Historia de la filosofía (Canarias-2014)

Términos PAU Nietzsche

Friedrich Nietzsche

1. Dionisiaco.

Según Nietzsche en el espíritu griego existieron dos tendencias contrarias:
apolínea, del dios Apolo, favorable a la luz, la razón, la medida, la simetría, la música, la armonía, la belleza… Cuando nos dejamos llevar por el punto de vista apolíneo atribuimos al mundo un orden y un sentido.
– dionisiaca, del dios Dionisos, asociado a la oscuridad, los instintos, el éxtasis, la borrachera… Cuando domina en nosotros lo dionisiaco vemos que el mundo no es más que caos y azar.

Para Nietzsche y Schopenhauer el arte era algo más que mero entretenimiento, era una forma de descifrar la verdadera realidad del mundo, lo que el mundo verdaderamente es. Una de las formas artísticas más admirables para Nietzsche era la tragedia griega: género que mezclaba teatro, música, danza, sabiduría…

En El nacimiento de la tragedia Nietzsche afirma que en la tragedia (especialmente en Esquilo) el espíritu griego supo equilibrar las tendencias apolínea y dionisiaca. Es decir, partiendo del hecho de que el Universo es un caos dionisiaco en el que el destino del hombre depende del azar y carece de sentido, los griegos, mediante la tragedia, supieron crear belleza, armonía y destino.

La decadencia del espíritu y del pensamiento griego llegó cuando Platón negó la realidad del mundo sensible, el dionisiaco, (sombras en el fondo de una caverna) y se inventó uno aparte, el mundo inteligible, el verdaderamente real, donde todo respondía a los ideales apolíneos de perfección, inmutabilidad, orden, medida, eternidad… (las características propias del ser de Parménides).

Según Nietzsche, fue la debilidad y la cobardía ante el “mundo aparente”, el temor a la enfermedad, la vejez y la muerte, lo que hizo que Platón inventase ese otro mundo donde somos almas inmortales rodeadas de perfección. A esta tendencia del espíritu se le denomina nihilismo.

La invención del mundo inteligible se prolongó a lo largo de la historia de la filosofía en las ideas del cristianismo, las ideas innatas de Descartes o en el noúmeno o cosa en sí de Kant, por ejemplo.

2. Inocencia del devenir

La inocencia del devenir es una concepción del mundo opuesta a toda interpretación moral, platónica o cristiana. El mundo en su devenir es inocente y se sitúa más allá del bien y del mal.

Podemos rastrear los orígenes de esta idea incluso en textos muy tempranos de Nietzsche como La filosofía en la época trágica de los griegos. Allí Nietzsche compara las cosmovisiones de Anaximandro y Heráclito. Anaximandro entiende que la simple existencia, separarnos del apeiron, es una injusticia, una culpa, que debe pagarse con la muerte. Heráclito, al contrario, entiende que la injusticia, el dolor y la culpa existen en el mundo pero sólo para el hombre común y no para el sabio. Este contempla el Universo como un juego: un juego del Logos, el Fuego, consigo mismo. “Del mismo modo que juega el artista y juega el niño, lo hace el fuego, siempre vivo y eterno; también él construye y destruye inocentemente… lo mismo que un niño construye castillos de arena junto al mar”.

En la misma línea que los eléatas, Platón culpabiliza al mundo. Por miedo a la muerte, el cambio, la vejez y la procreación, crea un “mundo verdadero“, eterno e inmutable, que le sirve de consuelo. El mundo visible del devenir es algo a lo que es necesario renunciar, “podando” las pasiones y los instintos, renunciando al cuerpo. El cristianismo no hizo sino continuar esta metafísica nihilista y decadente de Platón.

Tanto Homero como el cristianismo juzgaron la existencia como culpable. La diferencia estriba en que para Homero la responsabilidad es de los dioses mientras que para el cristianismo es de los hombres. Recuérdese que Homero cuenta cómo los dioses toman sobre sí la responsabilidad de la locura que inspira a los hombres y recuérdese la expulsión del Paraíso en el Antiguo Testamento y la crucifixión de Jesúcristo en el Nuevo. Ambas soluciones son nihilistas pero la solución griega al menos exculpa al hombre. Realmente, el problema no está en quién sea el responsable del caos y el sinsentido de esta existencia sino en comprender si la existencia ¿es culpable o inocente?. Para Nietzsche está clara la inocencia de la pluralidad y del devenir.

