Cine

Cronenberg: Naked Lunch (1991)

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William S. Burroughs (Yunkie, 1953), junto a Jack Kerouac (On the Road, 1957) y Allen Ginsberg (Howl and Other Poems, 1953) formó parte de la llamada Generación Beat, menos leída que venerada como icono cultural transgesor (drogas, homosexualidad, etc.)

Es de sobra conocida la tragedia que da origen, según propia confesión, a la obra de Burroughs. En 1944, tras ser declarado no apto para el servicio militar, inició una relación con Joan Vollmer. Compartían apartamento en Nueva York con Jack Kerouac y su primera esposa Edie Parker. Durante esta época Burroughs se aficionó a la morfina y Vollmer a la benzedrina. Él terminó en la cárcel por narcotráfico y ella en un manicomio por alucinaciones. Cuando Burroughs salió de prisión, liberó a Vollmer de la institución psiquiátrica y se mudaron a Texas. Allí la policía intentó arrestar al autor por tráfico de marihuana y se mudó con su familia a México. En 1951, durante una borrachera pantagruélica, decideron jugar al “William Tell” y Burroughs falló.

Huyendo de una pena de prisión de dos años en México y problemas económicos terminó recalando en Tánger donde vivió entre 1954 y 1958. Era la ciudad ideal para él. El Tánger de los años cincuenta era una ciudad cosmopolita con fácil acceso a drogas y chaperos. Además, la misoginia islámica se adaptaba bien a su fobia instintiva hacia las mujeres. Allí escribió The Naked Lunch bajo la influencia del majoun (un fuerte preparado a base de marihuana) y Eukodol, un opioide alemán, también conocido como Oxicodona. El estilo fragmentario y alucinado de la obra, que gira en torno a su relación con el sexo y las drogas, está inspirado en técnicas de escritura dadaístas. Todo sucede principalmente en un territorio virtual llamado Interzone, una variante muy peculiar del Tánger de la época, y la línea temporal se quiebra continuamente. Fue publicada por medio de Ginsberg en 1959. Kerouac y el propio Ginsberg visitaron a Burroughs en Tánger en 1957 y le ayudaron con las correcciones de tres de los capítulos del libro.

En mi opinión, la película de Cronenberg es un fracaso en tanto adaptación al medio cinematográfico de la novela. Es demasiado fácil de interpretar y, por lo tanto, lleva a cabo un planteamiento extremadamente reduccionista de la obra de Burroughs. Es decir, contradice la raíz de la misma, la idea que aparece en el primer fotograma: “Exterminate all rational thought”.

Básicamente, lo que Cronenberg cuenta en Naked Lunch es que Burroughs tenía pánico homosexual, miedo a haber asesinado inconscientemente a Joan Vollmer por ser una traba para cumplir sus deseos homoeróticos y terror a la página en blanco. Las sustancias psicotrópicas funcionan como la espiral descendente que le conduce al abismo sin fondo de sus  temores.

Así, la máquina de escribir se muestra como un enorme ano en el vientre de un insecto repelente (recuérdese El gran masturbador de Dalí) y una bolsa llena de drogas. El surrealismo deja de ser interesante cuando se tienen todas las claves de interpretación. Pasa algo muy parecido con Un perro andaluz de Buñuel, calificada por Jung como la obra de un esquizoide, pero que, en el fondo, no es más que la transposición psicoanalítica de un discurso político marxista y algunas fobias muy concretas. Estos son los fotogramas que traicionan a Cronenberg:

El pánico a la homosexualidad en sus dos variantes es representado por Cronenberg recurriendo, como es habitual, a lo grotesco. Las lesbianas son crueles castradoras que descuartizan sin piedad símbolos fálicos y los gays perpetradores de actos diabólicos propios del infierno de Dante.

Más afortunada es la escena de sexo maquínico donde el alter ego de Burroughs, Lee, mantiene relaciones con Jane Bowles, pareja real de Paul Bowles (El cielo protector, 1949). Mientras teclean al azar y al unísono un relato pornográfico en una máquina de escribir árabe la herramienta artística experimenta una incomparable erección. Las líneas que acompañan las mutaciones de la máquina son citas de The Naked Lunch

Más sobre William S. Burroughs en el siguiente documental: William S. Burroughs (Y., Leyser, 2010)

Ficha técnica

Naked Lunch (Cronenberg, 1991)

Naked Lunch (Cronenberg, 1991)

– Dirección: David Cronenberg

– Producción: Jeremy Thomas

– Guion: David Cronenberg. Basada en El almuerzo desnudo de William S. Burroughs

– Música: Howard Shore, Ornette Coleman

– Fotografía: Peter Suschitzky

– Montaje: Ronald Sanders

– Protagonistas: Peter Weller (William Lee), Judy Davis (Joan Lee/Joan Frost), Ian Holm (Tom Frost), Roy Scheider (Dr. Benway), Julian Sands (Yves Cloquet), Monique Mercure (Fadela), Nicholas Campbell (Hank), Robert A. Silverman (Hans), John Friesen (Hauser), Sean McCann (O’Brien)

– País(es): Canadá, Reino Unido

– Año: 1991

– Duración: 115 min.

5 replies »

  1. Hola Eugenio. Hasta donde llego, por conocimientos o por sesera, mi película favorita sobre la “Beat Generation” es: “Generación perdida: los primeros beatniks” (1980); mira el título original: “Heartt Beat”, con la segunda t de “Heart” tachada.
    Este largo siempre me gustó, incluso hasta el punto de no querer verlo muchas veces para no quitarle encanto, algo que, extrañamente, no se hace con las películas que más te gustan.
    Lo de Cronenberg es tan raro…, desde el punto de vista del mismo productor, oye, de entrada quién quiere perder dinero con Cronenberg: Jeremy Thomas, por citar uno, se ha metido en cada tinglado, The brave (1997), dirigida por Johnny Depp; Feliz Navidad Mr Lawrence (1981)… Son películas interesantes, para los cinéfilos ávidos de rarezas, no para el público en general. Ocuparon parte de los ratos libres de mi vida, tengo que estar agradecido, pero creo que llevas razón en tus críticas a esta de Cronenberg.
    ¿Has visto lo que se parecen los actores Peter Weller y James Wood? Se dan un aire con Cronenberg, me da en la nariz que ocurre algo como con Truffaut y Jean-Pierre Léaud.
    Saludos 😉

    • Sí que hay parecido, sí. Cuando vi Generación Perdida todavía tenía recientes las lecturas de Keoruac y Ginsberg así que lo que ocurre siempre, me pareció que la película no estaba a la altura. La volveré a ver ahora que han pasado los años.

      • Yo la vi sin haber leído nada de Kerouac o Ginsberg, tal vez había visto algún documental o leído un párrafo rápido sobre ellos en los libros de literatura. En general, soy muy simple y las películas me llenan por cosas curiosas, esta, por ejemplo, por esa etapa de trío tan bien avenido, por el escritor que es rechazado, por la llegada del modo de vida hippie, por currar en lo que sea… Cosas de esas, que te dan aire fresco cuando eres joven. Una vida muy ligada al cine. No sé si me explico… 😉
        Perdona por quitarte tiempo. Hasta otra.

  2. Dos cosas: “Feliz Navidad, Mr. Lawrence” es de 1983, escribir de memoria es lo que trae. Perdón. La calidad visual de Naked lunch (1991) es fabulosa. Para mí Cronenberg es un pintor de cuadros, de cuadros raros, pero un artista en fin.

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