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Contenidos mínimos, Filosofía 1º de Bachillerato, 2016-2017.

philosophy2015Estándares de aprendizaje evaluables, 1º de Bachillerato, 2016-2017.

(DOE Miércoles, 6 de julio de 2016)

2. El psicoanálisis de Freud

La obra del psiquiatra vienés Sigmund Freud es una aportación fundamental a la antropología filosófica. Desde la publicación de La intepretación de los sueños en 1900 sus ideas causaron un gran escándalo público debido al puritanismo de la moral burguesa de la época.

Hay dos elementos en el psicoanálisis que resultaban especialmente irritantes para sus contemporáneos:

  • Atribuir la causa de todos los trastornos de la conducta a traumas de tipo sexual y
  • Afirmar que los niños poseen instintos sexuales desde su nacimiento. Freud describía a los niños como perversos polimorfos.

La influencia del Psicoanálisis se hizo notar a lo largo del s. XX en el campo de las artes, la filosofía y la terapia.

Las pulsiones

Freud distingue dos tipos de pulsiones:

  • Pulsiones de vida, Eros, relacionadas con la supervivencia y la reproducción y
  • Pulsiones de muerte, Tánatos, que se manifiestan en la conducta agresiva ya sea hacia uno mismo o hacia los demás.

Principio de placer y principio de realidad

Los principios que guían la actividad psíquica de los individuos son dos:

  • El principio del placer que lleva a los seres humanos a buscar la satisfacción de sus impulsos más primarios como la comida o el sexo.
  • El principio de realidad que nos hace conscientes de las circunstancias que impiden la satisfacción instantánea de los mismos y nos obliga a controlar y postergar la satisfacción de los deseos. Es el fundamento de la moral y el orden social.

El modelo estructural de la personalidad

Freud divide la estructura del psiquismo humano en tres elementos básicos:

  • Ello (Id): En el ello se incluyen las pulsiones sexuales y agresivas junto a los recuerdos traumáticos. El Ello se rigen por el principio del placer y sus demandas son irracionales y amorales. El Ello pertenece por entero al inconsciente y se transparenta en los sueños o en los lapsus.
  • Yo (Ego): Es la parte consciente de la personalidad. Media entre los deseos del Ello y la realidad exterior. Se rige por el principio de realidad y su misión es censurar o adaptar los impulsos del Ello. Esta tarea se realiza gracias a los mecanismos de defensa.
  • Super Yo (Super Ego): Es el conjunto de las normas morales, prohibiciones y amenazas interiorizadas por el individuo. Es la conciencia moral. Su origen se remonta a la superación del Complejo de Edipo, cuando el niño interioriza las normas que el padre le transmite. Es una estructura inconsciente.

Evolución del psiquismo.

Desde su nacimiento hasta los cinco años el niño pasa por una serie de etapas en su desarrollo psicosexual: de cero a dos años la etapa oral relacionada con el placer de la lactancia, a los tres años la etapa anal en la que el placer radica en el control de los esfínteres y en el cuarto y quinto año la etapa fálica que es la más conocida.

En la etapa fálica, los niños experimentan deseo sexual hacia su madre y contemplan a su padre como un rival. A este fenómeno se lo conoce como Complejo de Edipo. Su nombre viene de la tragedia griega de Sófocles, Edipo Rey. En esta historia, el joven Edipo mata a su padre y se casa con su madre sin saberlo.

El niño cree que va a ser castigado por el padre llegando a temer que se le extirpe el pene (como les ocurre a las niñas) lo que deriva en la ansiedad de castración.

La superación del Complejo de Edipo llega cuando el niño reprime su deseo sexual por la madre y desarrolla una fuerte identificación con el padre, adoptando su forma de vestir, hablar, moverse, etc. Este es el origen del superyó.

En el caso de las niñas, éstas experimentan deseo sexual hacia su padre y celos hacia su madre. Los seguidores de Freud denominaron a este estado Complejo de Electra. La niña cambia el amor inicial hacia su madre por admiración hacia el padre porque observa que la madre carece de pene y es, por tanto, inferior. La envidia del pene es paralela a la ansiedad de castración. El niño cree que puede perder su órgano sexual y la niña se siente inferior por haber perdido el suyo.

