Arte

Courbet: El origen del mundo

Courbet: Hombre desesperado o Autorretrato, 1843, Oslo.

Gustave Courbet pintó El origen del mundo en 1866. Fue un encargo de Jalil-Bey, embajador turco en Atenas y San Petersburgo afincado en París. Este escondió el cuadro en su cuarto de baño tapado por otro cuyo tema era ciertamente opuesto: una fortaleza bajo la nieve. Vendió El origen en 1868 y el cuadro pasó oculto de mano en mano durante años, hasta que en 1955 lo compró el psicoanalista Jacques Lacan. Tras la muerte de Lacan, que también lo escondía de sus visitantes, la obra pasó a formar parte del patrimonio del Estado francés en 1981. Desde 1995 se expone en el Museo d’Orsay en París. Según Román Gubern, el cuadro es revolucionario por dos motivos: en primer lugar, el sacrilegio del título, que asocia la Creación divina con las miserias de la biología, y, en segundo lugar, al poner de relieve el orificio sexual y eliminar el rostro de su propietaria supuso el principio de la mirada pornográfica.

Courbet: El origen del mundo, 1866, Musee d'Orsay, Paris

En su obra El frágil absoluto Žižek analiza El origen de Courbet desde el psicoanálisis . El origen representa el callejón sin salida al que había llegado la pintura realista tradicional. Esta tenía habitualmente como tema último la representación del cuerpo femenino como objeto de deseo. Sin embargo, esta representación era posible porque existía un horizonte irrepresentable, el tabú, la Cosa. Courbet lleva a cabo una “desublimación radical”, es decir, se atreve a pintar directamente el tabú, sin disfraces ni obstáculos ni prohibiciones. El objeto de deseo se transformó de repente en algo relativamente repugnante, en el límite de lo excrementicio. El origen conserva atractivo erótico pero también se hace repulsivo por la excesiva presencia de lo deseado. El gesto de Courbet lleva a su final a la pintura realista y abre el camino al arte abstracto. Es decir, la consecuencia directa de El origen es el Cuadrado Negro de Malevich: pintar el vacío que hace posible la representación de los objetos.

Kazimir Malevich: Cuadrado negro, 1930, Museo Estatal Ermitage, San Petersburgo

A finales del siglo XX, en el arte pop, es la “basura misma“, los desperdicios de una economía desquiciada, quien ocupa el lugar del vacío abstracto. Son las botellas de Coca-Cola de Andy Warhol.

Andy Warhol, 210 Coca Cola Bottles. 1962, Daros Collection, Suiza

Bibliografía

  1. Slavoj Žižek: El frágil absoluto o ¿Por qué merece la pena luchar por el legado cristiano? Antonio Gimeno Cuspinera. Valencia: Pre-textos, 2009.
  2. Román Gubern: Patologías de la imagen. Barcelona: Anagrama, 2004.
  3. Museo d’Orsay

8 replies »

  1. No sé si conoces, Eugenio, el Poema de Carlos Marzal “El Origen del Mundo”, referente a este cuadro. Te lo copio:

    No se trata tan sólo de una herida
    que supura deseo y que sosiega
    a aquellos que la lamen reverentes,
    o a los estremecidos que la tocan
    sin estremecimiento religioso,
    como una prospección de su costumbre,
    como una cotidiana tarea conyugal:
    o a los que se derrumban, consumidos,
    en su concavidad incandescente,
    después de haber saciado el hambre de la bestia,
    que exige su ración de carne cruda.

    No consiste tan sólo en ese triángulo
    de pincelada negra entre los muslos,
    contra un fondo de tibia blancura que se ofrece.
    No es tan fácil tratar de reducirlo
    al único argumento que se esconde
    detrás de los trabajos amorosos
    y de las efusiones de la literatura.

    El cuerpo no supone un artefacto
    de simple ingeniería corporal;
    también es la tarea del espíritu
    que se despliega sabio sobre el tiempo.
    El arca que contiene, memoriosa,
    la alquimia milenaria de la especie.

    Así que los esclavos del deseo,
    aunque no lo sospechen, cuando lamen
    la herida más antigua, cuando palpan
    la rosa cicatriz de brillo acuático,
    o cuando se disuelven dentro de la hendidura,
    vuelven a pronunciar un sortilegio,
    un conjuro ancestral.
    Nos dirigimos
    sonámbulos con rumbo hacia la noche,
    viajamos otra vez a la semilla,
    para observar radiantes cómo crece
    la flor de carne abierta.

    La pretérita flor.

    Húmeda flor atávica.
    El origen del mundo.

    De “Metales Pesados” 2001

    Aquí te dejo también mi comentario sobre el Poema. (Espero que te guste):

    Carlos Marzal “El origen del Mundo:

    No se trata de hablar de cosmogonías arcaicas y buscar en la leyenda el origen del mundo. Tampoco se cifra el misterio en el Big-Ben de la ciencia como explosivo de energía, chispa que incendia la vida y da su comienzo.

