Cine

Hannah Arendt (Margarethe von Trotta, 2013)

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Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS, encargado del transporte de judíos a los campos de concentración y creador de los “consejos judíos” que colaboraron en la selección de los deportados. Fue capturado por el Mossad (el servicio secreto israelí) en Buenos Aires en 1960. Juzgado en 1961 por crímenes contra la humanidad y ejecutado en la horca en 1962.

Correcto biopic de la filósofa Hannah Arendt (Hannover, 1906 – Nueva York, 1975), conocida por ser la alumna preferida de Martin Heidegger y sus estudios sobre el nazismoLos orígenes del totalitarismo (1951) y Eichmann en Jerusalén. Un estudio sobre la banalidad del mal (1961).

En 1924 comenzó sus estudios en Marburgo con el autor de Ser y Tiempo. Tuvieron una relación amorosa secreta. Heidegger era un padre de familia de 35 años y Arendt una alumna de 18. Esperaba más de la película en el retrato de este episodio algo morboso pero la escena de adulterio es de un “platonismo” insufrible.

Tras la Segunda Guerra Mundial Arendt retoma la relación con Heidegger. Su antigua amante quiere entender por qué su maestro, el filósofo más importante del s. XX, se había convertido con tanto fervor al nazismo. La respuesta de Heidegger tiene también resonancias platónicas. Heidegger utiliza como excusa su escasa experiencia política. Es el mismo tópico con el que suelen adornarse los repetidos fracasos de Platón en su intento de llevar a la práctica el gobierno del rey-filósofo.

En cualquier caso, la película se centra principalmente en el análisis que Arendt llevó a cabo del juicio al criminal nazi Adolf Eichmann. La autora de Los orígenes del totalitarismo fue enviada a Jerusalén por la revista The New Yorker para informar sobre el proceso contra Eichmann. El Estado de Israel, que se había saltado todas las reglas del Derecho Internacional al secuestrarlo en Argentina, quería mostrar a Eichmann como un monstruo despiadado para, de ese modo, poder justificar sus cuestionables prácticas anti-nazis.

Todos esperaban que Arendt retratase a Eichmann como un genocida sanguinario, pero la filósofa no vio más que a un funcionario obsesionado por el cumplimiento del deber, una paradoja kantiana, un don nadie que, para colmo, contó con la ayuda de líderes judíos a la hora de seleccionar a las víctimas que debían ser deportadas a los campos de concentración.

Su reportaje para The New Yorker y el libro posterior, Un estudio sobre la banalidad del mal, fueron duramente criticados. Se la acusó de judía anti-judía, de defensora de los nazis. Perdió la amistad de compañeros tan fieles como Hans Jonas, el experto en gnosticismo.

Para Arendt el peor de los males, el mal extremo, no tenía por qué ser el producto de psicópatas asesinos. Al contrario, tras la barbarie nazi quedó claro que el peligro verdadero se engendra en las almas de individuos anónimos que renuncian a su capacidad para pensar y, con ello, a su humanidad. Arendt concluye que fomentar el pensamiento autónomo y crítico es la única garantía para evitar catástrofes morales como las ocurridas en Auschwitz-Birkenau, Dachau, Mauthausen, Treblinka

En ningún caso, “la banalidad del mal” implica que Arendt justifique la excusa del “obedecía órdenes“. Estaba de acuerdo con la condena y ejecución de Eichmann. Renunciar a nuestra humanidad, convertirse en un robot al servicio de la maquinaria burocrática, no es una infección que provenga del exterior sino una decisión cuya responsabilidad no podemos eludir. Así lo explica muy bien Fernando Savater en Ética para Amador:

El comandante nazi del campo de concentración al que acusan de una matanza de judíos intenta excusarse diciendo que «cumplió órdenes », pero a mí, sin embargo, no me convence esa justificación; en ciertos países es costumbre no alquilar un piso a negros por su color de piel o a homosexuales por su preferencia amorosa, pero por mucho que sea habitual tal discriminación sigue sin parecerme aceptable; el capricho de irse a pasar unos días en la playa es muy comprensible, pero si uno tiene a un bebé a su cargo y lo deja sin cuidado durante un fin de semana, semejante capricho ya no resulta simpático sino criminal. ¿No opinas lo mismo que yo en estos casos?

