Didáctica

Discurso para la ceremonia de graduación de 2º de Bachillerato. IES Valle del Jerte, 2016.

Cuando ayer me dijo Celia que tenía que dar un pequeño discurso en la ceremonia de graduación no tenía claro qué responder porque de un día para otro… Pero no sé decir que no, así que esta mañana en la guardia de biblioteca intenté juntar unos pocos párrafos.

 

Nunca es fácil impartir esta última clase: hay una gran variedad de público, no puedes aburrir y tampoco ser demasiado lúgubre. Siendo de natural melancólico me resulta imposible superar los dos últimos obstáculos. Pero puedo poner remedio a la variedad de público dirigiéndome principalmente a los alumnos, que son los protagonistas.

 

Me propongo disertar brevemente sobre los significados de libertad, justicia y belleza en la era técnica que vivimos.

 

La problemática en torno a la libertad y la justicia es una parte esencial del mundo que van a encontrarse cuando salgan de la burbuja feliz de sus estudios universitarios y entren en el mundo laboral.

 

Están acostumbrados a pensar que la libertad es algo dado de suyo, porque sí. No es el caso. La libertad es algo que hay por lo que luchar y tiene infinitos enemigos, empezando por nosotros mismos.

 

Piensen en Diógenes el Cínico, apartado de la sociedad humana, viviendo en un tonel y pidiendo limosna, pero, al mismo tiempo, más libre que nadie, sin horarios, ni responsabilidades, ni estrés. No estoy recomendándoles que se conviertan al cinismo, que es una secta, pero sí les aconsejo que de vez en cuando suban a ese mirador del perro (porque cínico viene de ‘κυνός’, que significa perro) y contemplen cuánto terreno han cedido o han ganado.

 

Afortunadamente, por ahora, vivimos en una sociedad que garantiza ciertas libertades básicas. Eso está bien, pero genera desigualdades e injusticias. Las económicas son las más llamativas. Hace poco asistí a la ceremonia de graduación de Filosofía en la Universidad de Salamanca. Un antiguo alumno me había invitado a estar allí con su familia. Me contó que había hecho el último año en Burdeos y que pensaba irse a la Sorbona  para completar sus estudios con el obligado máster. Le pregunté el precio y no podía salir de mi asombro. 250 €. En España un máster oscila entre 3000 € y 6000 €. Matricularse en un Grado en Alemania cuesta de media 50 € y en España 1100 €. Piénsenlo un poco. ¿Qué se persigue con esto? ¿Qué clase de sociedad se está intentando diseñar?

 

Hay muchos otros tipos de injusticias: guerras, terrorismo, pateras, explotación infantil… Pero todo eso, en general, nos sobrepasa. Prefiero hablar de algo más concreto y para ello voy a echar mano de una tragedia griega, de Antígona. El problema de Antígona era que no le permitían enterrar a su hermano porque era un delincuente. Así que eligió quebrantar el orden social y no permitir que su cadáver fuese alimento de perros y cuervos. Como ocurre en todas las tragedias, fracasa y es condenada a muerte.

 

Sea como sea, si mantienen alerta su sensibilidad moral percibirán que injusticias semejantes, donde se violan los principios básicos de la civilización, son un lugar común. No las pasen por alto. No miren para otro lado cuando humillen a un mendigo o maltraten a una mujer.

 

La misma sensibilidad que les sirve para sintonizar las injusticias del mundo es la que les permite percibir la belleza. Pero la belleza en la era técnica es algo peculiar. Es una saturación de imágenes, tan obsesionados estamos con ellas que nos hemos vuelto esclavos de nuestros reflejos.

 

No olviden que toda su experiencia estética está mediatizada por un monstruo (Google / Youtube), y a continuación filtrada por el tumulto de las redes sociales.  Capital económico y capital cultural están cada vez más concentrados. Eso facilita el acceso a la cultura pero también la manipulación.

 

No olviden que sus gustos, sus criterios estéticos, están vinculados a la clase social a la que pertenecen. Saber reconocerlo les permitirá relativizar sus ideas, lo cual suele ser muy buen antídoto contra el fanatismo en todos los ámbitos. No piensen que sus gustos son los únicos auténticos y que los de los demás son imitación barata. Hagan un esfuerzo por ponerse en el lugar del otro, tanto en el terreno ético como en el del arte.

 

Sepan lo siguiente: en algún sentido, están ustedes “ciegos de remate” respecto al significado de las imágenes que ven. Me refiero al cine, los videojuegos, la publicidad o la política… Sin embargo, sepan también que debería resultarles bastante fácil convertirse en expertos en descifrarlas. Las imágenes son su medio natural.

 

Desconfíen de la belleza cuando venga vestida de ideología.