La superación total del Complejo de Electra sólo es posible cuando la niña, ya adulta, da a luz un hijo varón.

En el caso de que tanto el niño como la niña no superen en Complejo de Edipo o Electra, Freud dice que quedan fijados en esa etapa. Habiendo recibido demasiadas atenciones por parte de la madre o el madre serán adultos narcisistas que buscarán en sus repetidas conquistas sexuales un doble de su padre o de su madre.

La personalidad fálica. Los conflictos fálicos y su grado de resolución son de gran importancia para determinar las relaciones adultas y las actitudes hacia el sexo opuesto. Los conflictos mal resueltos pueden producir un fuerte narcisismo.

Aunque actúan constantemente para atraer al sexo opuesto, estas personas tienen dificultades para establecer relaciones heterosexuales maduras. De manera permanente necesitan reconocimiento y aprecio de su atractivo y cualidades únicas. En tanto reciban dicho apoyo pueden funcionar bien, pero cuando éste falta se sienten incompetentes e inferiores.

Freud describe la personalidad fálica masculina como excesivamente desenvuelta, vanidosa y segura de sí misma. Los hombres con esta personalidad intentan afirmar o expresar su masculinidad mediante actividades tales como las repetidas conquistas sexuales. La personalidad fálica femenina, motivada por la envidia del pene, exagera su femineidad y se sirve de sus talentos y encantos para abrumar a los hombres y conquistarlos

El tenso drama de la etapa fálica es reprimido en todos nosotros. De adultos, sus efectos nos motivan a un nivel inconsciente y es muy poco lo que podemos recordar, del conflicto.

Los mecanismos de defensa

Reciben este nombre una serie de métodos involuntarios que utiliza el Yo para arrojar fuera de la conciencia aquellos deseos del Ello que están en contra de la moral establecida y que nos provocan sentimientos de culpa, vergüenza o angustia. Los más importantes son:

