Diario de lecturas

Byung-Chul Han: La salvación de lo bello (2018)

Byung-Chul Han: La salvación de lo bello. Barcelona: Herder, 2018.

Es el signo de los tiempos que la característica principal de lo bello sea lo pulido, lo terso, lo abrillantado. Destacan bajo este concepto de lo bello los smartphones, los automóviles y las esculturas de Jeff Koons como el Balloon Dog. Actúan como un espejo que refleja al sujeto robusteciéndolo y haciendo desaparecer cualquier rastro de alteridad o negatividad. La Estética que mejor se adapta a esta noción de lo bello es la de Kant y su distinción de lo bello y lo sublime. Lo bello es un sentimiento de agrado por la armonía que despierta entre las fuerzas cognoscitivas, la imaginación y el entendimiento. En presencia de lo bello, el sujeto se agrada a sí mismo. “Lo bello es un sentimiento autoerótico”. La primera sensación de lo sublime es el dolor puesto que el objeto sobrepasa los poderes de la imaginación. Sin embargo, Kant resuelve el problema otorgando a la razón del sujeto el poder del infinito para así poder reducir lo sublime. Salvar lo bello implica ir a contracorriente de Kant: es necesario devolverle una “sublimidad desubjetivizante”. Decía Pseudo-Longinos de las mujeres bellas que eran “dolores oculares”, dolorosamente bellas. Sin embargo, lo bello digital se sitúa en el extremo opuesto. Se le ha extraído a lo bello todo rastro de negatividad para buscar el consenso del “me gusta” masivo.

Para salvar lo bello hay que llevar a cabo una especie de teología negativa y aproximarnos a lo bello con las maniobras opuestas a las que ha elegido nuestra sociedad del espectáculo:

  • A la belleza le resulta esencial el ocultamiento, el velo. La pornografía en su afán por mostrarlo todo es lo opuesto de lo bello. “La belleza transparente es un oxímoron”. Las metáforas, que sirven de velo al significado de un texto, lo erotizan.
  • A lo bello pertenecen la herida y el desastre. Lo bello no se agota en la autocomplacencia kantiana del sujeto.
  • “Hoy, la belleza del carácter deja paso totalmente al atractivo sexual o sexyness“.
  • “Sumirse contemplativamente en lo bello, cuando el querer se retira y el sí mismo se retrae, engendra un estado en el que, por así decirlo, el tiempo se queda quieto.”
  • La belleza se opone al consumo. Consumir tiene que ver lo nuevo mientras que la belleza es afín a lo ya sido, al recuerdo.
  • “En presencia de lo bello, el alma se ve impelida a engendrar por sí misma algo bello. Al contemplar lo bello, el Eros despierta en el alma una fuerza engendradora. Por eso se llama «engendrar en lo bello»”

Un libro breve pero muy intenso. Lleva a cabo una aproximación a la Estética desde Platón, Hegel y Heidegger. Lo recomiendo.

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