3. Nihilismo

De “nihil” nada. Actitud vital y filosófica que niega todo valor a la existencia, o que hace girar la existencia alrededor de algo inexistente. La idea nietzscheana del nihilismo es compleja:

  1. Nihilismo como decadencia vital: Toda la cultura occidental, es nihilista pues dirige toda su pasión y esperanzas a algo inexistente (el Dios cristiano, el Mundo Ideal y Racional de los filósofos), despreciando de modo indirecto la única realidad existente, la realidad del mundo que se ofrece a los sentidos, la realidad de la vida. En Así habló Zaratustra representa Nietzsche este modo de mostrarse el espíritu con la figura del camello, símbolo de la aceptación resignada de las mayores cargas.
  2. Nihilismo activo: es también nihilista la filosofía que intenta mostrar cómo los valores dominantes son una pura nada, una invención; la filosofía nietzscheana es nihilista en este sentido pues propone la destrucción completa de todos los valores vigentes y su sustitución por otros radicalmente nuevos (propone la “transmutación de todos los valores”). Este nihilismo es una fase necesaria para la aparición de un nuevo momento en la historia de la cultura, para el reencuentro con el “sentido de la tierra”, la aparición de una nueva moral y de un nuevo hombre, el superhombre. En Así habló Zaratustra representa esta figura del espíritu con la metáfora del león (por su agresividad, su capacidad destructiva).
  3. Nihilismo pasivo . El “nihilista pasivo” no cree en ningún valor, puesto que considera que todo valor es posible sólo si Dios existe, y Dios no existe; termina en la desesperación, la inacción, la renuncia al deseo, el suicidio. Aquél que dijese que si Dios no existe todo está permitido, aquél que desesperase de la vida y se levantase en contra de ella por considerar que ésta solo puede tener su fundamento en algo ajeno de ella y que dicho fundamento no existe, ese sería también nihilista. Es el “último hombre” de Así habló Zaratustra

4. Mundo aparente

Nietzsche llama platonismo a toda teoría para la que la realidad está escindida en dos mundos: un mundo verdadero, dado a la razón, inmutable y objetivo, y un mundo aparente, dado a los sentidos, cambiante y subjetivo. Al mundo verdadero en Platón le corresponde la eternidad y se relaciona con el bien y el alma mientras que al mundo aparente le corresponden el nacimiento y la muerte y se relaciona con el mal y el cuerpo. El platonismo es una filosofía producto de una nefasta influencia del lenguaje, que busca siempre sustancias donde sólo hay devenir y una enfermedad de la vida misma: sólo individuos con un tono vital bajo pueden creer en la fantasmagoría de un mundo trascendente: la cultura occidental se inventa un mundo verdadero (objetivado en Dios gracias al cristianismo) para encontrar consuelo ante lo terrible del único mundo existente, el mundo dionisíaco.

El hecho de que el artista ame más la apariencia que el mundo real no significa que se coloque del lado de la metafísica y del cristianismo. El artista trágico ama la apariencia en el sentido en que dice sí a lo terrible de la vida, es dionisíaco. En la apariencia del arte, la vida misma se transfigura. El artista es el que intenta abrir nuevas posibilidades en el mundo, el que intenta hacer de la vida una obra de arte.

Nietzsche también afirma en su breve historia de la metafísica del capítulo “¿Cómo el mundo verdadero acabó convirtiéndose en una fábula?” que una vez que hemos perdido el mundo verdadero tampoco nos queda el mundo aparente. Hay que empezar de cero.

5. Transmutación de los valores

En La genealogía de la moral aborda Nietzsche la crítica de la moral cristiana a partir del estudio del origen de los valores. Para ello, emplea el método genealógico, consistente en una investigación etimológica e histórica de la evolución de los conceptos morales, del bien y del mal:

