Porque nadie teme la muerte en sí misma, excepto el que es totalmente irracional y cobarde; lo que sí teme es cometer injusticia.
Gorgias, 522e
Platón: Gorgias, en Platón: Diálogos. Volumen II. Gorgias, Menéxeno, Eutidemo, Menón, Crátilo. Calonge, J. (trad. del Gorgias) Madrid: Editorial Gredos, 1983.
Cuestinario
- ¿Qué características posee el personaje de Gorgias tal y como lo presenta Platón?
- ¿Cómo refuta Sócrates la afirmación de Gorgias de que la retórica es el arte de los discursos?
- ¿Cómo refuta Sócrates la afirmación de Gorgias de que la retórica es el arte de los discursos exlcuyendo cualquier saber manual o práctico?
- ¿Cómo refuta Sócrates la afirmación de Gorgias de que la retórica es el arte de los discursos que versan sobre los temas más importantes?
- ¿Qué relación tiene con los pitagóricos las referencias a lo par, lo impar y lo uno?
- ¿Cuáles son los tres bienes humanos que todos los hombres persigue según se canta en los banquetes griegos? Es la versión griega de nuestro: salud, dinero y amor.
- ¿Cómo refuta Sócrates por insuficiente la afirmación de Gorgias de que la retórica es el arte de la persuasión?
- Sócrates establece dos tipos de persuasión. ¿A qué tipo pertenece la retórica según Gorgias?
- ¿Hasta donde alcanza el poder de la retórica?
- ¿Cómo utiliza Sócrates el intelectualismo ético para demostrarle a Gorgias que la retórica no implica conocimiento de lo justo y lo injusto sino precisamente la ignorancia respecto a esos temas?
- Según Polo ¿por qué ha vencido Sócrates en el diálogo con Gorgias?
- ¿Cuáles son las desviaciones de la medicina, la gimnasia, la justicia y la legislación?
- ¿Cuál es la diferencia entre arte y práctica?
- ¿Cuál es el parecido entre la práctica culinaria y la retórica? ¿Por qué las considera Sócrates feas?
- ¿Por qué afirma Polo que Sócrates está diciendo «cosas sorprendentes y absurdas«?
- ¿Qué ejemplo utiliza Polo para demostrar que «muchos hombres injustos son felices«?
- ¿Qué ejemplo utiliza Polo para demostrar que es más feliz aquel que no recibe castigo por haber cometido injusticias que el que lo recibe?
- ¿Por qué crees que Polo se ríe cuando Sócrates le dice que «es más desgraciado el que escapa al castigo y consigue ser tirano«?
- Explica cómo Polo es fácilmente refutado por Sócrates tras admitir aquel que «es más feo cometer injusticia que recibirla«.
- ¿Cómo persuade Sócrates a Polo de que es preferible recibir castigo por la injusticia que no recibirlo?
- Sócrates concluye su refutación de Polo atribuyendo a la retórica una función absurda. ¿Cuál es?
- ¿Cuál sería según Sócrates la forma ideal de causar daño a alguien?
- Resume las acusaciones de Calicles a Sócrates sobre cómo ha logrado vencer a Gorgias y a Polo en la discusión.
- ¿Cómo demuestra Calicles «que es justo que el fuerte tenga más que el débil y el poderoso más que el que no lo es«?
- ¿Qué opinión tiene Calicles sobre la filosofía?
- ¿Cómo refuta Sócrates la tesis de Calicles según la cual lo justo por naturaleza es que el fuerte, el mejor, el más poderoso, se imponga a los débiles?
- ¿Por qué le dice Sócrates a Calicles «enséñame con dulzura«?
- Una vez que Sócrates demuestra que los mejores no son los más fuertes y poderosos Calicles opta por definirlos como los de «mejor juicio«. ¿Cómo lo refuta Sócrates?
- ¿Cómo define Calicles el «vivir rectamente«?
- ¿Qué influencia órfico-pitagórica muestra Sócrates en 493a aludiendo a la relación cuerpo-alma?
- ¿Cómo intenta Sócrates persuadir a Calicles de que la vida moderada es mejor que la disoluta utilizando la comparación del alma con un tonel?
- Calicles identifica el placer y el bien. ¿Cuál es la primera objeción que se le ocurre a Sócrates?
- ¿Por qué acusa Calicles a Sócrates de «decir sofismas», de «orador demagógico«? ¿Te parece que Calicles tiene razón?
