Diario de lecturas

Levi: Si esto es un hombre

Primo Levi

Primo Levi nació en Turín en 1919. Se licenció en Química en 1941 y poco después se unió a la resistencia antifascista. Fue detenido en 1943 y su condición de judío le valió el ser deportado a Auschwitz en 1944. Sobrevivió hasta la liberación el 27 de enero de 1945. El resto de su vida la dedicó a dar testimonio del horror en varios libros autobiográficos Si esto es un hombre (1958), La tregua (1963) y Los hundidos y los salvados (1986).

Textos para comentar

Levi, P.: Si esto es un hombre. 6ª edición. Gómez, P. (trad.) Barcelona: El Aleph Editores, 2003.

  1. Si esto es un hombre
  2. Aniquilar el yo
  3. Denegar nuestro consentimiento
  4. Penas y dolores
  5. El mal
  6. Sobrevivir
  7. Un examen de química
  8. La religión

1. Si esto es un hombre

Si esto es un hombre

Los que vivís seguros
En vuestras casas caldeadas
Los que os encontráis, al volver por la tarde,
La comida caliente y los rostros amigos:

Considerad si es un hombre
Quien trabaja en el fango
Quien no conoce la paz
Quien lucha por la mitad de un panecillo
Quien muere por un sí o por un no.
Considerad si es una mujer
Quien no tiene cabellos ni nombre
Ni fuerzas para recordarlo
Vacía la mirada y frío el regazo
Como una rana invernal.

Pensad que esto ha sucedido:
Os encomiendo estas palabras.
Grabadlas en vuestros corazones
Al estar en casa, al ir por la calle,
Al acostaros, al levantaros;
Repetídselas a vuestros hijos.

O que vuestra casa se derrumbe,
La enfermedad os imposibilite,
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.

Primo Levi: Si esto es un hombre

2. Aniquilar el yo.

Entonces por primera vez nos damos cuenta de que nuestra lengua no tiene palabras para expresar esta ofensa, la destrucción de un hombre. En un instante, con intuición casi profética, se nos ha revelado la realidad: hemos llegado al fondo. Más bajo no puede llegarse: una condición humana más miserable no existe, y no puede imaginarse. No tenemos nada nuestro: nos han quitado las ropas, los zapatos, hasta los cabellos; si hablamos no nos escucharán, y si nos escuchasen no nos entenderían. Nos quitarán hasta el nombre: y si queremos conservarlo deberemos encontrar en nosotros la fuerza de obrar de tal manera que, detrás del nombre, algo nuestro, algo de lo que hemos sido, permanezca.

Sabemos que es difícil que alguien pueda entenderlo, y está bien que sea así. Pero pensad cuánto valor, cuánto significado se encierra aún en las más pequeñas de nuestras costumbres cotidianas, en los cien objetos nuestros que el más humilde mendigo posee: un pañuelo, una carta vieja, la foto de una persona querida. Estas cosas son parte de nosotros, casi como miembros de nuestro cuerpo; y es impensable que nos veamos privados de ellas, en nuestro mundo, sin que inmediatamente encontremos otras que las sustituyan, otros objetos que son nuestros porque custodian y suscitan nuestros recuerdos.

Imaginaos ahora un hombre a quien, además de a sus personas amadas, se le quiten la casa, las costumbres, las ropas, todo, literalmente todo lo que posee: será un hombre vacío, reducido al sufrimiento y a la necesidad, falto de dignidad y de juicio, porque a quien lo ha perdido todo fácilmente le sucede perderse a sí mismo; hasta tal punto que se podrá decidir sin remordimiento su vida o su muerte prescindiendo de cualquier sentimiento de afinidad humana; en el caso más afortunado, apoyándose meramente en la valoración de su utilidad. Comprenderéis ahora el doble significado del término «Campo de aniquilación», y veréis claramente lo que queremos decir con esta frase: yacer en el fondo.

ibid, pp. 25-26.

