos los últimos de nuestra especie, como el dinosaurio. Hemos forzado la inteligencia al máximo. Demasiado, tal vez. Hemos llegado a un punto en que de tanto saber, ya no podemos actuar. El hombre dorado, p. 66-67

Y gira la rueda plantea la hipótesis de una sociedad futura de claras reminiscencias platónicas. Los Tecnos y los Granjeros ocupan el escalafón más bajo de la sociedad. Los creadores de mitos, bardos y poetas, ocupan los lugares privilegiados. Aunque al paralelismo con Platón puede objetársele que este expulsó a los poetas de la ciudad, también se puede argumentar que una de las funciones del filósofo es crear mitos útiles para someter a las clases inferiores.

Se horrorizó al pensar en lo que ocurriría si se permitía a los Tecnos, Granjeros y Ejecutivos mezclarse, incluso casarse entre sí, comer y beber en los mismos lugares. Toda la estructura de la sociedad se vendría abajo. Si todos iban a conducir los mismos vehículos, utilizar los mismos retretes… Era increíble. Una repentina imagen de pesadilla se formó en la mente de Sung-Wu: los Tecnos viviendo y copulando con las mujeres de la clase Bardo y Poeta. Imaginó con horror una sociedad de estructura horizontal, todos sus habitantes al mismo nivel. Era contrario a la esencia del cosmos, al plan divino; era volver a la Era de la Locura. Y Gira la rueda (p. 87)

El último experto plantea dos posibilidades de sociedad futura: un modelo anarquista-ludita y un sistema organicista hipertecnológico. A pesar de la ventaja armamentística del segundo, vence el primero, más afín a la caprichosa naturaleza humana. Resulta cursioso que, a pesar de su horror por las máquinas, el ludita no puede dejar de envidiar las posibilidades de la civilización tecnológica.

El propio P. K. Dick comenta que en El padre-cosa quería reflejar la dualidad que cualquier niño suele observar en su padre: tan pronto le parece Dr. Jekyll como Mr. Hyde. El protagonista se da cuenta de que su padre ha sido poseído por un ente alienígena. La situación le obliga a preparar el asesinato del padre. Esto es la fantasía preferida de cualquier niño, Freud dixit.

Un extraño paraíso tiene un parecido lejano con Planeta prohibido (Forbidden planet, 1956): una atractiva joven alienígena, protegida por fieras salvajes, se convierte en el objeto de deseo de una patrulla exploradora humana. Y la realización del deseo se cobra su precio.

Tanto en Tony y los escarabajos como en Los reptadores el tema es la insensatez del racismo. No sólo seremos siempre racistas entre humanos sino que, si en el futuro nos topásemos con seres de otra naturaleza, la única posibilidad de relación es, según P. K. Dick, el odio y la guerra.

En Nul-O canta las alabanzas de la paranoia y la personalidad anti-social. Para P. K. Dick la desconfianza y la ausencia de escrúpulos morales está directamente relacionada con un estadio superior de la humanidad. Arrasar la tierra, arrasar el Universo, devolverlo todo a la Unidad originaria es el objetivo último del hombre superior.

– Siempre han clasificado la paranoia como una enfermedad mental, pero ¡no lo es! El contacto con la realidad no desaparece; al contrario el paranoico está directamente relacionado con la realidad. Es un empírico perfecto, y no se encuentra agarrotado por inhibiciones éticas, morales o culturales. El paranoico ve la realidad tal como es. Es el único hombre cuerdo.
– He leído Mein Kempf -dijo Lemuel- Me ha demostrado que no estoy solo.
Nul-O, p. 170.

En Servir al amo P. K. Dick extiende el instinto de supervivencia a los androides. Estos harán cualquier cosa para sobrevivir, incluyendo la mentira, la traición y el asesinato. Los androides, nuestra creación, casi humanos y, al mismo tiempo, más humanos que los humanos, al estilo de Blade Runner (Ridley Scott, 1982).

Pieza de colección plantea un universo del tipo Matrix y un curioso final muy del estilo del autor.

