Guía didáctica Historia de la Filosofía (Extremadura)

Contenidos mínimos, Historia de la Filosofía, 2º Bachillerato, 2016-2017.

philosophy2015

 

 

BLOQUE 5. LA FILOSOFÍA CONTEMPORÁNEA: MARX Y NIETZSCHE.

  1. Alienación y materialismo histórico en Marx.

a) Alienación.

Consideramos que la naturaleza del hombre son los rasgos del hombre que dependen de su propio ser. Todos los hombres son por naturaleza iguales, seres activos cuyo destino es la perfección y el bien en la esfera del trabajo. También es importante descartar que en dicha naturaleza se encuentre el derecho de propiedad. Este derecho es consecuencia de un orden social que no siempre se ha dado y que dejará de darse tras la revolución. La moral burguesa, al entender la propiedad privada como un “derecho natural”, hace la trampa de convertir un hecho (el hecho de que realmente se dé dicha propiedad en la sociedad capitalista) en un derecho.

El trabajo es la actividad por la que el hombre transforma la realidad para satisfacer sus necesidades físicas y espirituales. La historia es el desarrollo de la capacidad humana para mejorar su situación transformando la realidad, imponiéndose a la naturaleza. En las sociedades de explotación el trabajo se vive como una experiencia alienada, y no como una actividad de autorrealización. El tema central de la filosofía marxista es la transformación del trabajo sin sentido, enajenado, del trabajo como un mero medio, en un trabajo enriquecedor, en un trabajo libre.

La alienación es la condición en la que vive la clase oprimida en toda sociedad de explotación donde una clase dominante posee los medios de producción y la clase oprimida pierde su fuerza de trabajo y los productos que realiza. Los conceptos de alienación en Marx y Hegel son diferentes. Para Hegel se aliena la idea y para Marx el hombre, y para Hegel la causa de la alienación es teológica mientras para que para Marx es el derecho de propiedad privada de la clase dominante.

La alienación económica es la principal forma de alienación puesto que de ella dependen todas las demás. En el acto de la producción el trabajador experimenta su propia actividad “como algo ajeno y que no le pertenece, la actividad como sufrimiento (pasividad), la fuerza como debilidad, la creación como castración”. La alienación económica se da en el trabajo y se refiere al hecho de que en esta actividad el sujeto productivo sufre una expoliación de su propia actividad, del producto de su trabajo, y, en último término, de sí mismo.

  • Alienación de la actividad: El trabajo se vive como algo exterior y forzado. Se trabaja por dinero, no porque la actividad se quiera por sí misma.
  • Alienación del objeto: los objetos producidos por la actividad del trabajador no le pertenecen a él. La crítica marxista a las sociedades de explotación conecta claramente con la tesis kantiana relativa a la necesidad de tratar a las personas como fines, no como meros medios: para Marx el gran defecto social y moral de las sociedades de explotación es que no tratan a las personas como fines sino como medios, en ellas el productor es un mero instrumento para producir cosas, una mercancía.
  • Alienación social: la alienación económica da lugar a dos grupos o clases sociales antagónicas: la clase oprimida que realmente produce las mercancías y la clase opresora que se apropia de ellas.

El momento histórico de mayor alienación es la sociedad capitalista. Recuerda cómo vivían los trabajadores en el siglo XIX: jornadas laborales cada vez más largas, trabajo agotador de niños, menor esperanza de vida de la clase trabajadora…

La alienación religiosa es una forma de alienación porque es una invención humana que disminuye la capacidad revolucionaria para transformar la auténtica causa del sufrimiento que es la alienación económica y, en su lugar, ofrece consuelo en la otra vida. La religión es una forma de alienación en tres sentidos:

  • por una parte porque es una experiencia de algo irreal, es una experiencia de algo que no existe. Siguiendo a Feuerbach, Marx considera que no es Dios quien crea al hombre sino el hombre a Dios.
  • La religión también es alienación porque desvía hombre del único ámbito en donde le es realmente posible la salvación y felicidad, el mundo humano, el mundo de la finitud expresado en la vida social y económica. La religión le resta capacidad, energía y determinación para cambiar las situaciones sociales, políticas y económicas que son las realmente culpables de su sufrimiento. En este sentido Marx dice que la religión es el “opio del pueblo“, pues, en definitiva, adormece el espíritu revolucionario que de otro modo tendría el ser humano;
  • finalmente, su crítica a la religión se extiende también al hecho de que la religión suele tomar partido, pero no por las clases desfavorecidas sino por la clase dominante, perpetuando a ésta en el poder.