  • Represión. La represión consiste en suprimir algo de la conciencia en forma involuntaria. Es un olvido de tipo inconsciente de la existencia de algo que nos ocasiona incomodidad o dolor y es el mecanismo de defensa más fundamental y utilizado con mayor frecuencia. La represión puede actuar sobre los recuerdos de situaciones o personas, o en nuestra percepción del presente (de forma que podemos no ver un acontecimiento evidentemente inquietante) e incluso sobre el funcionamiento fisiológico del organismo. Por ejemplo, un varón puede reprimir con tanta fuerza la pulsión sexual que se convierte en impotente. El material reprimido se relega, pues, al inconsciente. Pero eso no significa su olvido total. Según el psicoanálisis, lo reprimido aparece, aunque distorsionado, en los actos fallidos, los lapsus, los sueños o las fantasías.
  • Negación. El mecanismo de defensa de negación se relaciona con la represión y supone negar la existencia de alguna amenaza externa o acontecimiento traumático que ha ocurrido. Por ejemplo, una persona con una enfermedad terminal puede negar la inminencia de la muerte. Los padres de un niño que ha muerto pueden seguir negando la pérdida manteniendo sin cambios la habitación del niño.
  • Formación reactiva. Una defensa contra un impulso que nos perturba consiste en expresar de manera activa el impulso opuesto. A esto se le llama formación reactiva. Una persona motivada por fuertes impulsos sexuales que la atemorizan puede reprimirlos y reemplazarlos con conductas socialmente más aceptables. Por ejemplo, una persona que se siente amenazada por sus deseos sexuales puede revertirlos e iniciar una cruzada feroz contra la pornografía. Otra persona a la que inquietan impulsos en extremo agresivos, puede tomarse abiertamente solícita y amistosa. Así, la lujuria se convierte en virtud y el odio en amor.
  • Proyección. Otra forma de defendernos contra los impulsos que nos inquietan es atribuirlos a otra persona. Este mecanismo de defensa se conoce como proyección. Vemos en los demás, pero no en nosotros, la lujuria, la agresión y otros impulsos que nos resultan inaceptables. Un individuo puede de hecho afirmar: “Yo no lo odio, es él quien me odia”. O una madre puede atribuir su pulsión sexual a su hija adolescente. El impulso sigue manifiesto, pero de forma tal que resulta menos amenazante para el individuo.
  • Regresión. En la regresión, la persona se retrae o regresa a un periodo de la vida anterior que fue más placentero y libre de frustración y ansiedad. La regresión por lo general entraña el retorno a una de las etapas psicosexuales del desarrollo infantil. El individuo retorna a esta época más segura de su vida al manifestar comportamientos infantiles y dependientes que exhibía en ese momento.
  • Racionalización. La racionalización es un mecanismo de defensa que consiste en reinterpretar nuestro comportamiento de forma tal que nos parezca más racional y aceptable. Excusamos o justificamos un pensamiento o acción que nos inquieta persuadiéndonos que existe una explicación racional para éste. La persona que es despedida de un trabajo puede racionalizar diciendo que en cualquier caso el empleo no era muy bueno. El amante que nos abandonó ahora parece tener muchos defectos. Resulta menos amenazante culpar a algo o a otros de nuestros fracasos que culpamos a nosotros.
  • Desplazamiento. Si no tiene acceso al objeto que satisface un impulso del ello, la persona puede desviar el impulso a otro objeto. Esto se conoce como desplazamiento. Por ejemplo, los niños que odian a sus padres o los adultos que detestan a sus jefes, pero que temen expresar su hostilidad por temor al castigo, pueden desplazar la agresión hacia otra persona. El niño puede golpear a su hermano o hermana menor y el adulto puede gritarle al perro. En esos ejemplos, el objeto original del impulso agresivo fue reemplazado por un objeto que no representa amenaza. Sin embargo, el objeto sustituto no reducirá la tensión de manera tan satisfactoria como el objeto original. Si la persona realiza varios desplazamientos, se acumula una reserva de tensión no descargada y se verá motivada a encontrar nuevas formas de reducir la tensión.
  • Sublimación. Mientras que el desplazamiento requiere encontrar un objeto sustituto para satisfacer los impulsos del ello, la sublimación implica alterar estos impulsos. La energía instintiva se canaliza a otras formas de expresión que la sociedad considera aceptables y admirables. La energía sexual, por ejemplo, se desvía o sublima en la creatividad artística. Freud creía que varias actividades humanas, en particular las de naturaleza artística, son manifestaciones de los impulsos del ello que han sido reencauzados a salidas aceptables para la sociedad. Como en el caso del desplazamiento (del cual la sublimación es una forma), la sublimación es un compromiso. Como tal, no proporciona satisfacción total, sino que lleva a la acumulación de tensión no descargada.
  • Identificación. Consiste en paliar nuestras frustraciones internas imitando la conducta de una persona a la que dotamos de características ideales. Por regla general, el modelo elegido suele ser el de un ídolo que ha triunfado social, profesional y sexualmente. Es un mecanismo que aparece con asiduidad en la adolescencia, sobre todo por la facilidad de idolatrar (imitar sus comportamientos, su forma de vestir o hablar…) a cantantes, futbolistas, actores, etc.
  • Fantasía. Consiste en realizar mentalmente y de forma imaginaria lo que uno es incapaz de llevar a cabo en su vida real.
  • Compensación. Cuando alguien se siente frustrado en ciertos aspectos de su vida, puede desarrollar un mecanismo de defensa que consiste en tratar de sobresalir en otros aspectos diferentes. A veces, la compensación se produce de forma distinta, y el individuo busca triunfar allí donde ha fracasado. Los psicólogos llaman compensación ficticia al comportamiento por el que un sujeto, para evitar la frustración de su estado actual, cree o aparenta ser más de lo que es en realidad. El personaje del hidalgo español en la literatura picaresca es un buen ejemplo.

El hecho de que todas las personas utilicen mecanismos de defensa no quiere decir, por supuesto, que lo hagan con igual intensidad y persistencia. Si se usan continuamente y de manera intensa, pueden dar lugar a ciertos trastornos psíquicos. En el resto de los casos, los mecanismos de defensa son procedimientos habituales, y no graves psicológicamente, de la llamada conducta normal.

El inconsciente y los sueños.