Campaña publicitaria es una crítica exacerbada de la sociedad de consumo. El comienzo me ha recordado al inicio de Robocop (Paul Verhoeven, 1987). Mientras el personaje principal vuelve a casa desde Ganímedes le asaltan infinidad de anuncios publicitarios: Trans- Solar sugiere una Unidad Id-Persona en miniatura que, colocada junto al lóbulo frontal, controla la ansiedad y la frustración, Hipno-Motor ofrece un piloto automático para evitar accidentes de tráfico, una rubia explosiva se retira asqueada tras comprobar que su hombre posee tracto intestinal y a continuación le propone la sustitución indolora del mismo para evitar el rechazo social, Circuitos Prodigio vende un analizador de ondas cerebrales para poder leer mentes ajenas. El protagonista llega por fin a casa en donde se presenta un robot que, para hacer una demostración de sus habilidades como reparador, destruye todo lo que toca. Sólo si lo compra podrá darle la orden de que se vaya. Al protagonista sólo le queda una salida posible.

En La estratagema P. K. Dick cuenta la historia de una nave espacial llena de paranoicos con destino a un psiquiátrico. Tras accidentarse y caer en un planeta desconocido, los paranoicos ponen en marcha una sociedad que está bajo la continua amenaza de seres inexistentes.

Sobre la desolada tierra trata el tema del gnosticismo que tanta importancia cobrará en las últimas obras de P. K. Dick. En este temprano relato ya aparece la hipótesis gnóstica para dar cuenta del problema del mal: la creación es el experimento de un dios menor.

Foster, estas muerto, desarrolla, al igual que Campaña publicitaria, una profunda crítica de la sociedad de consumo. En el futuro, propone, los publicistas se habrán dado cuenta de que es fácil que la gente deje de comprar nuevos televisores, coches o desodorantes, pero les será imposible resistir la coerción siguiente: o compras un refugio nuclear o estás muerto. Cada año aparecen mejores refugios, capaces de resistir las armas cada vez más destructivas del enemigo. Así que cada año hay que gastar en la mejora del refugio. Una economía, como la nuestra, centrada en el miedo y el consumo compulsivo.

– Dice que ya han vendido a la gente todos los coches, lavadoras y televisores que podían utilizar. Dice que los NATS y los refugios antibombas no sirven de nada, que la gente nunca compra cosas verdaderamente útiles. Dice que las fábricas pueden seguir produciendo fusiles y máscaras antigás sin cesar, y que mientras la gente tenga miedo los seguirán comprando, porque piensan que si no lo hacen los matarán. Puede que un hombre se canse de pagar un coche nuevo cada año y pare, pero nunca dejara de comprar refugios para proteger a sus hijos. Foster, estás muerto, p. 271

– Si no compras, te matarán. La campaña publicitaria perfecta. Copmpra o muere, el nuevo lema. Pon en tu patio trasero un nuevo refugio antibombas de la General Electronics, o te matarán. Foster, estás muerto, p. 280

La paga del duplicador cuenta la historia de algunos bienintencionados seres extraterrestres que, tras el holocausto nuclear, deciden ayudar a los pocos supervivientes. Durante años se dedican a duplicar todo tipo de objetos para hacer posible el mantenimiento de pequeñas colonias. Así se garantiza el abastecimiento de casas, ropa, automóviles… Sin embargo, los duplicadores están a punto de morir y sus copias son cada vez de peor calidad. Los auténticos supervivientes optan por fabicar por sí mismos lo que necesitan para sobrevivir. Un cuento sencillo pero que contiene una velada crítica de esta cultura del simulacro en la que vivimos. Creo que este es el tipo de historia que le resultaría interesante a Baudrillard.