Todo esto tiene que ver con la cuestión de la libertad, que es el asunto del que se ocupa propiamente la ética, según creo haberte dicho ya. Libertad es poder decir «sí» o «no»; lo hago o no lo hago, digan lo que digan mis jefes o los demás; esto me conviene y lo quiero, aquello no me conviene y por tanto no lo quiero. Libertad es decidir, pero también, no lo olvides, darte cuenta de que estás decidiendo. Lo más opuesto a dejarse llevar, como podrás comprender. Y para no dejarte llevar no tienes más remedio que intentar pensar al menos dos veces lo que vas a hacer; sí, dos veces, lo siento, aunque te duela la cabeza… La primera vez que piensas el motivo de tu acción la respuesta a la pregunta «¿por qué hago esto?» es del tipo de las que hemos estudiado últimamente: lo hago porque me lo mandan, porque es costumbre hacerlo, porque me da la gana. Pero si lo piensas por segunda vez, la cosa ya varía. Esto lo hago porque me lo mandan, pero… ¿por qué obedezco lo que me mandan?, ¿por miedo al castigo?, ¿por esperanza de un premio?, ¿no estoy entonces como esclavizado por quien me manda? Si obedezco porque quien da las órdenes sabe más que yo, ¿no sería aconsejable que procurara informarme lo suficiente para decidir por mi mismo? ¿Y si me mandan cosas que no me parecen convenientes, como cuando le ordenaron al comandante nazi eliminar a los judíos del campo de concentración? ¿Acaso no puede ser algo «malo» ‑es decir, no conveniente para mí‑ por mucho que me lo manden, o «bueno» y conveniente aunque nadie me lo ordene?

Fernando Savater: Ética para Amador. Capitulo III.

Un vídeo que refuerza la idea de Hannah Arendt respecto al monstruo que todos los individuos anónimos llevamos dentro. Lo ha recomendado Asier en los comentarios a la entrada sobre el documental The Fog of War (Morris: Rumores de guerra, 2003).

Ficha técnica

Hanna Arendt (2013)

Hanna Arendt (2013)

– Dirección: Margarethe von Trotta

– Producción: Bettina Brokemper

– Guión: Margarethe von Trotta, Pam Katz

– Interpretación: Barbara Sukowa (Hannah Arendt),
Freiderike Becht (Young Hannah), Janet McTeer (Mary McCarthy), Klaus Pohl (Martin Heidegger), Nicholas Woodeson (William Shawn), Axel Milberg (Heinrich Blücher),
Julia Jentsch (Lotte Köhler), Ulrich Noethen (Hans Jonas)

– Música: André Mergenthaler

– Fotografía: Caroline Champetier

– Montaje: Bettina Böhler

– Estudios: Studio Heimatfilm, Bayerischer Rundfunk, Westdeutscher Rundfunk

– Distribución: NFP Marketing & Distribution (Alemania), Sophie Dulac Distribution (Francia), Zeitgeist Films (Estados Unidos)

– Fecha de estreno: 10 de enero de 2013 (Alemania), 29 de mayo de 2013 (Estados Unidos)

– Duración: 113 minutos

– Países: Alemania, Luxemburgo, Francia.

– Idiomas: Alemán, inglés, francés, hebreo y latín.