  1. En la Grecia heroica de Homero el bueno era el fuerte, el apasionado, el poderoso, el guerrero, el creador de valores. A partir de Sócrates y Platón, el pesimismonihilista comienza a ganar a los griegos. El bueno es aquel que renuncia a la vida, a las pasiones y al cuerpo en favor de un mundo de las Ideas inexistente.
  2. Judaísmo y cristianismo, apoyados en el platonismo, son el origen de una nueva moral cuya característica fundamental es el resentimiento. Este consiste en condenar la vida porque se es impotente para vivirla. Judaísmo y cristianismo llevan a cabo una inversión de los valores de la Grecia heroica: A partir de ahora los buenos son los obedientes, los mansos, los sumisos, los débiles, los impotentes, los abstinentes, los enfermos, los pobres, los miserables, los deformes. Por el contrario, ahora pasan a ser malos los superiores, los orgullosos, los fuertes, los poderosos, los héroes. Frente a la moral heroica de los antiguos griegos la moral cristiana es una moral de esclavos.
  3. Nietzsche propone una nueva inversión de los valores, una transmutación de los valores. La moral cristiana del resentimiento, de condena de la vida, sería sustituida por una moral sana que se guía por valores que dicen “sí” a la vida, a las pasiones y a los instintos. El abanderado de esta nueva moral sería el superhombre, aquel capaz de asumir la muerte de Dios, la “pesada carga” del eterno retorno y de “espiritualizar las pasiones”. La transmutación de los valores ha recibido varias interpretaciones a lo largo del s. XX:
    • Es posible, por ejemplo, aproximar la nueva moral que Nietzsche propone a la teoría de la evolución de Darwin y, más concretamente, al darwinismo social. Así, frente a la moral cristiana que defiende como valores supremos el amor al prójimo, la compasión y el pacifismo, Nietzsche elegiría los valores que imperan en la Naturaleza, la ley del más fuerte y la lucha por la supervivencia. Además, acusaría a los valores judeo-cristianos de envenenar a la raza humana pues favorecen la propagación de los más débiles. Es evidente que esta interpretación beneficia la lectura que los “nazis” hicieron de Nietzsche y probablemente fuese la preferida por su hermana Elizabeth al mutilar los escritos póstumos de Nietzsche dándoles una orientación belicista y antisemita. En mi opinión, esta es una simplificación burda e insostenible del pensamiento de Nietzsche. Nietzsche no fue el profeta del totalitarismo del III Reich pues desde un individualismo agresivo advierte contra los peligros de la maquinaria del Estado, del Leviatán, capaz de convertir a los hombres en borregos. Tampoco es partidario Nietzsche del antisemitismo. Asimismo cuando rompe en alabanzas hacia los bárbaros y los “animales de presa” que han de conquistar a las “razas débiles” hay, en mi opinión, mucho más de mística homérica y lucha interior que de apología del belicismo germánico. “Donde el Estado acaba, allí comienza el hombre que no es superfluo: allí comienza la canción de quienes son necesarios, la melodía única e insustituible.” Así habló Zaratustra, Del nuevo ídolo
    • También puede interpretarse la transmutación de los valores como la justificación de todas aquellas conductas a las que se atreviesen los seres superiores. Una visión semejante puede encontrarse en la película La Soga de Alfred Hitchcock, inspirada a su vez en la obra de Thomas de QuinceyDel asesinato como una de las bellas artes. Otras fuentes de este punto de vista serían las teorías morales de los sofistas TrasímacoCalicles. Desde este punto de vista el asesinato es algo permitido a los seres superiores, que no tienen por qué respetar las leyes vigentes hechas para favorecer a los débiles y los inferiores. El propio Nietzsche advierte en el capítulo El árbol de la montaña de Así habló Zaratustra de los peligros que acechan tras la destrucción de los viejos valores: el libertino, el decadente, el nihilista – pesadumbre y horror. Una versión más positiva de esta interpretación es la que está presente en la película El club de la lucha donde el protagonista se atreve a proponer un conjunto de valores anti-burgueses y transformar el mundo.
    • La interpretación que aquí se prefiere es aquella que aproxima los valores del superhombre al espíritu griego presente en los héroes de Homero: Aquiles, Héctor, Pátroclo, Odiseo son símbolo de superabundancia de valentía, fuerza, virilidad, afirmación, orgullo, amor, agresividad, competitividad, desafío al destino y a los dioses, afán de superación… Existe también cierta afinidad, del mismo modo que en Platón, por el modo de vida espartano.

Nietzsche con uniforme del ejército

6. Moral contranatural

La moral tradicional (la moral cristiana) es “antinatural” pues presenta leyes que van en contra de las tendencias primordiales de la vida, es una moral de resentimiento contra los instintos y el mundo biológico y natural. Esto se ve claramente en la obsesión de la moral occidental por limitar el papel del cuerpo y la sexualidad, que está presente en la filosofía socrático-platónica y, principalmente, en el cristianismo. Éste ha inventado las ideas de pecado y libertad. La idea de pecado es una de las ideas más enfermizas inventadas por la cultura occidental: con ella el sujeto sufre y se aniquila a partir, sin embargo, de algo ficticio; no existe ningún Dios al que tengamos que rendir cuentas por nuestra conducta, sin embargo el cristiano se siente culpable ante los ojos de Dios, se siente observado, cuestionado, valorado por un Dios inexistente, del que incluso espera un castigo. El cristianismo (y todo el moralismo occidental) tiene necesidad de la noción de libertad: para poder hacer culpables a las personas es necesario antes hacerlas responsables de sus acciones. El cristianismo cree en la libertad de las personas para poder castigarlas.