Hoy día distinguimos dos grandes fases en el sueño: la REM (de la expresión inglesa Rapid Eyes Movements), caracterizada por rápidos y frecuentes movimientos oculares; y la No REM. Los seres humanos sólo soñamos durante la fase REM (a la que algunos autores denominan fase del sueño paradójico). Habitualmente se suceden cuatro fases no REM, entre las que van intercalándose, cada 60 o 90 minutos, fases del sueño REM. Por lo tanto, podemos calcular estadísticamente que una persona normal sueña entre cuatro o cinco veces aproximadamente durante ocho horas de sueño. El hecho de no ser conscientes de nuestros sueños no quiere decir que cada noche no soñemos; lo que sucede es que sólo recordamos una parte ínfima de los sueños que se producen en nuestra vida.

Como todo el mundo sabe, los sueños se caracterizan por la aparición de imágenes distorsionadas y, en muchas ocasiones absurdas que, en cierta medida escenifican sucesos o acontecimientos. ¿Tiene algún significado esa sucesión de imágenes? Los psicoanalistas creen que sí; afirman que bajo el contenido manifiesto del sueño (incoherente) subyace un contenido latente (en este caso, dotado de coherencia). Freud comprobó que los sueños de sus pacientes tenían una estrecha relación con los recuerdos reprimidos. Ideó una serie de técnicas para el análisis de esos contenidos; y sobre ellas escribió un voluminoso libro de amplia repercusión: La interpretación de los sueños. Afirma que es el inconsciente el que aparece en el sueño, aprovechando la debilidad en la vigilancia del Yo. Ahora bien, puesto que éste no ha perdido toda su fuerza represora, actúa sobre los contenidos del inconsciente, deformándolos para evitar que provoquen angustia o frustración. Según Freud, los mecanismos más importantes de esa transformación son:

  1. Censura: Acción que ejerce el Yo sobre los contenidos amenazadores del inconsciente.
  2. Condensación: Mecanismo que consiste en agrupar varios contenidos inconscientes en un solo objeto. Así, por ejemplo, imágenes de personas conocidas aparecen con atributos que pertenecen a otros individuos
  3. Simbolización: Consiste en evitar que los impulsos inconsciente se muestren en sí mismos; por tanto, no aparecen directamente, sino bajo la forma de objetos o situaciones que los simbolizan, evitándose así la ansiedad. Por ejemplo:
Símbolo Interpretación
Casa de fachada lisa Cuerpo masculino
Casa con cornisas y balcones Cuerpo femenino
Rey y reina Los padres
Animales pequeños Niños
Niños Órganos genitales
Jugar con niños Masturbación
Calvicie, extracción de un diente Castración
Objetos alargados (por ejemplo, el tronco de un árbol, paraguas, corbatas, serpientes, velas) Genitales masculinos
Espacios cerrados (por ejemplo, cajas, hornos, armarios, cuevas, bolsillos) Genitales femeninos
Subir escaleras, conducir automóviles, montar a caballo, cruzar puentes, volar Relaciones sexuales
Bañarse Nacimiento
Empezar una jornada Morir
Estar desnudo en medio de la multitud Deseo de ser reconocido
Caer Desear regresa a un estado (como la niñez) cuando uno tenía satisfacción y protección.

Freud mantuvo que todos los sueños eran realizaciones de deseos inconscientes, incluso hasta las mismas pesadillas o sueños angustiosos. Decía que bajo las imágenes aterradoras de estos últimos se escondía un deseo prohibido que se relacionaba con el sueño. Así, por ejemplo, una de sus pacientes soñó angustiosamente con la muerte de su hermana. Freud relacionó el sueño con el deseo inconsciente de ver a cierto galán al que la mujer amaba sin ser correspondida (aunque, por supuesto, no lo quería admitir conscientemente), ya que a buen seguro acudiría al funeral de la hermana.