19 replies »

  1. Hola, poco puedo aportar a lo que has escrito. Hace unos días, estuve hablando con un alemán sobre los nazis. Este hombre tiene unos 50 años y salió de Alemania un poco huyendo de sus compatriotas, a los que tilda de demasiado serios y demasiado materialistas; es medio hippie, pero me cae bien. Bueno, al grano: a la pregunta de por qué su padre participó en la invasión de otros país (estuvo en Entalingado), me contestó que si no obedecías lo que se te mandaba, te hacían un juicio rápido y te fusilaban; en el mismo campo de batalla había una línea retrasada de soldados que disparaban a los que intentaban desertar. En la Alemania actual, me contó, te hacen un juicio si te descubren haciendo el saludo nazi, incluso si la prueba es una foto durante una manifestación de cualquier clase. Recuerdo un texto de El proceso, de Kafka, en el que los verdugos admiten que hacen lo que hacen por miedo a ser castigados o por la posibilidad de perder sus privilegios.
    Es un mundo de miedos este en el que vivimos.
    Gracias por el artículo, es muy interesante.

    • Hola ente, está claro que un soldado en el frente de batalla tiene que obedecer órdenes o afrontar un consejo de guerra. Sin embargo, no fueron los soldados los que perpetraron el exterminio judío. Fueron funcionarios que tras la jornada laboral volvían a casa con sus familias. Eichmann habla en la película de un desdoblamiento. Hannah Arendt tiene razón al apuntar como origen de la catástrofe a un fenómeno generalizado: la mayoría decidió dejar de pensar, renunciar a su libertad y a su humanidad, aunque fuera a tiempo parcial. Lo extraño es que no percibamos que hacemos esto a diario con el material que difunden los mass media: Palestina, Iraq, Afganistán, Siria, toda África… La fragilidad de nuestra “humanidad” es mucho mayor de lo que la gente piensa. Cualquiera puede ser Eichmann y eso es lo terrible.

      Un abrazo.

  2. Sí. Hace muchos años me impactó esa idea en la película Los juicios de Núremberg (1961). El funcionario (juez en esos casos) que se desdobla en una época totalitarista y terrible como la del Tercer Reich.
    Gracias.

  3. Otra cosa, y disculpa por saltar de tema, ha muerto Lou Reed, uno de los de siempre (porque desde que era niño le he escuchado alguna que otra vez). Perfect day está entre mis preferidas de todas sus canciones. Claro que me puedes encontrar tarareando A walk on the wild side en cualquier momento.
    Es una pena perder estos artistas que hablan con el alma.

  4. Asco de vida: centro comercial-trabajo-centro comercial-desempleo-centro comercial- y así hasta morir. Y si salen del centro comercial es para tirar latas de sardinas al monte.
    Hasta otra.