Otro de los grandes errores de la moral heredada de la moral socrática es el dogmatismo moral, la consideración de los valores morales como valores objetivos. Pero la moral tradicional, dice Nietzsche, se equivoca totalmente: los valores morales no tienen una existencia objetiva. Los valores los crean las personas, son proyecciones de nuestra subjetividad, de nuestras pasiones, sentimientos e intereses, del tipo de vida que somos (ascendente o descendente).

A la moral contranatural se opone la moral sana. Moral sana es la que se guía por valores que dicen “sí” a la vida, las pasiones, lo corporal, lo instintivo. Es lo opuesto a la moral platónica y cristiana que han declarado la guerra a las pasiones. La moral sana no busca la aniquilación de las pasiones como la moral contranatural sino la espiritualización de las mismas. Frente a la moral contranatural cuyo ideal es el castrado ideal en la moral sana el ideal es la afirmación de la vida.

Bibliografía

  1. Deleuze, G.: Nietzsche. Barcelona: Anagrama, 1996
  2. Echegoyen Olleta, J.:Historia de la filosofía. Vocabulario y ejercicios. Madrid: Editorial Edinumen, 1996.
  3. Kundera, M.: La insoportable levedad del ser. Valenzuela, F. (trad.) Barcelona: Tusquets Editores, 1992.
  4. Nietzsche, F.:
    • Así habló Zaratustra. Sánchez Pascual, A. (trad.) Madrid: Alianza Editorial, 1992.
    • Crepúsculo de los ídolos. Sánchez Pascual, A. (trad.) Madrid: Alianza Editorial, 2002.
    • Ecce homo. Sánchez Pascual, A. (trad.) Madrid: Alianza Editorial, 1988.
    • El Anticristo. Maldición sobre el cristianismo. Cano G. (trad.) Madrid: Biblioteca Nueva, 2000.
    • El nacimiento de la tragedia. Sánchez Pascual, A. (trad.) Madrid: Alianza Editorial. 1994.
    • El paseante y su sombra. Arántegui, J. L. (trad.) Madrid: Siruela, 2003
    • La ciencia jovial [La gaya scienza]. Cano, G. (trad.) Madrid: Biblioteca nueva, 2001.
    • La filosofía en la época trágica de los griegos. Moreno Claros, L. F. (trad.) Madrid: Valdemar, 2001
    • La genealogía de la moral. Sánchez Pascual, A. (trad.) Madrid: Alianza Editorial, 1986.
    • Más allá del bien y del mal. Sánchez Pascual, A. (trad.) Madrid: Alianza Editorial, 1988.
    • Sobre verdad y mentira en sentido extramoral. Luis Ml. Villanueva (trad.) Madrid: Editorial Tecnos, 1986
    • La voluntad de poder. Froufé, A. (trad.) Madrid: Edaf, 2001.
  1. Safransky, R.: ¿Cuánta verdad necesita el hombre? Ugarte, V. (trad.) Madrid: Lengua de trapo, 2004
  2. Savater, F.: Idea de Nietzsche. 3ª edición. Barcelona: Editorial Ariel, 2001
  3. Tejedor Campomanes, C.: Historia de la filosofía, 2 Bachillerato. Madrid, Ediciones SM, 2001

20 replies »

  1. Hola Buenos Días, quería preguntarte una cosa, me quedó dudosa, sé que el nihilismo como decadencia vital está mostrada en la figura del Camello, El Nihilismo Activo está mostrado En la Figura Del León, pues el león es quien ”PROPONE” pero no consigue sustituir los valores ¿¿cierto?? pero.. ¿y el niño? esdecir el super hombre? no entra en el nihilismo??

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    • El nihilismo activo, la destrucción de los viejos valores, es la tarea del “león”. En principio, no propone nada. Sólo destruye. Su tarea, hoy día, no ha concluido. Ahí siguen los viejos valores, las viejas mentiras.