3. Denegar nuestro consentimiento

He olvidado hoy, y lo siento, sus palabras directas y claras, las palabras del que fue el sargento Steinlauf del Ejército austro-húngaro, cruz de hierro en la guerra del 14-18. Lo siento porque tendré que traducir su italiano inseguro y su razonamiento sencillo de buen soldado a mi lenguaje de incrédulo. Pero éste era el sentido, que no he olvidado después ni olvidé entonces: que precisamente porque el Lager es una gran máquina para convertirnos en animales, nosotros no debemos convertirnos en animales; que aun en este sitio se puede sobrevivir, y por ello se debe querer sobrevivir, para contarlo, para dar testimonio; y que para vivir es importante esforzarse por salvar al menos el esqueleto, la armazón, la forma de la civilización. Que somos esclavos, sin ningún derecho, expuestos a cualquier ataque, abocados a una muerte segura, pero que nos ha quedado una facultad y debemos defenderla con todo nuestro vigor porque es la última: la facultad de negar nuestro con-sentimiento. Debemos, por consiguiente, lavarnos la cara sin jabón, en el agua sucia, y secarnos con la chaqueta. Debemos dar betún a los zapatos no porque lo diga el reglamento sino por dignidad y por limpieza. Debemos andar derechos, sin arrastrar los zuecos, no ya en acatamiento de la disciplina prusiana sino para seguir vivos, para no empezar a morir.

ibid, pp. 42-43.

4. Penas y dolores

Porque así es la naturaleza humana, las penas y los dolores que se sufren simultáneamente no se suman por entero en nuestra sensibilidad, sino que se esconden, los menores detrás de los mayores, según una ley de perspectiva muy clara. Es algo providencial y que nos permite vivir en el campo. Y también es ésta la razón por la cual con tanta frecuencia, en la vida en libertad, se oye decir que el hombre es insaciable: mientras, más que de una incapacidad humana para el estado de bienestar absoluto, se trata de un conocimiento siempre insuficiente de la naturaleza compleja del estado de desgracia, por lo cual a causas que son múltiples y ordenadas jerárquicamente se les da un solo nombre, el de la causa mayor; hasta que ésta llegue a desaparecer, y entonces uno se asombra dolorosamente al ver que detrás de una hay otra; y en realidad, muchas otras.

Por eso, aún no acaba de cesar el frío, que durante todo el invierno nos ha parecido el único enemigo, y ya nos damos cuenta de que tenemos hambre: y, repitiendo el mismo error, decimos hoy: .¡Si no fuese por el hambre!»…

ibid, p. 80.

5. El mal

Sucumbir es lo más sencillo: basta cumplir órdenes que se reciben, no comer más que la ración, atenerse a la disciplina del trabajo y del campo. La experiencia ha demostrado que, de este modo, sólo excepcionalmente se puede durar más de tres meses. Todos los «musulmanes» que van al gas tienen la misma historia o, mejor dicho, no tienen historia; han seguido por la pendiente hasta el fondo, naturalmente, como los arroyos que van a dar a la mar. Una vez en el campo, debido a su esencial incapacidad, o por desgracia, o por culpa de cualquier incidente trivial, se han visto arrollados antes de haber podido adaptarse; han sido vencidos antes de empezar, no se ponen a aprender alemán y a discernir nada en el infernal enredo de leyes y de prohibiciones, sino cuando su cuerpo es una ruina, y nada podría salvarlos de la selección o de la muerte por agotamiento. Su vida es breve pero su número es desmesurado; son ellos, los Muselmänner, los hundidos, los cimientos del campo, ellos, la masa anónima, continuamente renovada y siempre idéntica, de no hombres que marchan y trabajan en silencio, apagada en ellos la llama divina, demasiado vacíos ya para sufrir verdaderamente. Se duda en llamarlos vivos: se duda en llamar muerte a su muerte, ante la que no temen porque están demasiado cansados para comprenderla.

Son los que pueblan mi memoria con su presencia sin rostro, y si pudiese encerrar a todo el mal de nuestro tiempo en una imagen, escogería esta imagen, que me resulta familiar: un hombre demacrado, con la cabeza inclinada y las espaldas encorvadas, en cuya cara y en cuyos ojos no se puede leer ni una huella de pensamiento.

ibid, pp. 98-99.