 

Escultura urbana, graffiti, graffiti 3D, arte digital, hip hop, rap, stand-up comedy, body painting, parkour, Bioshock, Fallout, performance… cualquier cosa antes que retornar al museo, la biblioteca, la sala de cine o la sala de conciertos. No sé…

 

En el fondo, aunque les parezca que el mundo vive una revolución permanente, en realidad ocurre que hay que cambiarlo todo para que todo siga igual.

 

Plasencia, a 26 de mayo de 2016.

Eugenio Sánchez Bravo.

Profesor de Filosofía en el IES Valle del Jerte, Plasencia, Cáceres.

19 replies »

  1. Querido amigo, hace dos semanas me tocó a mí hacer lo mismo: el discurso de despedida de 2º de bachillerato. No lo había hecho hasta ese momento, había logrado esquivarlo durante varios cursos (desde que se hace la ceremonia o fiesta de graduación, que conocí en este instituto en el que trabajo desde hace ya diez cursos) pero este curso fue imposible demorarlo.
    Coincidimos en los esencial, pero el mío fue más melancólico.
    Por muy usuaria de la tecnología que sea, el mío permanece en papel…, en una libreta que compré en el Museo del Prado con un dibujo en su cubierta de Anton van Dyck

    • Hola Hesperetusa,

      me gustaría haberte escuchado, aunque fuese más melancólico tu discurso.

      Algunos compañeros me lo habían pedido así que lo he subido al blog y así puede leerlo quien quiera.

      Son las ideas básicas con las que entro en clase y voy por la vida. Nada más.

      Menos mal que hay gente que las explica mucho mejor que yo como Teresa Moure en Una madre tan punk o Pierre Bordieu en La distinción. Criterio y bases sociales del gusto.

      Saludos.

  2. Me encanta el discurso, el último párrafo resume claramente una idea que no me para de rondar y que trataba de explicar hace poco en un contexto de trabajo. Felicidades, como siempre, por la gran capacidad para transmitir que tienes. ¡Gracias por compartir!

  3. Hola Eugenio, ayer me llegó esta entrada tuya en un momento muy oportuno. En mi instituto desde hace bastantes años escribo pequeños discursos de despedida, son bastante diferentes unos de otros, solemos hacer el evento a finales de junio, este año también, pero esta vez no sé si podré, en esa variedad anímica a veces también está el guardar silencio. Estoy muy decepcionada del sistema educativo. Ojalá te escuchen!
    Un abrazo

  4. Eugenio, te envío en este otro mensaje, para que puedas decidir tú si quieres ponerlo, el que escribí el curso pasado (omití algunos nombres y frases):
    DESPEDIDA CURSO 14-15.
    A miña avóa decía moitas veces “estamos eiquí i estamos andando”, hoxe aínda estamos eiquí, xirando arredor na pedra angular do “centro” educativo, ordenando a cultura en “clases”, intervalos sostidos en timbres e fotocopias, en sucesivas leis e decretos, planificando coñecementos tildados de universais, perfectamente traducibles a diferentes linguas… Pero a educación non é iso, ou polo menos no é principalmente iso, xa que a cultura asenta un poso singular en cada un de nos onde aparecen outras verbas, sons e imaxes, peculiares: a xeometría na particular silueta da paisaxe, o tempo meteorolóxico na área de cada corazón, o ritmo improvisado e asimétrico “toc-toc” da mesa de pinpon mesturado cas diferentes voces que habitan no barullo dos recreos, aquel día que o pasamos ben, aqueloutro que marchamos tristes ou cansos…
    Por exemplo, dando clase en 2º de Bacharelato este curso, recordo unha mirada atenta e a súa capacidade de superación, de ver con optimismo as dificultades sen rendirse,- que ninguén te quite iso tan valioso en tempos escuros como este-.
    Tamén, cando viña a decirme algo ou a entregarme algún papel, recordo un falar baixiño e pausado, sen perder nunca o sorriso; esa actitude onde a dignidade non se alonxa do humilde, tan necesaria e que tanto respeto.
    E como esquecer a léria e o xenio daquelas alumnas respondonas, unha máis escéptica, a outra máis idealista, pero, que podo decir eu máis que: -Viva as mulleres bravas!-
    Tamén recordo o interés filosófico nalgún caso, as cuestións máis profundas da existencia reflexionadas sen esforzo, debería telo claro e deixalas fluir, sen medo.
    Daqueloutra mencionaría a emoción contida, a lágrima que non cae para colmar definitivamente o vaso, dando ese aire de fraxilidade e dureza á vez, que amosa un carácter cheo de contrastes.
    E que decir dos dous vagos redomados da última fila: parecen por fora Zipi e Zape pero –ollo!- por dentro son máis ben dous Boyle-Mariott sen presión e expansionándose ó estilo de Gay-Lussac; dúas almas xemelgas que conflúen, en lúdico equilibrio de Nash, nunha sóa; sabios ó estilo disipado de Ortega y Gasset e libertarios como Pi y Margall.
    E por último, (…), o auténtico cabaleiro andante, o trompetista experto en pasillos, o que ten claro que os seus libros de lectura son as partituras e as súas notas as da escala musical, a fin de contas, iso sí que é unha lingua universal. –Non esquezas que en setembro tes que vir a ver, non só á amada, senon tamén ós profes que estamos desexando aprobarte…
    E xa para voltar ó discurso co que comencei: Sí, a cultura non son eses exámenes onde preguntamos o mesmo a todos, e esperamos a mesma resposta “adecuada”, porque a cultura, cando vale para algo, é cada caligrafía irrepetible, nun lugar do mundo, nun momento histórico concreto, nas circunstancias particulares de cada un e no destino colectivo de cada xeración que debe replantexar, unha e outra vez, o mundo no que quere vivir, e actuar en consecuencia. O mundo faise con cada decisión, con cada comportamento e con cada valoración que levamos a cabo… (etc)
    (Marisa, a profe de Filosofía. Xuño 2015)