- ¿Cuál es el segundo argumento que utiliza Sócrates para desmontar la tesis de Calicles de que el placer es idéntico al bien?
- ¿Cuál es el tercer argumento que utiliza Sócrates para desmontar la tesis de Calicles de que el placer es idéntico al bien?
- ¿Por qué acusa Calicles a Sócrates de comportarse como un niño?
- Calicles se defiende del tercer argumento de Sócrates distinguiendo entre placeres buenos y malos. ¿Cómo le responde Sócrates?
- Sócrates distingue entre un modo de vida filosófico y el modo de vida propio de la retórica. ¿Cuáles son las características de uno y otro?
- Según Sócrates el orden y la proporción en el cuerpo definen lo «saludable» mientras que el orden y la proporción en el alma son «justicia». ¿Encuentras en estas definiciones alguna resonancia pitagórica?
- ¿Qué relación establece Sócrates entre el orden personal y el orden del «cosmos«?
- Comenta el texto: «No adviertes que la igualdad geométrica tiene mucha importancia entre los dioses y entre los hombres; piensas, por el contrario, que es preciso fomentar la ambición, porque descuidas la geometría.» (Gorgias, 508a)
- ¿Qué opinión les merece a Sócrates y Calicles la profesión de «constructor de máquinas«?
- ¿Cuál es, según Sócrates, la función del político? ¿Cumple Calicles con esa función?
- Explica la comparación socrática de Pericles con un guardián de animales.
- ¿Por qué, según Sócrates, ni Temístocles, ni Cimón fueron buenos políticos?
- ¿Cuál es la diferencia, según Sócrates, entre los políticos «de antes» y los «de ahora»?
- En 519c Sócrates compara a los políticos con los sofistas. Explícalo
- ¿Por qué dice Sócrates que él es el único en Atenas que se dedica al verdadero arte de la política?
- Comenta el texto:»Porque nadie teme la muerte en sí misma, excepto el que es totalmente irracional y cobarde; lo que sí teme es cometer injusticia. » (Gorgias, 522e)
- Resume el mito final que cuenta Sócrates y su interpretación.
Textos para comentar
El discurso de Calicles
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CALICLES – Por los dioses, estoy deseando hacerlo. Dime, Sócrates, ¿debemos pensar que hablas en serio o que bromeas? Pues si hablas en serio y es realmente verdadero lo que dices, ¿no es cierto que nuestra vida, la de los humanos, estaría trastrocada y que, según parece, hacemos todo lo contrario de lo que debemos? (…) En efecto, por naturaleza es más feo todo lo que es más desventajoso, por ejemplo, sufrir injusticia; pero por ley es más feo cometerla. Pues ni siquiera esta desgracia, sufrir la injusticia, es propia de un hombre, sino de algún esclavo para quien es preferible morir a seguir viviendo y quien, aunque reciba un daño y sea ultrajado, no es capaz de defenderse a sí mismo ni a otro por el que se interese. Pero, según mi parecer, los que establecen las leyes son los débiles y la multitud. En efecto, mirando a sí mismos y a su propia utilidad establecen las leyes, disponen las alabanzas y determinan las censuras. Tratando de atemorizar a los hombres más fuertes y a los capaces de poseer mucho, para que no tengan más que ellos, dicen que adquirir mucho es feo e injusto, y que eso es cometer injusticia: tratar de poseer más que los otros. En efecto, se sienten satisfechos, según creo, con poseer lo mismo siendo inferiores. Por esta razón, con arreglo a la ley se dice que es injusto y vergonzoso tratar de poseer más que la mayoría y a esto llaman cometer injusticia. Pero, según yo creo, la naturaleza misma demuestra que es justo que el fuerte tenga más que el débil y el poderoso más que el que no lo es. Y lo demuestra que es así en todas partes, tanto en los animales como en todas las ciudades y razas humanas, el hecho de que de este modo se juzga lo justo: que el fuerte domine al débil y posea más. En efecto, ¿en qué clase de justicia se fundó Jerjes para hacer la guerra a Grecia, o su padre a los escitas, e igualmente, otros infinitos casos que se podrían citar? Sin embargo, a mi juicio, estos obran con arreglo a la naturaleza de lo justo, y también, por Zeus, con arreglo a la ley de la naturaleza. Sin duda, no con arreglo a esta ley que nosotros establecemos, por la que modelamos a los mejores