6. Sobrevivir

Pero además de los funcionarios propiamente dichos, hay otra vasta categoría de prisioneros que, no favorecidos inicialmente por el destino, luchan tan sólo con sus fuerzas por sobrevivir. Hay que remontar la corriente; dar la batalla todos los días al hambre, al frío y a la consiguiente inercia; resistirse a los enemigos y no apiadarse de los rivales; aguzar el ingenio, ejercitar la paciencia, fortalecer la voluntad. O, también, acallar la dignidad y apagar la luz de la conciencia, bajar al campo como brutos contra otros brutos, dejarse guiar por las insospechadas fuerzas subterráneas que sostienen a las estirpes y a los individuos en los tiempos crueles. Muchísimos han sido los caminos imaginados y seguidos por nosotros para no morir: tantos como son los caracteres humanos. Todos suponen una lucha extenuadora de cada uno contra todos, y muchos, una suma no pequeña de aberraciones y de compromisos. El sobrevivir sin haber renunciado a nada del mundo moral propio, a no ser debido a poderosas y directas intervenciones de la fortuna, no ha sido concedido más que a poquísimos individuos superiores, de la madera de los mártires y de los santos.

ibid, p. 101.

7. Un examen de química

Aunque no pensamos más que unos minutos al día, y de una manera despegada y exterior, sabemos bien que vamos a acabar en la selección. Yo sé que no soy del paño de los que aguantan, soy demasiado culto, pienso todavía demasiado, me consumo con el trabajo. Y ahora sé también que me salvaré si me convierto en Especialista, y me convertiré en Especialista si supero un examen de química.

ibid, p. 113.

8. La religión

Poco a poco, prevalece el silencio y entonces, desde mi litera que está en el tercer piso, se ve y se oye que el viejo Kuhn reza, en voz alta, con la gorra en la cabeza y oscilando el busto con violencia. Kuhn da gracias a Dios porque no ha sido elegido.

Kuhn es un insensato. ¿No ve, en la litera de al lado, a Beppo el griego que tiene veinte años y pasado mañana irá al gas, y lo sabe, y está acostado y mira fijamente a la bombilla sin decir nada y sin pensar en nada? ¿No sabe Kuhn que la próxima vez será la suya? ¿No comprende Kuhn que hoy ha sucedido una abominación que ninguna oración propiciatoria, ningún perdón, ninguna expiación de los culpables, nada, en fin, que esté en poder del hombre hacer, podrá remediar ya nunca?

Si yo fuese Dios, escupiría al suelo la oración de Kuhn.

ibid, p. 141.

13 replies »

    • Hola Ente, de las experiencias de Primo Levi en los campos de concentración me quedo con una idea muy trágica: “los mejores eran siempre los primeros en morir”. La solidaridad, la compasión, te costaban la vida. De ahí el sentimiento de culpa del superviviente Levi. Gracias a ti por mantener vivo el blog con tus comentarios y tu curiosidad. Un saludo.

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  1. SI ESTO ES UN HOMBRE

    IVÁN RAMIREZ BRAVO 1º BACHILLER A

    BIOGRAFIA DEL AUTOR:
    Primo Levi nace en Turín en 1919, novelista, ensayista y científico italiano de origen judío, superviviente del campo de concentración nazi de Auschwitz. Terminó sus estudios de química cuando se unió a la resistencia antifascista donde es denunciado y detenido en 1943. Le llevan a Auschwitz donde desempeño trabajos de laboratorios para los nazis. Al ser liberado regresa a Italia y trabaja como químico industrial, se casa y tiene dos hijos.
    En 1947 decide escribir “ Si esto es un Hombre” para contarle a todo el mundo lo que le tocó vivir, “ La Tregua (1963)” “Hundidos y Salvados (1986) acabarían la trilogía de Aschwitz . Tuvo una extensa producción literaria ante las que destacan títulos como:
    *Historias Naturales (1966), Defecto de Formas (1975), El Sistema Periódico (1975), La Llave Estrella (1978).
    Levi se quita la vida 1987, tirándose por el hueco de una escalera.
    TEXTO PARA COMENTAR:
    1,- SI ESTO ES UN HOMBRE
    El mensaje de Levi en el comienzo del libro es, dar a conocer lo que sucedió en los campos de Auschwitz, los horrores que vivieron, la forma tan degradante en el trato del ser humano, y la muerte segura para una gran mayoría.
    Levi quería que esto no se olvidara, que lo contáramos a nuestros descendientes, y que mejor forma tuvo que dejárnoslo escrito.
    En la poesía nos hace valorar todo lo que tenemos y no le damos importancia, nuestra casa, la comida, y lo más importante “La Familia”.

