Diario de lecturas

Viktor Frankl: El hombre en busca de sentido

Viktor Frankl

Viktor Frankl: El hombre en busca de sentido. Barcelona: Herder, 2004.

El filósofo y psiquiatra vienés Viktor Frankl (1905-1997) expone en este libro su experiencia en los campos de concentración nazis así como los fundamentos de la “logoterapia”. Best-seller mundial durante décadas aparece ahora en una excelente edición completamente revisada de la editorial Herder.

En esta época posmoderna regida por la destrucción de los grandes valores la apuesta de Frankl por el sentimiento religioso, el amor, la belleza, la libertad, el sentido de la vida y del mundo, la autorrealización…, despiertan cierta perplejidad y simpatía. En mi opinión, sigue siendo hoy un libro ideal para la educación filosófica de los jóvenes pues prescinde cualquier tipo de jerga académica para interpelar directamente al individuo en cuanto tal.

Los aspectos que me han resultado más llamativos del libro son los siguientes:

  1. En cuanto a su experiencia como víctima de los nazis en los campos de concentración cabe destacar la objetividad con que analiza la repercusión psicológica de la vida en el campo: la ilusión del indulto, la anestesia emocional, las variantes de la humillación, la importancia de mantenerse decente, el contagio de la violencia…
  2. Su coincidencia con el relato de Primo Levi es fundamental en varios aspectos: “los mejores de entre nosotros no regresaron a casa“, la vivencia estética de un amanecer o un poema como tabla de salvación, la íntima relación entre el azar y el destino, la posibilidad de la libertad en la más peligrosa de las prisiones, la tecnología puesta al servicio de la despersonalización del ser humano.
  3. Sin embargo, Primo Levi extrae como conclusión final de su experiencia el horror y el suicidio, mientras que Frankl lucha denodadamente por encontrar una salida al caos. Su propuesta es la “logoterapia” que básicamente consiste en presuponer que en el fondo de cada ser humano existe la posibilidad de curación, de salvación. Y esta reside no en el equilibrio interno new age, ni en la sublimación de las pulsiones reprimidas, sino en potenciar la tensión y el desequilibrio entre lo que el individuo es y lo que querría ser, en intentar potenciar su tendencia a la autorrealización, a encontrar un sentido a la vida.
  4. Por último, quiero mencionar mi afinidad personal con los filósofos que Frankl emplea para apoyar sus tesis: Spinoza, Schopenhauer y, milagrosamente, Nietzsche.

Muy recomendable. De gran utilidad didáctica.

Categorías:Diario de lecturas

5 replies »

  1. Creo que puede ser una lectura apasionante con 16 o 18 años pero a mí, muy personalmente, me parece más una interesante pieza de museo. Se lee bien pero no es capaz de atravesar mi coraza de escepticismo posmoderno. En definitiva, una lectura entretenida que despierta una leve sonrisa compasiva. Más o menos.

    Me gusta

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s