y más fuertes de nosotros, tomándolos desde pequeños, como a leones, y por medio de encantos y hechizos los esclavizamos, diciéndoles que es preciso poseer lo mismo que los demás y que esto es lo bello y lo justo. (…) Así pues, ésta es la verdad y lo reconocerás si te diriges a cosas de mayor importancia, dejando ya la filosofía. Ciertamente, Sócrates, la filosofía tiene su encanto si se toma moderadamente en la juventud; pero si se insiste en ella más de lo conveniente es la perdición de los hombres. Por bien dotada que esté una persona, si sigue filosofando después de la juventud, necesariamente se hace inexperta de todo lo que es preciso que conozca el que tiene el propósito de ser un hombre esclarecido y bien considerado. En efecto, llegan a desconocer las leyes que rigen la ciudad, las palabras que se deben usar para tratar con los hombres en las relaciones privadas y públicas y los placeres y pasiones humanos; en una palabra, ignoran totalmente las costumbres. Así pues, cuando se encuentran en un negocio privado o público, resultan ridículos (…) Pero, amigo, hazme caso: cesa de argumentar, cultiva el buen concierto de los negocios y cultívalo en lo que te dé reputación de hombre sensato; deja a otros esas ingeniosidades, que, más bien, es preciso llamar insulseces o charlatanerías, por las que habitarás en una casa vacía; imita, no a los que discuten esas pequeñeces, sino a los que tienen riqueza, estimación y otros muchos bienes. SÓCRATES – Pero ¿llamas tú a la misma persona indistintamente mejor y más poderosa? Pues tampoco antes pude entender qué decías realmente. ¿Acaso llamas más poderosos a los más fuertes, y es preciso que los débiles obedezcan al más fuerte, según me parece que manifestabas al decir que las grandes ciudades atacan a las pequeñas con arreglo a la ley de la naturaleza, porque son más poderosas y más fuertes, convencido de que son la misma cosa más poderoso, más fuerte y mejor, o bien es posible ser mejor y, al mismo tiempo, menos poderoso y más débil, o, por otra parte, ser más poderoso, pero ser peor, o bien es la misma definición la de mejor y más poderoso? Explícame con claridad esto. ¿Es una misma cosa, o son cosas distintas más poderoso, mejor y más fuerte? CALICLES – Pues bien, te digo claramente que son la misma cosa. SÓCRATES – ¿No es cierto que la multitud es, por naturaleza, más poderosa que un solo hombre? Sin duda ella le impone las leyes, como tú decías ahora. CALICLES – ¿Cómo no? SÓCRATES – Entonces las leyes de la multitud son las de los más poderosos. CALICLES -Sin duda. SÓCRATES – ¿No son también las de los mejores? Pues los más poderosos son, en cierto modo, los mejores, según tú dices. CALICLES – Sí. SÓCRATES – ¿No son las leyes de éstos bellas por naturaleza, puesto que son ellos más poderosos? CALICLES – Sí. SÓCRATES – Así pues, ¿no cree la multitud, como tú decías ahora, que lo justo es conservar la igualdad y que es más vergonzoso cometer injusticia que recibirla? ¿Es así o no? Y procura no ser atrapado aquí tú también por vergüenza. ¿Cree o no cree la multitud que lo justo es conservar la igualdad y no poseer uno más que los demás, y que es más vergonzoso cometer injusticia que recibirla? No te niegues a contestarme a esto, Calicles, a fin de que, si estás de acuerdo conmigo, mi opinión quede respaldada ya por ti, puesto que la comparte un hombre capaz de discernir. CALICLES – Pues bien, la multitud piensa así. SÓCRATES – Luego no sólo por ley es más vergonzoso cometer injusticia que recibirla y se estima justo conservar la igualdad, sino también por naturaleza. Por consiguiente, es muy posible que no dijeras la verdad en tus anteriores palabras, ni que me acusaras con razón, al decir que son cosas contrarias la ley y la naturaleza y que, al conocer yo esta oposición, obro de mala fe en las conversaciones y si alguien habla con arreglo a la naturaleza lo refiero a la ley, y si habla con arreglo a la ley lo refiero a la naturaleza. CALICLES – Este hombre no dejará de decir tonterías. Dime, Sócrates, ¿no te avergüenzas a tu edad de andar a la caza de palabras y de considerar como un hallazgo el que alguien se equivoque en un vocablo? Platón: Gorgias. |