    2,-ANIQUILAR EL YO
    Es difícil entender en los tiempos en que nos ha tocado vivir, como se pudieron sentir tantísimas personas encerradas, tratadas como animales, despojados de todas sus pertenecías, sin tener nada, perdiéndolo todo, ropa, cabello, idioma, y lo que es peor, la identidad, el nombre a cambio de un número tatuado en el brazo, la libertad que tenían, pasa a ser un recuerdo en la esclavitud que les tocaría vivir.
    La humillación como ser humano, su desconocimiento, el nuevo sistema de vida, donde cada objeto, una cuchara, una camisa, un zueco, era lo más preciado.
    Levi nos hace ver la realidad de lo que sentían, hasta tal punto que en algunas ocasiones del libro te parece estar viviéndolas en primera persona.
    3,- DENEGAR NUESTRO CONSENTIMIENTO
    Siempre si ha dicho que ante alguna enfermedad o desgracia la mejor forma de sobrevivirla es afrontar la realidad y así poder luchar contra ello. Levi nos explica que no podemos hundirnos, y que aunque el trato sea inhumano y seamos esclavos de unas ordenes y de una muerte casi segura, nuestros pensamientos son libres y tenemos que seguir luchando por una supervivencia.
    4,- PENAS Y DOLORES
    No sabemos hasta donde nuestra condición humana puede aguantar, y no sabemos dentro de lo malo cual es lo peor, pero con una visión desde fuera este relato es como algo insoportable, nuestro protagonista nos hace ver, que en un mundo de desgracia, una va tapando a la otra, y quizás la menos importante es la que prevalece en ese momento.
    5,-EL MAL
    Está claro que ante una situación así, lo mejor es intentar buscar los caminos para una supervivencia mejor, conocer nuevos idiomas para saber cómo actuar, creo que Levi lo intenta reflejarnos es que para conseguir algo hay que luchar y no podemos quedarnos sentados esperando que otros lo solucionen. Nos pone el ejemplo de los musulmanes que no hicieron nada por intentar integrarse ante una situación así.
    6,- SOBREVIVIR
    Quizás ante una situación como la pasaron estos prisionero, la más fácil hubiera sido dejarse morir, y acabar con ese sufrimiento, pero Levi nos cuenta que ante una situación así te agarras a la vida cueste lo que cueste, hay que luchar con uñas y con dientes para poder sobrevivir, luchar con los funcionarios alemanes, y lo que es peor con tus propios compañeros presos que se traicionan los unos a otros para poder salvar sus vidas, enfermos en cama que aún sabiendo que van a morir luchan por su plato de comida, una de las pocas formas de sobrevivir era mentirse y engañarse a uno mismo, porque en realidad todo estaba en contra de ellos, las relaciones dentro del campo terminan por parecerse más a tratos de animales que entre personas: si te descuidabas se comían tu comida, si cerrabas los ojos te robaban, si enfermabas ibas a la cámara de gas o te morías. Esto nos hace ver las distintas imágenes del hombre: la del animal que ataca y la de la víctima que intenta sobrevivir.

    7,- UN EXAMEN DE QUÍMICA
    Levi era una persona culta, con unos estudios de química terminados, sabía que los alemanes necesitaban especialistas para todos los trabajos, fueron buscando a presos que pudieran aportar sus conocimientos, por medio de un examen de química Levi entró en el laboratorio, esto le garantizaba la salvación.
    Quizás nos toque vivir situaciones parecidas, presos en estos tiempos de crisis que nos está tocando vivir. Alemania busca chicos preparados, licenciados en ingenierías para que desenvuelvan sus trabajos y aprender de sus conocimientos, al igual que en España se busca gente diplomadas, y yo me pregunto: las personas que no tiene estudios o los mayores que siempre han trabajado y ahora están en el paro ¿estos no tienen derecho a comer y a vivir? ¿volvemos a ser esclavos de un estado capitalista?