Por estas razones Marx consideró que era necesaria la superación de la religión y que ésta pasa realmente por la superación del sistema de clases sociales: la diferencia con respecto a Feuerbach está precisamente en esta cuestión, pues para Feuerbach la supresión de la religión era posible con su superación intelectual, con la crítica filosófica a la religión; Marx creyó que era necesario, además y fundamentalmente, la modificación de las condiciones económicas que la han hecho posible, es decir, la desaparición del orden social creado a partir de la existencia de la propiedad privada.

 

b) Materialismo histórico.

  • Categorías o conceptos fundamentales del materialismo histórico

El materialismo histórico es la teoría de la historia. Explica los cambios sociales y políticos a partir de los cambios que se dan en la base material de la sociedad.

La base material de la sociedad se llama infraestructura y la componen las fuerzas productivas y las relaciones de producción.

Las fuerzas productivas son las materias primas, el trabajo y las fábricas o las máquinas. A medida que tenemos mejor tecnología van cambiando las relaciones de producción.

Las relaciones de producción pueden ser técnicas o sociales. Las relaciones  técnicas pueden ser o bien el artesano que trabaja solo o bien el obrero que trabaja con otros en la cadena de montaje. Las relaciones sociales de producción se refieren a quién posee o no los medios de producción. Quien los posea pertenece a la clase dominante o burguesía y los que no son proletarios o asalariados.

Los cambios en la base material o infraestructura producen cambios en la superestructura. Esta es la suma de las leyes, el Estado, la religión, el arte, la moral… A medida que avanza el progreso tecnológico cambian los sistemas políticos. Por ejemplo, la incorporación de la mujer al mercado laboral hizo posible que las costumbres, la moral y la política fueran más favorables a las mujeres.

Un elemento importante de la superestructura es la ideología. Consiste en todos los conocimientos que la clase superior enseña a la clase oprimida para que se conforme la realidad que hay. Por ejemplo, la humildad que predica el cristianismo o la teoría de la mano invisible de Adam Smith que defiende la desregulación de los mercados para que se genere riqueza. En realidad, la desregulación sólo produce burbujas como la de la crisis de 2008 que enriquece a unos pocos y arruina a muchos.

  • Tesis acerca de la concepción materialista de la historia

Como dice Marx en el prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política las relaciones de producción a veces impiden el desarrollo de las fuerzas productivas. Por ejemplo, las leyes del feudalismo impedían que los campesinos fueran a trabajar a las fábricas así que esas leyes desparecieron.  Este es el momento de la revolución social. La revolución social no ocurre hasta que las fuerzas productivas hayan evolucionado lo suficiente.  Por ejemplo, el fracaso del comunismo de la Unión Soviética se puede deber a que las fuerzas productivas no estaban maduras para la utopía marxista.

  • Tránsito de la sociedad capitalista a la comunista. 

El capitalismo es el sistema en el que hay dos clases sociales: burguesía y proletariado. Los excedentes son moderamente altos pero no tanto como en la sociedad posclasista.

En una sociedad capitalista el dinero funciona como capital, o bien prestado a interés como hacen los bancos, o bien como capital industrial, dando una plusvalía al empresario. Esta plusvalía es la causa de la alienación del trabajador.

El capitalismo tiene fecha de caducidad porque padece varias contradicciones internas. La competitividad entre los empresarios les obliga a invertir en desarrollo tecnológico que es el motor del cambio social. Aunque a los empresarios no les guste Internet ha cambiado nuestra forma de comprar música o libros. El empresario que obtenga la mejor tecnología podrá producir más barato y hundir a la competencia. Las fábricas que se cierren producirán millones de desempleados que tarde o temprano se convertirán en una fuerza revolucionaria.

La sociedad posclasista que surja de la muerte del capitalismo tendrá tres fases: a) una democracia real que Marx llamaba dictadura del proletariado b) una etapa socialista en la que el Estado planificará la economía del país para que todos tengan de todo y c) una utopía comunista en la que desaparecerán la alienación, el trabajo y la propiedad privada.