  5. La película trata sobre el juicio de Adolf Eichmann. Éste fue teniente coronel de las SS (organización militar, política, policial, penitenciaria y de seguridad de la Alemania nazi) y encargado de transportar a los judíos a los campos de concentración. Además, será el creador de los “consejos judíos” que colaboraron en la selección de los deportados.
    La película refleja el juicio que tuvo lugar en Israel, en el que se intentará culpar a Eichmann por los acontecimientos sucedidos en contra de los judíos. Aunque Eichmann era juzgado por los genocidios que se producián en los campos de concentración y la muerte de muchos de los familiares que estaban presentes en la sala, él se defendía diciendo que sólo recibía órdenes de transportarlos indiscriminadamente de quién fuese en el tren. Entre las preguntas, que le hicieron al acusado, destacaba la siguiente: ¿Qué haría si fuese su padre el que estuviese en el tren? Él respondió que debería hacerlo igualmente, ya que cumplía órdenes y que sino las acataba sería él el que acabaría muerto.
    En mi opinión, él seguía órdenes como un esclavo, no podía decidir “si lo hacía ” o “no lo hacía ” y tampoco tenía libertad de pensamiento. A pesar de las acusaciones, Eichmann no se arrepentía de nada ni tenía de que lamentarse ya que su conciencia estaba tranquila pensando en que él no había matado a nadie. En su lugar, yo no tendría la conciencia tranquila, puesto que él conocía el sitio al que transportaban a los judíos y el futuro que les esperaba.
    Hannah Arendt escribe un artículo en el periódico The New Yorker alegando que Eichmann era un simple funcionario que se limitaba a cumplir órdenes y que contaba con la ayuda de los líderes judíos para elegir a las víctimas. Hannah fue acosada por estas declaraciones, hasta el punto de que mucha gente deseaba su muerte.
    Sin embargo, ella se defiende en una conferencia con sus alumnos explicándoles la situación de Eichmann. En este caso, no intenta quitarle la pena de muerte sino que pretende denunciar la situación de la sociedad en esos tiempos, en los que las personas funcionaban como robots, obedeciendo mandatos continuamente. Así, les decía que para ella el peor de los males era renunciar a la capacidad de pensar por uno mismo porque puede llegar a perderse la esencia del ser humano.
    Personalmente, creo que tiene razón ya que si dejasemos de pensar por nosotros mismos no seríamos más que marionetas o robots hechos para cumplir leyes y órdenes.Esta actitud tendría distintas consecuencias. En primer lugar, retroceríamos en la historia y podríamos volver a entrar en un régimen totalitario. En segundo lugar, no tendríamos el valor suficiente para defendernos libremente. Como decía Savater, “toda persona necesita la libertad mínima de poder decir “si” o “no” , “lo hago” o “no lo hago” sin tener que pensar en lo que dirán los demás”. Finalmente, esto podría afectar a nuestra condición de ser libres. Esta cuestión la podríamos relacionar con el libro Ética para Amador de Savater ya que en el primer capítulo explica como debemos actuar si alguien nos dice que no somos libres. Deberíamos utilizar el ejemplo del filósofo romano de la antigüedad. Éste golpeaba a un amigo para demostrarle que era libre y lo hacía porque quería. Si no hubiese querido golpearle, no lo habría hecho. En definitiva, así se explica nuestra capacidad para ser libres, una capacidad que Eichmann no intentó conseguir.

  6. En esta película hay varios aspectos que me han llamado la atención.
    En primer lugar, me sorprende que la detención de Adolf Eichmann se realice mediante un secuestro y que se le juzgue por crímenes contra la humanidad, en lugar de juzgarle solamente por los que él ha cometido, ya que él dice que no ha matado a nadie, que solo se encargaba de organizar los trenes. Por otro lado, pienso que su ejecución fue un tanto paradójica, puesto que le juzgan por asesinar a personas y él termina igualmente muerto.
    En segundo lugar, otro de los temas que más me ha llamado la atención de la película es el hecho de que a Hannah Arendt le lleguen cartas amenazándola de muerte a su propia casa y ella se tome la molestia de responderlas porque piensa que con lo que ha dicho a podido causar algún dolor a esas personas y eso les ha llevado a escribir esas cartas. También me asombra que quieran echarla de su trabajo en la universidad, creo que estos dos hechos son formas de limitar su libertad de expresión.
    En tercer lugar, creo que los líderes judíos quieren ocultar su colaboración con los nazis por ello envían “amenazas” a Hannah y le dicen que no publique su libro. Ella, a pesar esto, decide publicarlo. Además, otro de los aspectos que me llama la atención es la explicación que Heidegge le da a Arendt de porque se ha convertido al nazismo. Me resulta un poco chocante que una persona culta y razonable, es decir, un filósofo se haga nazi simplemente argumentando que quiere tener una mayor experiencia política.
    Por último, lo que más impresión me ha causado y lo que más me ha hecho pensar ha sido la teoría de Hannah Arendt. Para Hannah el mal extremo surgía de individuos anónimos que renunciaban a su capacidad de pensar y a su humanidad. Yo estoy de acuerdo con su teoría porque como podemos ver en la película, Eichmann era un don nadie que envió a la muerte a muchos judíos y aún así seguía diciendo que él solo hacía su trabajo, que obedecía órdenes y que no había matado a nadie.