    8,- LA RELIGIÓN
    Levi recrimina las creencias de su compañero de barracón al oírle rezar, sabiendo que por mucho que rece la muerte será segura, si realmente existiera un Dios, no sería tan injusto, no habría tantas muertes y ese trato a los seres humanos tan brutal.
    Uno de los pilares de la religión, es hacer que el creyente sepa saber sobrellevar las situaciones de desgracias y alegrías que la vida nos pueda deparar, dándoles siempre gracias a Dios, independientemente de la religión que se procese. Patrias y religiones son las causantes mayores de todas las muertes del ser humano.
    Inconscientemente aunque nuestras creencias religiosas sean pocas, siempre el ciudadano de a pie, tiramos de ese Dios cuando le necesitamos (Algún examen, para que no nos pase nada malo, etc.) algo de lo que hemos sido educados, pero luego nos damos cuenta si no somos muy creyentes, que la vida tiene un destino y ese está trazado.

    OPINION PERSONAL
    El libro me ha resultado interesante es historia, en muchas ocasiones muy duro, de los que te pone la carne de gallina, quizás por la forma de haberlo narrado la propia víctima. El tema del nazismo es algo que llama la atención por su contenido, lleno de maltratos y de muertes, me asusta pensar que tal bestialidad fuese cierta, a medida que avanzo el libro me compadezco de los personajes que no son ficticios, sino reales , con nombres e historias vividas.
    Agradezco a Leve que escribiera estos libros y que diera a conocer todo lo que sintió (que seguramente se quedó corto) su propósito lo consiguió, y el libro nos transporta al horror directo de aquellas personas, solamente me queda por decir que ojalá nunca vuelva a suceder nada así, aunque no sé si nuestro comportamientos es justo con lo que está pasando en Bosnia, en Afganistan, en África no nos damos cuenta que los que viven allí son seres humanos, y también están en continuas guerras.
    Me llama la atención los párrafos del libro:
    “ Nos darán zapatos y ropas, no las nuestras: otros zapatos, otras ropas, como los suyos. Ahora estamos desnudos porque van a ducharnos y a desinfectarnos, cosa que harán inmediatamente después de diana, porque en el campo no se entra si no estas desintectado”

    “Si hay una cosa segura en el mundo es ésta: que no nos sucederá otra vez.”
    Levi tenía muy claro que esto no volverá a suceder, y ojala tenga razón y no nos veamos en ninguna situación parecida, pero yo no estoy muy seguro, el poder y la riqueza son buenos aliados para que nuevamente puedan estallar conflicto parecidos.

    “Cada uno se despidió de la vida del modo que le era más propio. Unos rezaron, otros bebieron desmesuradamente, otros se embriagaron con su última pasión nefanda. Pero las madres velaron para preparar con amoroso cuidado la comida para el viaje, y lavaron a los niños, e hicieron el equipaje, y al amanecer las alambradas espinosas estaban llenas de ropa interior infantil puesta a secar; y no se olvidaron de los pañales, los juguetes, las almohadas, ni de ninguna de las cien pequeñas cosas que conocen tan bien y de las que los niños tienen siempre necesidad. ¿No haríais igual vosotras? Si fuesen a mataros mañana con vuestro hijo, ¿no le daríais de comer hoy?
    Es difícil pensar que haríamos si supiésemos que nos queda una noche de vida, pero para una madre está claro que el amor y cuidado de los hijos es lo primero.

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  2. Si esto es un Hombre de Primo Levi.
    Textos para comentar:

    1-“Si esto es un hombre”.