      La figura del niño representa la superación del nihilismo. Si el nihilismo es la noche, el niño es un nuevo sol, un mediodía sin sombras. El Universo entendido como un juego, más allá del bien y del mal.

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    • El niño no entra en el nihilismo porque no tiene nada en lo que creer o no… porque no lo conoce y al no conocerlo no es que no crea en nada, simplemente no cree.

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  2. a ver es que en el examen no me da tiempo de escribir todo el concepto de nihilismo tal y como esta aqui, y como zaratutra no es una obra que hayamos dado, no se si podría quitar esa parte dentro del concepto

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  3. Muchisimas gracias por esta fantástica web. Está llena de contenidos muy funcionales y todo está super bien estructurado y organizado para que sea fácil a la hora de estudiar. La verdad es que los resúmenes de los apuntes y los exámenes de la PAU corregidos son una forma útil de repasar y de hacerte una idea general de por donde llevar los exámenes de selectividad.
    La verdad es que esta página ha sido un grato descubrimiento para mi, sobre todo ahora que la selectividad se acerca y hay autores que no los he tocado desde hace meses. Por cierto, el contenido de Nietzsche está muy muy bien. Bueno yo sigo estudiando! Muchísimas gracias. Un saludo

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  4. Hola Eugenio: llegó la recta final. Mi pregunta quizás te pueda parecer un tanto, permiteme la expresión, estúpida, pero no entiendo qué pinta la figura de Dionisio en Nietzsche. No sé si entenderás mi pregunta así. A ver, me refiero que no entiendo qué tiene que ver la figura de un Dios en su obra, qué importancia tiene. Esperaré tu repuesta ansioso. Gracias

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    • Hola Filosofeando, en una obra de arte, la tragedia griega, por ejemplo, hay dos elementos: uno, el fondo irracional y caótico del argumento, y, dos, la forma, la belleza y el sentido que el logra a partir de ese fondo. Al primer elemento se le llama dionisiaco y al segundo apolíneo. En la tragedia griega se mantienen en equilibrio. En la obra de Platón se niega lo dionisiaco y se privilegia lo apolíneo, el mundo de las Ideas.

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  5. Tengo el examen dentro de dos días y no se si estos conceptos me servirán o están mal hechos.
    1. Dionisiaco.
    Es una concepción del mundo típico del mundo griego. El Dios griego Dionisio, era el Dios de la vida vegetal y del vino. Nietche hace una interpretación de este Dios, considerándolo como una representación de la existencia. Nietche nos habla de lo apolíneo para referirse al mundo como una totalidad ordenada y racional. Así pues, con los conceptos de apolíneo y dionisiaco, Nietche designa dos aspectos contradictorios de la naturaleza humana: el espíritu dionisiaco se abandona pasionalmente a sus arrebatos e impulsos. El espíritu dionisiaco, impulsa a gozar de la vida, de la sensualidad, del placer carnal. Quien vive dionisiacamente vive apasionadamente la vida, en la que hay que poner los cinco sentidos para vivir plenamente. El espíritu apolíneo, lleva una vida racional y ordenada, armoniosa y equilibrada.

    2. Inocencia del devenir
    La inocencia del devenir es una concepción del mundo opuesta a toda interpretación moral, platónica o cristiana. El mundo en su devenir es inocente y se sitúa más allá del bien y del mal. Este concepto, está relacionado con el concepto del eterno retorno, concepción del tiempo de la filosofía de Nietche. La expresión del eterno retorno, es el deseo de que todo sea eterno, no querer que nada sea distinto, ni en el pasado, ni en el futuro, ni por toda la eternidad. Además, se basa en el anhelo o deseo de lo que estamos viviendo, volverlo a vivir. La inocencia del devenir, consiste en aceptar todos los acontecimientos del mundo, todas las situaciones pasadas, presentes y futuras eternamente. Para Nietche, la filosofía tradicional ha sentido rechazo del devenir, persiguiendo el ideal de una realidad que poseyera los caracteres contrarios a los de este mundo cambiante en el que habitamos. Para este filósofo, el devenir ha sido algo que no coincidía con las características que deberían tener de la verdadera realidad. A esta actitud de rechazo al devenir del mundo sensible, Nietche afirma la existencia del mundo del devenir y de las apariencias, sin que exista realidad superior a esta, ni ninguna meta ni estado que sea la culminación del devenir. Aceptar que el mundo es tal y como se nos aparece y no como a la razón le gustaría que fuera, implique comprender la inocencia del devenir y la vanidad de las pretensiones humanas de hallar las verdades y valores absolutos.