  7. Lo que más me ha llamado la atención de la película sobre Hannah Arendt ha sido como puede haber personas que habiendo cometido unos crímenes tan atroces se excusan en que recibían órdenes y estaban realizando su trabajo. Por supuesto para mí esto no es una excusa sino una falta de valentía porque se supone que tenían la libertad de decidir hacerlo o no.
    Aunque por otro lado, como actuaban dentro de las reglas del sistema al que pertenecían sin reflexionar sobre la causa-efecto de las ejecuciones que llevaban a cabo y solo les preocupaba cumplir las órdenes, tenían la libertad limitada.
    Eichmann era un funcionario comprometido con sus deberes. Su comportamiento era el del hombre que cumplía con las responsabilidades que le asignaban y como cualquier otra persona normal, quería ganarse la confianza de sus jefes para poder acceder a un cargo más alto y mejor remunerado. Su único problema de conciencia lo hubiera tenido si no hubiera cumplido las órdenes recibidas con la mayor diligencia y meticulosidad
    Eso sí, estaba renunciando a su libertad como persona ¿Por qué?, porque lo único que hacía era obedecer órdenes para ser consecuente con la voluntad del Fuhrer, renunciaba a ser una persona humana. Quizás Eichmann no hubiera matado a ninguna persona, quizás si Eichmann se hubiese negado a realizar su trabajo le hubieran matado, pero no habría servido para nada porque otros nazis hubieran hecho este trabajo. Quizás la banalidad del mal no nazca del individuo, sino que se crea a partir de las circunstancias en la que un individuo esté… y esto es sin ninguna duda lo más aterrador, ya que cualquier persona podría llegar a realizar estos actos.
    Otro aspecto que me ha llamado la atención es que estas personas no son psicópatas, ni perturbados, sino que son personas normales, con falta de pensamiento, que pueden cometer los crímenes más horrendos sin una intención criminal, solo por motivaciones superficiales.
    Pero después de ver la argumentación de Hannah, admitir la banalidad del mal hace todavía más monstruosos los crímenes ocurridos, ya que eran cometidos por personas normales que no tuvieron conciencia real de la naturaleza criminal de sus actos y que solo se limitaban a seguir la costumbre y a cumplir de forma minuciosa con su deber.
    La conclusión de Hannah Arendt es que el genocidio fue posible por la actuación de muchos individuos como Eichmann, que en principio no estaban predestinados a ser malvados.
    Esto nos hace pensar que no hay nada peor que creernos incorruptibles, las circunstancias externas poseen un gran poder de persuasión. Y esto supone un nuevo tipo de criminal que comete los crímenes en circunstancias tales, que le es imposible saber o sentir que ha hecho algo mal.

  8. Hola, soy Celia Cordero de 4ºA:

    Bueno pues después de ver la película, me gustaría hacer el comentario de esta misma basándome en lo que creo que se plantea en ella y posteriormente intentaré dar mi propia opinión sobre este tema.

    Teniendo en cuenta los comentarios de Savater y el desarrollo y transcurso de la película se plantea si el Nazi actuaba de manera individual siendo consciente de sus actos y las repercusiones que tendría y desarrollando el mal por elección propia.
    Para Hannah a pesar de estar implicada directamente en el Holocausto Nazi y ser una superviviente de este, se plantea si es una marioneta dirigida por los Nazis.
    Su conclusión es que es culpable pero no la persona en si (Adolf Eichmann) sino como parte de un colectivo del que recibía ordenes.

    Va más allá aún cuando culpabiliza también a ciertos sectores Judios , que al igual que Eichmann actuaron de una manera similar a él, dejándose llevar por la situación del momento.
    Lo cual la provoca enemigos puesto que compara la actitud del Nazi asesino juzgado con la de las victimas.

    Aquí es donde se muestra uno de los principales argumentos a debatir que insiste mucho Savater. ‘LA LIBERTAD Y EL PENSAMIENTO’.