Trastornos patológicos de la personalidad

  • Angustia y ansiedad: Puede dar lugar a las denominadas neurosis de angustia. Es una emoción que se manifiesta mediante sentimientos de miedo y sufrimiento por hechos que habrán de suceder en el futuro. En muchas ocasiones, el individuo es incapaz de decir cuál es el objeto o la situación que le provocan temor; sin embargo, su conducta queda marcada por la inquietud y la desazón.
  • Fobias: Temor irracional e incontrolable que se presenta ante determinadas situaciones u objetos. Por ejemplo, fobia a los animales (zoofobia), a los espacios cerrados (claustrofobia), a los espacios abiertos (agorafobia), a la sociedad (social)
  • Hipocondría: Miedo irracional y preocupación obsesiva por la salud física. El hipocondríaco cree padecer enfermedades graves a partir de la interpretación personal que realiza sobre los signos o sensaciones físicas que se consideran síntomas de esas enfermedades. Este estado puede provocar reacciones psicosomáticas.
  • Depresión: Suele presentar síntomas de cuatro tipos: a) Ánimo triste, desconsuelo, decaimiento moral… b) Desgana, inactividad, apatía… Al deprimido cualquier tarea sencilla le parece digna de un esfuerzo titánico; por ejemplo, ir a trabajar, charlar o, incluso, levantarse. c) Alteraciones físicas: delgadez, insomnio… d) Falta de confianza en uno mismo, visiones pesimistas, desesperanza, sentimientos de culpa, etc.
  • Neurosis de conversión: Hasta hace algunos años se la denominaba habitualmente con el nombre de histeria. Es un estado psíquico en el que se presentan disfunciones físicas (parálisis, cegueras, temblores, tics, etc.) sin que existan lesiones orgánicas que las justifiquen. Suelen tener una alta predisposición congénita, aunque a veces sus causas parecen ser ambientales. Se originan como resultado de alguna experiencia con alta carga emotiva que no puede ser procesada normalmente por el sujeto. A veces, se produce la curación del trastorno físico cuando el sujeto se ve sometido a otra situación con sobrecarga emotiva (por ejemplo, ciertas curaciones aparentemente milagrosas que se producen en santuarios religiosos).
  • Conductas obsesivo-compulsivas: Pueden darse por separado o conjuntamente. La obsesión consiste en la aparición repetida de determinadas ideas, de tal manera que el sujeto, aunque intente impedirlo continuamente, no puede evitar ciertos pensamientos o imágenes. Por compulsión se entiende el impulso irresistible que lleva a un sujeto a realizar determinados actos para neutralizar la obsesión. Lo grave es que, aunque quiera cambiar de conducta, el compulsivo no puede evitar la repetición de sus actos. Algunas de estas conductas compulsivas son socialmente peligrosas y muy graves: piromanía (impulso irresistible a provocar fuegos), cleptomanía (a robar), ludopatía (al juego), etc.
  • Trastorno bipolar. Oscila entre la manía y la depresión. La fase maniaca se reconoce por un estado de alegría contagiosa, tendencias hacia un optimismo desmesurado, ideas de grandeza, hilaridad, verborrea, etc. El sujeto emprende simultáneamente la realización de varias tareas, pasando de una a otra sin acabar ninguna. En la fase depresiva el sujeto puede cometer intentos de suicidio.
  • Trastorno de estrés postraumático. El trastorno de estrés postraumático (TEPT) se concentra en pensamientos o imágenes de experiencias traumáticas pasadas. La causa subyacente del TEPT es obvia: una experiencia traumática. Sin embargo, la mera exposición no basta. La intensidad de la experiencia parece ser un factor que influye en si un individuo desarrolla o no el TEPT; las vulnerabilidades biológicas, además de factores sociales y culturales, también parecen desempeñar una función importante.  El tratamiento comprende volver a exponer a la víctima al trauma para que supere los efectos debilitadores del TEPT.
  • Trastornos disociativos. En la amnesia disociativa, el individuo puede ser incapaz de recordar información personal importante; en la amnesia generalizada, la persona no puede recordar nada en absoluto; lo más común es que al individuo le resulte imposible recordar sucesos específicos que se dan durante un periodo concreto (amnesia selectiva o localizada). En el caso del trastorno de identidad disociativa, hay una probabilidad alta de que se formen nuevas identidades, o alter ego. Las causas de los trastornos disociativos no se comprenden muy bien, pero con frecuencia parecen tener relación con la tendencia a escapar psicológicamente de recuerdos o sucesos traumáticos.
  • Bulimia y anorexia nerviosas Hay dos trastornos alimentarios que predominan. En la bulimia nerviosa, la dieta acaba produciendo episodios de comilonas incontrolables que a menudo son seguidas por purgas del alimento mediante el vómito u otros medios. La anorexia nerviosa, en la cual la ingestión de alimento se interrumpe de manera drástica, tiene por consecuencia una pérdida sustancial de peso y, a veces, un bajo peso corporal que resulta peligroso.
  • Los individuos con el trastorno de personalidad paranoide son desconfiados y suspicaces en exceso de los demás sin ninguna justificación. No suelen confiar en los otros y lo que esperan de las demás personas es que los lastimen. Se caracteriza por la aparición de delirios e ideas fijas. Las más habituales son: la manía persecutoria (el sujeto se siente acosado por los demás; echa la culpa de sus propios fracasos a la persecución que sufre; se siente espiado continuamente; en casos graves, llega a sufrir alucinaciones…) y la manía de grandeza (que, igualmente, se puede manifestar en varios niveles: desde el poco preocupante de creerse una persona distinguida y admirada socialmente, sin serlo en realidad, hasta el verdaderamente grave de creerse un enviado de Dios o de los extraterrestres para anunciar una buena nueva y salvar al género humano de la destrucción).
  • Quienes tienen el trastorno de personalidad esquizoide muestran un patrón de desapego de las relaciones sociales y una gama muy limitada de emociones en situaciones interpersonales. Parecen distantes, fríos e indiferentes hacia los demás. Un síntoma determinante es la alucinación auditiva: el esquizofrénico percibe voces dentro de su propia cabeza (por ejemplo, “oye” sus propios pensamientos, “escucha” órdenes, las voces “hablan” sobre él, etc.).
  • Quienes tienen el trastorno de personalidad antisocial cuentan con un historial de incumplimiento de las normas sociales. Realizan actos que la mayoría encontraría inaceptables, como robar a los amigos y a la familia También suelen ser irresponsables, impulsivos y embusteros.
  • Los individuos con el trastorno de personalidad dependiente dependen de los otros hasta el punto de dejarles que tomen las decisiones cotidianas igual que las importantes; esto da por resultado un temor poco razonable a que los abandonen. Es especialmente dramático en caso de malos tratos.