    Esta composición en versos es usada a modo de prólogo o preámbulo al libro. Es un breve resumen de la idea que transmite la obra: Los “límites” de la barbarie humana, el punto final de la propia humanidad a través de la crueldad o el trato que sufre un individuo. Esto que qué describe, las acciones cometidas por los presos de los campos, la extirpación de su conciencia humana, la aniquilación del hombre; la conversión a la naturaleza animal, algo abominable. Quizá este sea el término adecuado, pues tal es el castigo primero que sufren los prisioneros: La pérdida de su identidad, de su nombre, de su alma. Pues hasta el ser mas miserable tiene nombre propio o identidad, en el momento en el que a estas personas les quitan tal elemento se ve cuestionada su condición humana, no son ni esclavos, son menos que nada.
    Termina con una advertencia sobre la temeridad de olvidar estas ideas, el peligro que implica que la humanidad no reflexione y escarmiente, por eso estudiamos Historia.

    2-Aniquilar el Yo.

    La aniquilación de la identidad humana, la pérdida de las posesiones. La propiedad privada es un derecho universal cuya negación obligada es principio de dominación.
    En el campo los rapaban les robaban la ropa y todo cuanto tenían. Convertían a los prisioneros en meros ladrillos o materiales de trabajo, todos iguales, todos mera mercancía para ser usada o, simplemente, destruida. Esta transformación implica la supresión de las memorias que tales objetos suscitan, la muerte de los recuerdos y la ausencia de pasado es la ausencia de vida, eso sumado al desconocimiento de su porvenir da como resultado la pérdida del sentimiento de la vida. Tocar Fondo, indiferencia suma por falta de motivos para vivir, por ignorancia del propio concepto de vida.

    3-Denegar nuestro consentimiento.

    Steinlauf es presentado como un personaje único en su especie, a pesar de las lamentables condiciones del Lager el persiste en intentar llevar un cierto status de limpieza, seriedad y educación. Tiene sentido pues esto es, al fin y al cabo, lo que nos separa de las bestias: Los modales. No implican maldad o bondad, simplemente civilización, humanismo. En los campos se humillaba a los presos sometiéndolos a condiciones infrahumanas la lucha por la supervivencia de las formas civilizadas era una oposición al objetivo de los alemanes, una forma de oposición, de desobediencia y Dios sabe que la desobediencia es el principio de toda libertad y de todo bien y todo mal y, por ende, de la conciencia, facultad meramente humana. Esto, en resumen un intento de burlar a la muerte.

    4-Penas y Dolores.

    Me parece irónico que la causa que del autor para justificar el por qué de su aguante sea la ignorancia. La forma que tiene el ser humano de ver sus problemas frontalmente impida que veamos nuestros padecimientos en conjunto, solo el que se nos presenta más próximo e importante es el que nos agobia. Nuestros males esperan en fila para ir tomando su ración de consideración por nuestra parte. Esto, claro esta, es una bendición, si todos nos asaltasen a la vez falleceríamos, de presión, de agotamiento, de terror, de desesperación, etc. Así pues es el desconocimiento la clave de la supervivencia en estos casos, la perspectiva cuasi engañosa de una futura aunque remota salvación y la idea de que tu mayor problema es eso, uno. (Es interesante (patético) observar este comportamiento en clase en las semanas de exámenes).

    5-El mal.

    Una vez más “Sumisión”.Esta palabra parece ser la clave en todos los textos (tal vez no).Parece evidente que el objetivo es la supervivencia mediante la conservación de la humanidad, eso esta claro. Creo que la humanidad es capacidad de decisión y la decisión nos da la libertad. Pero anterior a dicha decisión se precisa de un Por qué. Esa es la clave, eso es lo que se les quitó a esos presos que no sobrevivieron (por no querer resistir), la emoción de vivir, el deseo de conservar el aliento, la idea de no perderse en el oscuro fango polaco. Robarle esto a un hombre es complicado, hay que someterlo a los tratos ya dichos y robarle toda esperanza, entonces cae solo.
    Levi usa de ejemplo general a los musulmanes del campo. Estos parecen ser la víctima básica. Su religión no es común con la de los otros presos, su apariencia, su lengua asiática que dista mucho del francés, el inglés, el italiano o el alemán. No luchan por comprender, agotados por sus penurias; no se esfuerzan en ingeniar métodos para sobrevivir, hundidos en su marginación. No presentan signos de vida mas no son cadáveres aún. No tienes actitud de lucha. No piensan, están derrotados, son simples autómatas con un mecanismo vacío. Es la pura imagen del mal, la muerte en vida.