La barrera de cromo relata la historia de Walsh, un inadaptado incapaz de optar por ninguna de las dos opciones políticas de la época: puristas y naturistas. Los primeros quieren despojar al hombre de su naturaleza animal extirpándole, por ejemplo, las glándulas sudoríparas. Los segundos, viejos testarudos, aborrecen este tipo de higiene extrema. Lo más significativo del cuento creo que es la descripción que hace P. K. Dick de la antigua política, que es la nuestra:

En aquellos tiempos no se llamaba política. La publicidad bombardeaba a la gente para que comprara y consumiera. Se centraba en la pureza de cabellos, sudores y dientes. Cuajó en la gente de ciudad y dio origen a una ideología. La barrera de cromo, p. 357.

Un mundo de talentos y ¡Cura a mi hija, mutante! exploran las posibilidades de las relaciones entre la gente normal y algunos individuos dotados con poderes extraordinarios.

Este es el índice del tercer volumen de los Cuentos completos de Philip K. Dick. Tomado del web La tercera fundación:

  1. 13−26 «Coto de caza» («Shell Game») [Relato Corto] 1954 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  2. 27−41 «El ahorcado» («The Hanging Stranger») [Relato Corto] 1953 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  3. 42−45 «Algunas peculiaridades de los ojos» («The Eyes Have It») [Relato Corto] 1953 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  4. 46−75 «El hombre dorado» («The Golden Man») [Relato] 1954 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  5. 76−95 «Y gira la rueda» («The Turning Wheel») [Relato] 1954 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  6. 96−125 «El último experto» («The Last of the Masters») [Relato] 1954 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  7. 126−137 «El padre-cosa» («The Father-Thing») [Relato Corto] 1954 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  8. 138−150 «Un paraíso extraño» («Strange Eden») [Relato Corto] 1954 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  9. 151−163 «Tony y los escarabajos» («Tony and the Beetles») [Relato Corto] 1953 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  10. 164−174 «Nul-O» («Null-O») [Relato Corto] 1958 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  11. 175−186 «Servir al amo» («To Serve the Master») [Relato Corto] 1956 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  12. 187−200 «Pieza de colección» («Exhibit Piece») [Relato Corto] 1954 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  13. 201−208 «Los reptadores» («The Crawlers») [Relato Corto] 1954 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  14. 209−223 «Campaña publicitaria» («Sales Pitch») [Relato Corto] 1954 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  15. 224−239 «La estratagema» («Fair Game») [Relato Corto] 1959 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  16. 240−260 «Sobre la desolada Tierra» («Upon the Dull Earth») [Relato] 1954 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  17. 261−280 «Foster, estás muerto» («Foster, You’re Dead») [Relato] 1954 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  18. 281−296 «La paga del duplicador» («Pay for the Printer») [Relato Corto] 1956 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  19. 297−340 «Veterano de guerra» («War Veteran») [Relato] 1955 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  20. 341−356 «La barrera de cromo» («The Chromium Fence») [Relato Corto] 1955 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  21. 357−374 «Desajuste» («Misadjustment») [Relato Corto] 1957 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  22. 375−413 «Un mundo de talentos» («A World of Talent») [Relato] 1954 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)
  23. 414−436 «¡Cura a mi hija, mutante!» («Psi-Man Heal My Child! (Psi-Man)») [Relato] 1955 Philip K. Dick (traducción de Eduardo García Murillo 1992)

Categorías:Diario de lecturas, Relatos

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4 replies »

  1. Leo ahora esta entrada, aunque fuese escrita ya hace años. Me encuentro en plena lectura de Philip K. Dick, y quería comentar, simplemente, que el relato titulado “Pieza de colección” me ha recordado (dejando a un lado el final, aunque no necesariamente) a una de las “Consideraciones intempestivas”; la del historiador que acaba por vivir una vida diferente a la suya.

    Un saludo.

  2. Me pregunto cómo y el porqué de que esta publicación tenga tan pocos comentarios. Es increíble de lo buena que es. Justo estamos revisando a este autor en un circulo de escritores que comenzamos hace bien poco, y nos hemos topado conque Dick no sólo es fascinante como autor de ciencia ficción, sino en general por lo que propone (sus temas, su “universo”, todo). Leer esto nos ha ayudado a elegir los textos a revisar durante las sesiones, así que de antemano te lo agradezco.

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