Métodos para el estudio de personalidad

Tanto los tests como los cuestionarios son utilizados frecuentemente por los psicólogos como forma de obtener información sobre la personalidad de un sujeto. La experiencia clínica, escolar y profesional ha confirmado su utilidad en el diagnóstico de los rasgos personales. Los tests están basados en técnicas de interpretación subjetivas, mientras que los cuestionarios constan de preguntas a las que se puede responder de una forma bastante objetiva.

Los tests utilizados en el estudio de la personalidad reciben el nombre de proyectivos. Se inspiran en nociones psicoanalíticas, sobre todo en la idea de que el sujeto proyecta, a través de las respuestas, rasgos de su personalidad que permanecen ocultos o inconscientes. Casi todos ellos utilizan la técnica de ofrecer al sujeto estímulos ambiguos y poco estructurados, con el fin de que éste termine de recomponerlos. Se le pueden presentar manchas o formas poco precisas para que, de manera espontánea y sin pararse a pensar, el sujeto diga qué es lo que le evocan. Otras veces, se utilizan frases sin terminar o dibujos de situaciones que él debe interpretar. En ocasiones, se le pide que sea él mismo el que realice determinados dibujos.

Algunos de los más famosos son:

  • Test de Rorschach: Consta de diez láminas con manchas negras simétricas. Las tres últimas, sin embargo, están coloreadas. También en la segunda y la tercera aparece ligeramente el color rojo. Se pide al sujeto que describa qué es lo que ve en cada lámina. Según sea su personalidad, tenderá a identificar las manchas con determinadas situaciones o sentimientos. Por ejemplo, individuos agresivos tienden a evocar sangre y conductas violentas a partir de las láminas. En cambio, el depresivo ve escenas angustiosas y pesadillas. El test se ha demostrado bastante efectivo en el diagnóstico de algunos trastornos mentales, básicamente para la depresión y la esquizofrenia. Algunos autores afirman que pera ser un mediano especialista en el test de Rorschach es necesario haber interpretado cuanto menos unas dos mil pruebas del mismo.
  • Tests de dibujos: Se solicita al individuo que dibuje determinada escena con el fin de observar los rasgos con que la caracteriza. Se le pide que refleje lo primero que le venga a la cabeza, aunque pueda parecer poco apropiado. De este tipo son el test de la figura humana, el del árbol o el dibujo de la familia.
  • T.A.T. o Test de apercepción temática: Creado por Murray, consta de varias láminas donde se representan escenas que pueden ser interpretadas de diversas maneras. Cada sujeto tenderá a interpretarlas bajo los rasgos dominantes de su propia personalidad, por lo que sus respuestas pueden ser indicativas de esos mismos rasgos.