    Hannah aquí es donde explica los motivos que llevan a gente como Eichmann a actuar por inercia dejando que los demás o el colectivo piense por él.
    Aquí el hombre pierde su libertad en beneficio de la comodidad que le da el que los demás ya sean jefes ,superiores o normas establecidas le marquen.
    Esto sirve de excusa para actuar no responsabilizándose de los actos que cometas como por ejemplo oímos mil veces la frase…“ ah ..a mi me han dicho que lo haga asi”

    En cuanto a mi opinión creo que Hannah lo que defiende, que en ningunos de los casos justifica los asesinatos, es que el hombre deja de “PENSAR” cuando nos adaptamos a una comodidad que nos da la sociedad que nos rodea.
    Yo podría decir al igual que mucha gente, que nunca actuaría como Eichmann sin embargo creo que nadie sabría como actuar hasta que nos encontráramos en esa situación.

    ¿Por qué?¿Qué defiendo? ¿Mi bienestar personal adaptándome o mis ideas por encima de todo incluso, pudiendo perjudicarme?

    Sería fácil quedar bien diciendo lo segundo claro está y aun que es lo que creo que yo haría o debería hacer, nadie puede decir de manera segura si usaría el derecho de mi libertad para pensar o me refugiaría en la seguridad del colectivo.

    La verdad que hoy en día sin darnos cuenta estamos olvidándonos de pensar por nosotros mismos, muchas veces por la Televisión, los móviles, y en algunos casos las redes sociales mal utilizadas están haciendo que dejemos de pensar por nosotros mismos y que nos dejamos llevar por las modas que nos marca la sociedad actual.
    La publicidad que nos quiere vender sus productos nos dice lo que esta bien y lo que esta mal. Es elección nuestra seguir sus pautas, sus normas o pensar por nosotros mismos.

    He leido un comentario en este aula de filosofía que resume todo esto es una frase y añadir que es triste y que solo nosotros podemos evitarlo usando nuestra libertad de elección.
    “ Hoy en dia todos podemos ser pequeños Eischman”

  9. Es una película basada en hechos reales en la que se habla de la época nazi y su odio hacia los judíos en la que Hannah Arendt va a un juicio donde a un hombre se le acusa de ser un monstruo despiadado pero ella tenía una opinión diferente al resto de los que le juzgaban. Explica que tu puedes tomar tus propias decisiones sin que nadie te diga lo que tienes que hacer. Hannah Arendt decidió ir al juicio pero sin embargo ella no culpó a Eichmann ni dijo que era un monstruo, si no que el solo cumplía con sus órdenes, aunque estas fueran conducir a los judíos a la muerte. Refleja una situación que todos podemos tener alguna vez, no exactamente esa pero si parecida. Eichmann pudo decidir si llevar a los judíos en el tren o decir que no, el optó por seguir las órdenes porque sabía que si las desobedecía le matarían a él, pero por eso esta renunciando a su libertad. En la película se ve que Eichmann se hace nazi, para mucha gente es un autentico criminal pero otras personas piensan que al ser ayudado incluso por judíos y al obedecer órdenes no toda la culpa era suya.En mi opinión a mi me parece que Eichmann a pesar de haber obedecido órdenes no debía de haber actuado como un criminal llevándolos a los campos de concentración porque cada persona debe de tener sus propias ideas, poder decidir y actuar como cada uno crea conveniente, pero siguiendo unas normas de comportamiento y de respeto hacia las personas porque todo el mundo tiene derecho a la vida y por ser de otra religión no tiene porqué morir ni ser juzgado por nadie.Yo pienso que Eichmann era un criminal por haber obedecido las órdenes porque actuó con cobardía, podría haber renunciado a las órdenes y que le hubiesen matado pero no habría renunciado a la libertad de poder decidir lo que quería y no hacerlo por obligación.Yo en su lugar habría preferido que me matasen a mi antes de que matasen a otras personas simplemente por ser de otra religión.

  10. Pingback: lullalcultural

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