2. Teorías fundamentales de la filosofía de Nietzsche.

a) Crítica a la cultura occidental.

  • Crítica a la metafísica

La moral cristiana es el gran enemigo de la filosofía de Nietzsche porque va contra la vida. El cristianismo promete el reino de los cielos a los débiles, los enfermos y los humildes pero rechaza a los orgullosos y rebeldes. La moral cristiana es una condena de la vida.

El fundamento del cristianismo es la metafísica de Platón. Platón dividía la realidad en dos mundos: uno sensible, relacionado con la opinión y las pasiones, y otro inteligible, relacionado con la ciencia y la razón. La virtud platónica implica rechazar el mundo sensible y dirigir el alma racional hacia el mundo inteligible.

Nietzsche hace una crítica a esta metafísica de Platón basada en dos puntos:

  • el mundo verdadero o inteligible que contiene a Dios, el alma, las Ideas y la eternidad es una fábula, un invento. Sólo existe el mundo que nos muestran los sentidos: cambiante y afectado por el nacimiento y la muerte.
  • la metafísica tiene un origen psicológico (por miedo a la muerte inventamos otro mundo perfecto que nos sirva de consuelo) y un origen gramatical (la diferencia entre sustancia y accidente proviene de la distinción entre sujeto y predicado; y cuando usamos la palabra “yo” pensamos que se refiere a una identidad única y estable cuando, en realidad, el yo es algo cambiante que se modifica con el paso del tiempo como le ocurre a todas las cosas)

La idea metafísica heredada de Platón que más crítica Nietzsche es la idea de Verdad. Para Nietzsche no existe el Bien objetivo o la Belleza objetiva, no existen tampoco los hechos verdaderos. En realidad, dice Nietzsche, sólo existen perspectivas e interpretaciones. Llamamos verdadero a aquel punto de vista que sirve a la vida o aumenta nuestro poder.

  • Crítica a la moral.

Nietzsche critica la moral cristiana por dos motivos:

  • La moral cristiana es antinatural pues va contra los instintos  y las pasiones. Es una moral del resentimiento contra la vida. Esto es evidente en la represión que lleva a cabo el cristianismo de todo lo relacionado con el cuerpo y la sexualidad.
  • La moral cristiana es dogmática pues cree que existen valores objetivos e inmutables. Nietzsche cree que todos los valores morales son subjetivos, son proyecciones del tipo de vida que somos. Si en nosotros la vida es ascendente, ama la existencia, entonces entenderemos que las pasiones como el sexo o la ira son buenas. Si, por el contrario, en nosotros la vida es descendente, despreciamos la existencia, creeremos que todo lo relacionado con las pasiones y el cuerpo es algo malo.

Nietzsche cree que el significado del término “bueno” ha evolucionado del siguiente modo. En el mundo de los héroes de Homero, bueno era el fuerte, el apasionado, el poderoso. Judaísmo y cristianismo invirtieron esa tabla de valores y premiaron a los esclavos, a los obedientes y a los mansos. Es necesaria, dice Nietzsche, una “transmutación de los valores” para volver a los valores homéricos que dicen sí a la vida y las pasiones.

  • Crítica a la religión.

Nietzsche cree que la religión nace del miedo a morir y de la impotencia del ser humano frente a un universo que le sobrepasa. Por ello inventamos un ser superior que nos consuele y nos premie si renunciamos a la vida y despreciamos todo lo relacionado con las pasiones y los sentidos. La religión es una fantasía producto de la “neurosis”, de un miedo irracional al mundo y a la muerte.

  • La muerte de Dios.

La muerte de Dios comenzó en la Ilustración cuando Kant demostró que todas las pruebas de la existencia de Dios eran inútiles. Pero, a pesar de esta evidencia, Dios se mantuvo con otros nombres como la Naturaleza en Kant o el Espíritu en Hegel.

En el siglo XIX Schopenhauer certificó la muerte de Dios al afirmar que el mundo aparente está dirigido por una voluntad ciega e irracional que desprecia a todos los individuos. La ausencia de un dios protector es la causa del pesimismo de Schopenhauer. Ante el horror del mundo no queda más solución que negar la voluntad en nosotros, autoaniquilarnos.

