Cine

Wal-Mart: el modelo económico neoliberal

Walmar, la perversión del libre comercio

Walmar, la perversión del libre comercio

Acabo de ver este documental sobre Wal-Mart, una de las empresas más poderosas de Estados Unidos.Titulado Wal-Mart the High Cost of Low Price y dirigido por Robert Greenwald en 2005 destapa las miserias del modelo económico neoliberal que está triunfando en el mundo y que terminará por arrollar Europa. ¿Cómo puede una empresa multiplicar sus beneficios año tras año? La receta es miserablemente sencilla:

– Comprar en China y vender en Occidente. Wal-Mart es la vía de entrada de la industria china en Estados Unidos. Juguetes y ropa, fabricados por obreros que trabajan condiciones infrahumanas, son vendidos a un precio muy superior al que se paga en origen. Obsérvese que las bondades de la libre competencia, precios bajos para alegría del consumidor, se sustenta sobre un sistema totalitario como el chino. Es falso que capitalismo y democracia vayan unidos. El soporte del capitalismo es la tiranía.

– Los precios irrisorios, obtenidos gracias a la vida miserable de millones de chinos, sirven para eliminar a la competencia local. Al llevar a la quiebra a comunidades enteras obtienes además una fuente inagotable de mano de obra barata.

– No gustar un euro en la protección del medio ambiente. Siempre es más económico abonar la multa.

– Inundar la televisión de la publicidad más asquerosamente cínica que pueda imaginarse. Wal-Mart es experto en el uso demoniaco de los medios de comunicación. El Gran Hermano de Orwell se ha reencarnado en el discurso de los ejecutivos de Wal-Mart.

– Contratar la menor cantidad de personal posible y pagarle un sueldo ínfimo. Para cumplir este objetivo son ideales los inmigrantes sin papeles.

– En Estados Unidos la sanidad es privada. No existe la Sanidad Pública. Aquí, gracias a la derecha neoliberal, vamos caminando, pasito a pasito, hacia un sistema semejante. Las empresas, como complemento al sueldo, suelen ofrecer un seguro médico privado. Wal-Mart niega a sus empleados el seguro médico y les obliga a utilizar las pobrísimas ayudas médicas que ofrece el Estado. Son ayudas que por aquí llamaríamos planes de beneficencia.

– Hacer todo lo posible, legal o ilegal, para impedir la creación de Sindicatos. Por ejemplo, se puede despedir a los trabajadores que protesten o instalar cámaras de seguridad para vigilar a aquellos que conspiren.

– Aprovechar al máximo las subvenciones del Estado. Mientras que la mediana empresa en Estados Unidos no recibe subvención alguna, los ayuntamientos intentan atraer a Wal-Mart utilizando el reclamo de las subvenciones y todo tipo de facilidades extra. Esto provoca una situación paradójica: los municipios financian a la empresa cuyo objetivo es arruinar a sus ciudadanos para subemplearlos.

– Apoyar a gobiernos conservadores que prometan reducciones de impuestos. Las reducciones de impuestos son dinero en efectivo en el bolsillo de las grandes empresas así como recortes de todas las políticas sociales del Gobierno: sanidad, educación, subsidio de desempleo, pensiones… De este modo, consigues abundante mano de obra barata, indefensa, dócil, ignorante y desesperada por aceptar el oficio de esclavo.

El mensaje final de este documental es curiosamente optimista. Diversos colectivos de ciudadanos han logrado impedir la implantación de Wal-Mart en numerosos municipios de Estados Unidos. El documental termina dando por hecho que Estados Unidos es la mejor democracia del mundo.

Sin embargo, la incapacidad del pueblo americano para impulsar un cambio respecto a los problemas citados más arriba es evidente. Es la típica deformación ideológica: vivimos en el mejor país del mundo y aquí somos más libres que nadie. Libres, pero sin seguro médico, sin sindicatos, sin políticas sociales y sin importarnos un bledo qué pasa en Honduras, Vietnam, Bangla-Desh… No existe la libertad sin justicia social y, en un mundo globalizado, nadie es libre mientras las leyes que rigen la economía mundial sean las mismas que las de un holocausto caníbal.

7 replies »

  1. Ah, y el tema de la obsolescencia programada. Hacer aparatos con alguna pieza o programa que en un año dejará de ser eficaz.
    Desde una lavadora hasta un móvil. Lo importante es vender sin parar. Una huida sin escrúpulos.

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