Los tests proyectivos tienen a su favor la creatividad que desarrollan en el sujeto, pero se les acusa de poco fiables ya que es imposible cuantificarlos en medidas objetivas. Al basarse en la interpretación libre que el psicólogo realiza a partir de las respuestas, han recibido la acusación de ser puramente subjetivos. Sus defensores argumentan que decenas de años de aplicación permiten establecer relaciones estadísticas significativas entre determinadas respuestas y rasgos generales de la personalidad. Otros, como muchos psicoanalistas, afirman que este tipo de tests es un instrumento más (no el único) que utilizan en las terapias de sus pacientes, puesto que en ocasiones descubren aspectos inconscientes significativos. Para conocer la validez de sus predicciones, las comparan con los datos obtenidos mediante otras técnicas analíticas.

Los cuestionarios de personalidad constan de una serie de preguntas que buscan estimular el autoanálisis y las reacciones emotivas del sujeto. Las respuestas son comparadas, posteriormente, con tablas estadísticas. Su ventaja reside en la fácil cuantificación objetiva de las respuestas, aunque se les critica –al contrario que los tests proyectivos– su nula atención a la creatividad personal, ya que las respuestas se suelen presentar cerradas. El más utilizado por los psiquiatras es el M.M.P.I. (Minnessota Multiphasic Inventory Test).

 

BLOQUE 6: LA RACIONALIDAD PRÁCTICA.

Tema 8. La Estética.

Michel Onfray: Antimanual de Filosofía, pp. 64-95.

Tema 9. Los fundamentos filosóficos del Estado.

Michel Onfray: Antimanual de Filosofía, pp. 159-188.

 

 


 

Contenidos mínimos 2015-2016

Primer parcial. Tema 1 (La Filosofía), Tema 2 (El conocimiento y la verdad), Tema 3 (Argumentación y lógica)

Tema 1

  1. Distinguir entre filosofía teórica y filosofía práctica.
  2. Enumera y define las ramas de la Filosofía.
  3. Define el mito y la magia y da un ejemplo.
  4. Explica los pasos del método hipotético-deductivo de la explicación científica.
  5. Diferencia conocimiento científico y relato mítico.
  6. Diferencias entre filosofía y ciencia.
  7. Describe las características del razonamiento filosófico y da un ejemplo
  8. Describe las etapas principales de la Filosofía Antigua.
  9. Define las corrientes principales de la Filosofía Moderna: Racionalismo, Empirismo e Ilustración.
  10. Describe las características principales de dos autores del pensamiento contemporáneo: Marx, Nietzsche o Freud.

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Tema 2

  1. Distingue sensación y percepción.
  2. Leyes de la Gestalt.
  3. Diferencia la verdad como coherencia de la verdad como correspondencia.
  4. Explica los diferentes criterios de verdad distinguiendo los más fiables de los menos fiables.
  5. Explica la diferencia entre subjetivismo y constructivismo.
  6. Razona sobre los problemas éticos del relativismo cultural.
  7. Desarrolla las fases del escepticismo de Descartes.
  8. Diferencias entre Racionalismo y Empirismo.

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Tema 3

  1. Formaliza el siguiente enunciado, haz la tabla de verdad y di si es ley tautología, contradicción o indeterminación. En caso de ser ley lógica especifica cuál es.
  2. Di a qué falacia pertenecen los siguientes argumentos y razona tu respuesta.

Segundo Parcial. Tema 4 (Filosofía de la ciencia. Técnica y tecnología), Tema 6 (Las cosmovisiones científicas)

Tema 4

  1. Explica en profundidad el significado de los siguientes términos y da al menos un ejemplo: “concepto científico”, “ley”, “modelo científico”.
  2. Explica detalladamente utilizando ejemplos la relación entre hechos y teorías.
  3. Explica el funcionamiento del método hipotético-deductivo y su relación con el caso Semmelweis.
  4. Di a qué ciencias convienen mejor la explicación causal, la probabilística, la teleológica y la genética. Da razones de tu respuesta.
  5. Diferencias entre verificacionismo y falsacionismo. Utiliza ejemplos para desarrollar tu respuesta.
  6. Compara las teorías de Kuhn y Popper respecto al progreso científico. Utiliza ejemplos para ilustrar tu respuesta.
  7. Desarrolla el tema del fracaso del proyecto ilustrado y la deshumanización en las sociedades industriales siguiendo las ideas de la Escuela de Frankfurt.