A finales del s. XIX Nietzsche observa la desaparición de Dios del mapa filosófico no con pesimismo sino como una oportunidad para que el hombre desarrolle todas sus potencialidades y de el salto hacia el superhombre.

b) Propuesta filosófica: reivindicación de la vida

  • El nihilismo.

El nihilismo consiste en negar todo valor a la existencia o hacer girar nuestra vida alrededor de una fantasía como el paraíso cristiano. Hay tres significados claros de nihilismo en Nietzsche. Los dos primeros son negativos y el último positivo:

  • el nihilismo pasivo consiste en la angustia y la desesperación que surgen del descubrimiento de que Dios no existe. Se corresponde con los personajes de las novelas de Dostoievski, Crimen y castigo o Los hermanos Karamazov. De esta última proviene la frase “si Dios no existe todo está permitido”.
  • el nihilismo como decadencia vital es el propio del platonismo y el cristianismo que hacen girar la vida en torno a un mundo verdadero o un paraíso que no son reales. A este tipo de nihilismo Nietzsche le asoció la figura del “camello”, aquel individuo que para “ir al cielo” carga con la moral cristiana.
  • el nihilismo activo es, por el contrario, un nihilismo positivo pues busca la destrucción de todos los viejos valores heredados del cristianismo tales como la mansedumbre, la igualdad, la compasión… Nietzsche lo asocia con la figura del “león”.
  • El superhombre

En Así habló Zaratustra Nietzsche habla de las tres transformaciones del espíritu: camello, león y niño. El camello se corresponde con el nihilismo como decadencia vital, el que carga con el peso de la moral cristiana esperando una falsa recompensa después de la muerte. El león es se corresponde con el nihilismo activo, el que busca destruir todos los valores heredados del platonismo y el cristianismo. El niño se corresponde con la llegada del superhombre. El superhombre será el encargado de traer nuevos valores que sean  fieles a la tierra y a la vida: orgullo, agresividad, superación, fuerza… El polo opuesto al superhombre es el que Nietzsche llama el “último hombre”. Este se corresponde con el hombre común de las sociedades actuales. Es mediocre, necesita formar parte de un rebaño y vive de rodillas.

  • La voluntad de poder

La esencia última del universo y de los individuos es según Nietzsche la voluntad de poder.

El universo no es como lo pintan los científicos: un todo ordenado por leyes matemáticas. Nietzsche cree que el universo es un caos de fuerzas en perpetua lucha, sin meta ni objetivos.

Todo individuo es un espejo del universo así que a todo individuo lo define también la voluntad de poder. Si tomamos el lenguaje de Freud el individuo es un caos inconsciente de pulsiones sexuales y agresivas.

El superhombre es el encargado de liberar esa voluntad de poder. Así puede interpretarse la figura del superhombre como alguien parecido al tirano de Calicles y Trasímaco, que se impone a los débiles para acumular gloria, sexo, súbditos, dinero…

Pero también se puede interpretar la voluntad de poder a través de la figura del artista que no desea el poder, que no le falta nada, que se da a sí mismo en su obra, que crea belleza a partir del caos cambiante del mundo.

Los nazis interpretaban al superhombre del primer modo y el filósofo francés Gilles Deleuze del segundo

  • Eterno retorno. 

La metafísica de Platón quita todo valor al mundo aparente o sensible, al tiempo de la vida concreta y prefiere la eternidad del mundo de las Ideas. El cristianismo también desprecia el tiempo mundano y nos orienta hacia la eternidad del paraíso o el infierno que nos espera después de morir.

Para Nietzsche esa supuesta eternidad es una fábula, una invención, y se pregunta cómo dar a los instantes de la vida concreta un valor absoluto. Entonces tiene la iluminación del eterno retorno. Esta viene a decir que vivas tu vida como si supieses que cada uno de sus instantes se fuera a repetir infinitas veces en el futuro. Haz que cada instante de tu vida sea merecedor de ser repetido infinitas veces. En otras palabras, convierte tu vida en una pequeña obra de arte.

Un requisito fundamental para ello es no culpar al mundo de sus males sino aceptar la inocencia del devenir. El Universo es como el niño de Heráclito que construye y destruye castillos en la arena.

 

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