    6-Sobrevivir.

    La supervivencia es la máxima en el campo, la moral, los tabúes, la conciencia…todo eso quedo junto al tren el día de ingreso, nadie puede luchar contra las adversidades de Lager sin dejarse llevar por sus instintos animales, la piedad y la razón quedan sustituidas por un frío y, en ocasiones cruel para con los otros, ingenio.
    Es curioso que para conservar la humanidad haya a veces que comportarse como lobos.

    7-Un Examen de Química.

    La confesión que Levi hace sobre su estado y condición muestra el miedo permanente que debían sentir ante las selecciones. El estado mental queda de lado, a los alemanes solo les importaba el físico. La posibilidad de trabajar en el laboratorio le salvó la vida. No puedo evitar pensar en mi condición de estudiante y que en un futuro cercano el resultado de un examen implique la diferencia entre la vida y la muerte. Al final es Levi, el individuo docto el que se salva gracias a sus conocimientos.

    8-La Religión.

    La religión. Dios ha sido siempre la última figura que un hombre tiene en mente antes de morir y la primera en la que piensa en momentos de peligro. Para los cristianos o los judíos no puede ser más fácil, unas palabras susurradas a queda voz te devuelven en seguida la paz, aun más en el caso de los católicos.
    Levi no hace sino confirmar la idea, la cuestión que todo practicante o no se debe hacer al entrar en un lugar como el Lager:” ¿Dónde está Dios? ”.La impotencia que debe de sentir una mente convencida, a la que le han asegurado toda su vida que un ser superior vela por ella, al ver que pasan los meses y su situación en el campo no acaba debe ser estremecedora. Es casi una traición, tu devoción queda en nada, en polvo (en ceniza concretamente).Tal es la reacción del protagonista al ver a su aun devoto compañero. Dios es perdón pero hasta Dios tiene límites, quizá no en su poder, pero si en su compasión. Esa es la idea, la solución final es demasiado aborrecible como para expiarla.
    La otra cara es el compañero que yace tumbado sin rendir cuentas al Todopoderoso. Quizá no halle paz ante la perspectiva de su muerte en 2 días, pero no se siente deudor de nadie más que de sí mismo.

    Mi Opinión.

    Una de las mejores narraciones en primera persona que he leído. Las palabras, los hechos, el realismo y la sinceridad con la que son transmitidos hacen del texto un relato estremecedor y emocionante. Sin duda es un libro para la reflexión y el recuerdo, un tratado sobre que no volver a hacer nunca, sea la situación que sea, no ya una guerra (aquello no fue parte de la guerra) sino en convivencia política, social y racial. No hablaré del trasfondo de la obra porque no creo que sea necesario hacer una nueva condena de los hechos ocurridos entre 1938 y 1945.Solo diré que habría que mirar a los nazis y preguntarse si aquello eran hombres.

    J. Rodrigo Marín. 1º B.

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  3. Hola Eugenio. He comenzado la lectura de Italo Svevo, Curzio Malaparte, Lampedusa y Levi. Son los cuatro muy buenos. Me gustaría saber cuáles son tus preferidos en lo tocante a literatura italiana. Un saludo.

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    • El gatopardo de Lampedusa y La conciencia de Zeno de Svevo son grandes novelas. Levi es sobre todo su memoria del Holocausto. No he leído a Malaparte, lo siento.

      De todos modos, los autores italianos que más he releído son algo posteriores: Italo Calvino (Si una noche de invierno un viajero…) y Sciascia (El caballero y la muerte). Y La ciénaga definitiva de Manganelli. Y El oficio de vivir de Pavese.

      Saludos.

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  4. Muchas gracias. Da gusto ver cuanta belleza se esconde tras los libros, casa vez me maravillo más con todo el poder del ARTE en todas sus formas de expresión.

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