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Tema 6

  1. Características del universo aristotélico: mundo sublunar y mundo supralunar.
  2. La Nueva Física de Galileo.
  3. El mecanicismo de Descartes.
  4. El determinismo de Newton y Laplace.
  5. Explica las características generales de la Teoría de la Relatividad de Einstein.

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Tercer parcial. Tema 7 (Naturaleza y Cultura), Tema 8 (El problema del ser humano)

Tema 7

  1. Las tres ramas de la Antropología.
  2. La teoría de la selección natural de Darwin.
  3. La teoría sinténtica de la evolución y la teoría endosimbiótica de Lynn Margulis.
  4. El origen inorgánico de la vida.
  5. Fecha de origen y principales características de Australopithecus Afarensis, Homo Habilis, Homo Erectus, Homo Antecessor, Homo Neanderthalensis y Homo Sapiens.
  6. ¿Qué influye más en el ser humano: la genética o la cultura?
  7. Etnocentrismo, relativismo cultural y multiculturalismo.
  8. Teoría de Sloterdijk acerca de la ingeniera genética.

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Tema 8

  1. El ser humano en la Edad Antigua: Homero, Platón y Aristóteles.

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Cuarto parcial. Tema 8, El problema del ser humano, continuación.

Tema 8, continuación.

  1. El ser humano según René Descartes y David Hume.
  2. El modelo estructural de la personalidad según Freud.
  3. Complejo de Edipo y Complejo de Electra en el Psicoanálisis.
  4. Definir y dar un ejemplo de los mecanismos de defensa que se pregunten.
  5. Explica las características de los tipos de tests proyectivos (Rorschach, T.A.T, dibujo).
  6. ¿Es la mente un producto del cerebro?
  7. Diferencia entre incompatibilistas y compatibilistas al respecto de la libertad y el determinismo.
  8. Definir monismo o materialismo eliminativo, funcionalismo y emergentismo.

Quinto parcial. Tema 10. Política.

Tema 10.

  1. Explica las tres formas de legitimación del poder político. Usa ejemplos.
  2. Diferencia iusnaturalismo y iuspositivismo. Aplica estas dos formas de fundamentar el derecho al caso Barbie.
  3. Clasifica los tipos de Estado según el número de gobernantes.
  4. Desarrolla los conceptos de democracia directa y democracia representativa.
  5. Las libertades individuales dentro del Estado según Stuart-Mill.
  6. Alternativas políticas para resolver el conflicto entre igualdad y libertad.
  7. Desarrolla el convencionalismo de los sofistas y la sociedad justa de Platón.
  8. Ideas principales del realismo político de Maquiavelo.
  9. Explica las características principales de la utopía de Thomas More.
  10. Relaciona las teorías del contrato social de Hobbes, Locke y Rousseau.
  11. Ideas políticas de Montesquieu.
  12. Explica las diferencias entre la política en Adam Smith y Stuart-Mill.
  13. El concepto de Estado dentro de la teoría política de Karl Marx.
  14. Sociedades abiertas y cerradas según Karl R. Popper.

Sexto parcial. Tema 11. Estética.

Tema 11.

  1. Los sistemas de símbolos según Cassirer.
  2. Las fases de la creatividad según Poincaré.
  3. El artista como artesano y mensajero divino en la Antigua Grecia.
  4. El artista como personaje atormentado en el Romanticismo.
  5. Características fundamentales de la experiencia estética.
  6. Elementos fundamentales de “La obra de arte en la era de la reproductibilidad técnica” de Walter Benjamin.
  7. El significado de la mímesis en Aristóteles y su aplicación a las artes plásticas.
  8. El significado de la catársis en la tragedia según Aristóteles.
  9. Arte masificado y arte auténtico según Theodor Adorno.
  10. La belleza como armonía en el mundo griego y la belleza como sentimiento subjetivo en Hume y Kant.

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