    No, es alo mucho más cercano y sensual, la carne de mujer, que como tierra, gineceo, guarda dentro de ella misma o exhibe (entre sus muslos).

    Carlos Marzal metaforiza el origen del mundo como:
    – una herida que supura deseo y que sosiega.
    – Concavidad incandescente
    – Triángulo de pincelada negra entre los muslos
    – Argumento de las efusiones de la literatura
    – La herida más antigua
    – La rosa cicatriz de brillo acuático
    – La flor de carne abierta
    – La pretérita flor
    – Húmeda flor atávica
    – El origen del mundo

    Nueve metáforas para llegar a dar la explicación al título que da sentido al poema. Ciertamente la literatura está llena de tópicos Topos= lugares comunes . La suerte es encontrarse al maestro de ceremonias que de un tópico es aún capaz de extraer alguna maravilla; pues en efecto, ha sido un tópico para la literatura hablar del amor como herida; hablar del pubis como triángulo o flor , pero ¿quién había sabido reunir en torno a ellos esos adjetivos, esos complementos tan certeros, que los hacen nuevos?
    ¿Quién había rematado un poema con tal maestría?, cuatro metáforas seguidas, que en escala ascendente van de lo concreto a lo abstracto, de lo sensual, de la carne a la filosofía?:
    – Flor de carne
    – Pretérita flor
    – Húmeda flor atávica
    – Origen del mundo
    Dos esdrújulos además que potencian ese eco pretérito del que procedemos.

    • Hola,

      conocía el poema, creo que está dedicado a Felipe Benitez Reyes, que es un autor al que conozco bien. Suelo recomendar a mis mejores alumnos “El pensamiento de los monstruos” o “El novio del mundo”. A su vez, Benítez Reyes le dedica “El novio del mundo” a Marzal. Me gusta la poesía de los dos. Tiene mucho trasfondo filosófico. De Benítez Reyes me encanta “Escaparate de venenos” y de Marzal “Metales pesados” y “Los países nocturnos”.

      Sin embargo, entre la celebración erótica de la existencia a lo Walt Whitman y el pesimismo de Schopenhauer caigo más del lado de este último. Dice Marzal también en “Metales pesados”:

      Dolernos con el mundo, y afligirnos
      con todo lo que sufre, porque somos
      exactamente todo lo que sufre,
      es cuanto deberíamos llegar a merecer.

      En cualquier caso, me ha gustado mucho tu lectura del poema.

      Un saludo.

  2. Yo no, siempre preferiré a Walt Whitman. claro que cada estado emocional tiene su edad, tiene su cita y no hay una homogeneidad en nuestra vida, pero me quedo con Walt Whitman. Marzal publicó luego FUERA DE MÍ que es todo celebración y felicidad.

    Los hombres siempre somos/estamos miedosos para emplear la palabra FELICIDAD, tiene mala prensa la felicidad (a punto estamos siempre de sospechar de su frivolidad) Queda mucho más serio y transcendente el dolor y parece que en la historia de la humanidad ha sido mucho más fructífero, y no digamos en la historia de las artes, de la literatura.

    Pero yo apuesto por ella.

    • Personalmente, hace ya tiempo que en lugar de la felicidad me he dedicado infructuosamente a perseguir la “verdad”. Mi primer trabajo en la Universidad se titulaba “La verdad acerca de Dios en el Renacimiento”. El profesor, excelente por cierto, me dijo que en las cien páginas no aparecían por ningún lado ni Dios ni la verdad. Creo que sigo más o menos en las mismas.

      Como decía Rafael Reig, a la compasión (la simpatía con el dolor) hay que sumarle la ironía (la risa). Esta no es la felicidad pero me saca de apuros.

      Saludos.

      • Ay!, cosas como la verdad y Dios, no nos han sido reveladas, no nos ha sido dada la herramienta para hallarlas, ahí tenemos que estar, es cierto, siempre “en train de”, por eso nuestra vida también siempre es proyecto, nunca conclusión ni acomodamiento.

        En el camino, mejor ir al lado de la felicidad, el dolor que nos siga, nunca que nos adelante, y si se nos adelanta, volver a alcanzarlo y dejarlo rezagado de nuevo. La felicidad es ya un escudo, si sabemos llevarla; los temerosos de parecer frívolos, que la agarren solo por los pelos!

  3. Es decir, la consecuencia directa de El origen es el Cuadrado Negro de Malevich: pintar el vacío que hace posible la representación de los objetos.

    No entiendo la pq es una consecuencia directa.al representar al objeto de deseo en sí ya no cabe un avance o progresión en la pintura realista y por eso hemos de volvernos hacia la pintura abstracta?

    Un saludo

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