  5. Hola Eugenio,
    ¿cómo estás?

    Siempre me ha asombrado la capacidad que has tenido, que tienes, y, que espero que tengas, durante muchos años más xD, para poder ver todas esas cosas que están escondidas, detrás de tantas cosas que solemos pasar desapercibidas al tomarlas como “normales”, ya que al nacer se nos inculca de alguna manera, las asimilamos, las tenemos con nosotros día a día, donde para la mayoría de nosotros, solemos pasarlas desapercibidas, tanto inconscientemente unos, como conscientemente otros. Ya que es difícil en un mundo como en el que vivimos, saber la verdad sobre algo.
    Espero poder seguir asombrándome con tu lucidez Eugenio. Hace tiempo ya de esas clases de filosofía en el Isabel de España, donde tú hacías fácil, lo difícil. Donde, sin duda, marcastes una etapa de mi vida que con los años he ido reconociendo cada vez más, junto a otros profesores de ese mismo instituto.
    Aunque, he de confesarte, cuando me empezastes a dar clase, no me enteraba mucho y no me gustabas ja,ja,ja, ya que el curso anterior había tenido una profesora (Machuca), que fue con quien di filosofía por primera vez, y al año siguiente, me la quitan y ponen a un ‘profe’ del que no sabía nada, ni como era, ni como daba las clases… ja,ja,ja. Pero, hoy doy gracias por haber tenido un profesor como tú Eugenio, y, sobre todo, gracias por ayudarme a ver el mundo con más de una mirada. Y aún me sigues enseñanado aunque no lo sepas :).

    Un saludo Eugenio, espero que todo te vaya bien y que nuestros destinos se unan una vez más, ya que así lo deseo.

    Un abrazo.

  6. Hola, Eugenio, así como por casualidad ( leo el blog con cierta asiduidad, para que no se me olvide lo que significa “estar al día”) y me cruzo con tus palabras. Simplemente saludarte y felicitarte. Personalmente, solo he dado uno de estos discursos ( resaltando el valor del vínculo entre estudiantes y profesores, entre otras cuestiones ) Pero últimamente no voy ni siquiera a este tipo de actos ( por varios factores, que no vienen al caso, salvo uno, y es precisamente que cada vez aparece menos esa especial relación estudiante-profesor y sobreviene la de alumno-docente, relación meramente administrativa-“instrumental” ) Es obvio que hay excepciones. Pero me preocupa la generalidad. Creo, por los comentarios aparecidos, que estos actos también “marcan” una sociedad, un tiempo, un sistema educativo. Y los discursos tiene su importancia. Felicidades de nuevo.
    Un colega, Carlos.

    • Si no fuese por la conexión mayéutica que se pueda establecer una o dos veces en cada curso con algún alumno este trabajo sería insoportable.

      No me gusta mucho el vídeo. Mis frases no son gran cosa y parece que tengo voz y aspecto de cura pero lo escribí y lo leí de corazón. Supongo que eso es lo que cuenta.

      Saludos.

      Eugenio.

  7. Hola Eugenio. Hoy hice un vídeo de inglés para trabajar en una tienda de ropa (o para comprar en una tienda de ropa de un país anglosajón). ¿Lo puedo dejar por aquí?

    ¿Estás saliendo a pasear y a tomar aire libre? Mira que hasta Schopenhauer lo hacía.

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