    3. Nihilismo
    El nihilismo se define en relación con la voluntad de poder. Este concepto hace referencia al estado de pesimismo, en el que se encuentra la civilización occidental motivado por la muerte de Dios y la desintegración de los valores que se consideraban importantes. Según Nietzsche, todos los valores creados por la cultura occidental son falsos valores y en el fondo proceden de una voluntad de la nada. Cuando esa voluntad disminuye o se agota, da lugar al nihilismo pasivo. Nietzsche nos habla de dos tipos de nihilismo: nihilismo pasivo y nihilismo activo. El nihilismo pasivo, es una de las consecuencias de la muerte de Dios. Este nihilismo, no cree en ningún valor, puesto que considera que todo valor es posible sólo si Dios existe y Dios no existe. Todos los valores creados por la cultura occidental son falsos valores y en el fondo proceden de una voluntad de la nada. En resumen, este nihilismo hace referencia a todo aquel que dice que si ya matamos a Dios, para que vivimos si ya esto no tiene sentido. Nietzsche quiere reaccionar contra el nihilismo pasivo proponiendo un nihilismo activo. Este nihilismo procede de un poder del espíritu ante el cual los valores vigentes no valen nada. Consiste en la destrucción de la moral tradicional con la fortaleza creadora de otros nuevos valores. Este otro nihilismo, hace referencia a aquel que mata a Dios para vivir mejor. La filosofía nietzscheana es nihilista, ya que propone la destrucción de todos los valores vigentes y su sustitución por otros nuevos.

    4. Mundo aparente
    Este término hace alusión a uno de los dos mundos en los que los filósofos metafísicos y la tradición judeocristiana dividieron la realidad. Nietzsche rechaza esta contraposición entre mundo verdadero y mundo aparente. El único mundo es el nuestro, el del espacio y el tiempo. Hasta ahorase creía que lo verdadero era lo eterno. Al preguntarse el concepto de mundo verdadero, Nietzsche critica el concepto de verdad. La verdad o la mentira son metáforas a las que le hemos atribuido las características de algo definitivo. Y todo lo que se inmoviliza se convierte en antinatural , se convierte en un arma contra el hombre mismo. Nietzsche hace referencia a la división de la realidad en dos mundos establecida por la metafísica y la religión: un mundo verdadero y un mundo con realidad. Ademas este, afirma que se debe considerar mundo verdadero al que hasta ahora se ha considerado mundo aparente y mundo falso al verdadero.

    5. Transmutación de los valores

    Esta trasmutación, es la propuesta nietzscheana de una inversión de los valores que hasta ahora se consideraban supremos, sustituyéndolos por valores dionisiacos. Nietzsche, no propone vivir sin valores sino que propone invertir la tabla de valores en la que estén situados los valores que supongan un sí radical a la vida. Con el cristianismo prospera la moral de los débiles que desean huir de la vida inventándose un mundo objetivo. Sócrates, Platón y la religión cristiana sustituyeron los nobles valores por unos de sumisión. Nietzsche nos dice que los judíos invierten el código moral aristócrata: han invertido la identificación aristocrática de los valores y han mantenido del odio esa inversión, los miserables son los buenos. Las trasmutaciones de los valores es la superación de esta moral de esclavos para recuperar de nuevo la moral aristócrata y permite el triunfo del código moral del superhombre.

    6. Moral contranatural
    Se refiere a la moral desde Sócrates y Platón en adelante. Esta es la moral propia de los débiles y resentidos contra la vida de los que afirman la realidad de un mundo superior en el que debemos sacrificarnos en esta vida. La moral contranatural surge en contraposición a la moral natural, la que se basa en la voluntad de poder. Esta voluntad, es lo que caracteriza al superhombre y que consiste en decir no a los valores tradicional y crear nuevos valores. La moral contranatural nace del resentimiento que los débiles tienen hacia los fuertes. Toda moral que exija sacrificio y mortificaciones en esta vida para ganarse otra vida en el mas allá, es una moral contranatural. Para Nietzsche, la moral tradicional es antinatural porque impone leyes en contra de los instintos de la vida. Además, este afirma que la moral tradicional se equivoca porque los valores morales no tienen una existencia objetiva en un mundo objetivo. Para el fundador del vitalismo, si los valores existiesen en un mundo verdadero y objetivo, podríamos pensar en su universalidad, pero no existe, por lo que en realidad los valores cambian a lo largo del tiempo y en cada cultura.

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