Crítica literaria

Fernando Savater: Jorge Luis Borges


Fernando Savater: Jorge Luis Borges. Barcelona: Ediciones Omega, 2002.

Este volumen pertenece a la colección Vidas literarias de Ediciones Omega. Dirigida por Nuria Amat, tiene como propósito editar introducciones asequibles a autores clásicos como Borges, Baroja, Espronceda, Rosalía de Castro, Machado…

Desde el comienzo, Savater nos alerta de que, en este breve ensayo de poco más de cien páginas, va a mostrarnos al Borges que él vivió y conoció, y no al Borges propiedad de la Crítica y la Academia. Este Borges que Savater conoció era ya una leyenda viva, estaba ciego como Homero y Tiresias, su aceptación extraordinaria en Estados Unidos le habían convertido en un fenómeno universal, era sin lugar a dudas el escritor en castellano más influyente y prestigioso del s. XX.

Savater realiza un recorrido por la vida y obra de Borges poniendo su empeño principal en ofrecer una guía de lectura, en señalar aquellos relatos y poemas imprescindibles. Su selección incluye:

  1. De Historia universal de la infamia (relatos, 1935) – “El hombre de la esquina rosada”
  2. De Historia de la eternidad (relatos, 1936) – “El Acercamiento a Almotasim” y “Arte de injuriar”
  3. De Ficciones (relatos, 1944) – “Pierre Menard, autor del Quijote”, “Las ruinas circulares”.
  4. De El aleph (relatos, 1949) – “El aleph”
  5. De Otras inquisiciones (relatos, 1952)- “El idioma analítico de John Wilkins”
  6. De El hacedor (poemas, 1960) – “Borges y yo”, “El otro tigre” y “Poema de los dones”
  7. De El informe de Brodie (relatos, 1970) -“La intrusa” y “El evangelio según Marcos”.

En cuanto a los episodios más delicados de la vida personal de Borges, Savater intenta no hacer sangre y salvar como sea la calidad humana del “gran maestro”. A pesar de sus voluntariosos esfuerzos no siempre lo consigue:

En cuanto a las relaciones de Borges con las mujeres, Savater apunta y dispara contra el gigantesco Edipo que padeció el Borges adulto, sodomizado por una madre excesivamente protectora que duró hasta los 99 años. En las entrevistas concedidas a J. Soler Serrano para el programa A fondo de TVE, Borges confiesa el espeluznante detalle de que la última frase del cuento La intrusa se la debe a su madre. El cuento pertenece al volumen El informe de Brodie y su argumento es más o menos el siguiente: Dos hermanos se han enamorado de la misma mujer. Uno de ellos teme que su amistad puede resultar perjudicada así que la mata. La frase con que se lo comunica a su hermano es:

—A trabajar, hermano. Después nos ayudarán los caranchos. Hoy la maté. Que se quede aquí con sus pilchas. Ya no hará mas perjuicios.
Se abrazaron, casi llorando. Ahora los ataba otro vínculo: la mujer tristemente sacrificada y la obligación de olvidarla.
Jorge Luis Borges, La intrusa

Puedes ver las entrevistas en youtube.com

Otras cuestiones importantes son las siguientes:

  • En cuanto a la relación con Macedonio Fernández, Savater no va más allá del tópico: Macedonio no fue más que un torpe inventor de recursos literarios incapaz de ponerlos en práctica y su mérito más importante estuvo en haber servido de “puente” o “felpudo” para Borges. Este tipo de planteamiento es muy injusto con la literatura de Macedonio, autor que, como apunta una y otra vez Ricardo Piglia, merece una atención especial.
  • En cuanto a la relación con Bioy Casares, Savater sugiere que no es correcto compararlos con Verlaine y Rimbaud. Pero es este tipo de simbiosis, devaluada por la incapacidad de los protagonistas para vivirla sin complejos, el que nos viene a la mente después de leer las más de mil páginas del Borges de Bioy.
  • Sus cuestionables opiniones políticas terminan mostrándonos a alguien que fue, al mismo tiempo, un lúcido escritor y un ciego estúpido en asuntos más prosaicos. Teniendo conocimiento de las actividades del régimen infame de Pinochet, se acercó a Chile a recibir un homenaje de manos del dictador. Este fue el motivo por el que le fue denegado el premio Nobel de por vida. Identificaba y degradaba la democracia asociándola con la tiranía de la “chusma peronista”. Aplaudió la llegada del salvador Videla y su Junta Militar. La prueba más triste de que Savater se ve en dificultades para salvar al maestro de una descalificación completa es que, en lugar de defenderlo, recurre al patético recurso retórico de compararlo con otros que sí recibieron el Nobel y eran admiradores de un asesino como Stalin. Así, por ejemplo, Neruda.

Desgraciadamente, la pequeña selección de textos que acompaña al ensayo no incluye los clásicos reseñados más arriba sino otros, que también son puro Borges, pero cuya falta de entidad dejan el volumen bastante tocado.

Por el contrario, es muy acertada es la selección que hace Savater de bibliografía secundaria. Incluye títulos tan interesantes como:

  1. Costa, René de: El humor de Borges. Madrid: Cátedra, 1999.
  2. Nuño, Juan: La filosofía de Borges. México: FCE, 1986.
  3. Pauls, Alan: El factor Borges. Buenos Aires, FCE, 2000.
  4. Piglia, Ricardo: Formas breves. Barcelona: Anagrama, 2000.

6 replies »

  1. Borges era un escritor de ficcion – -literaria, metafisica-. No era un teorico politico, y mucho menos una activista. Evaluarlo sobre lo que no escribio, y por su escaso interes por la politica, y por sus evidentes errores de opinion, en lugar de su maravillosa ficcion, es una tonteria, una ignorancia.

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  2. Saludos Martin,Es una cuestión bastante compleja la del compromiso político de los escritores, de los “intelectuales”. Creo que está claro que la ceguera política de algunos clásicos de la literatura y la filosofía no disminuye el interés de su obra. Celine y Heidegger son autores a los que es preciso leer a pesar de haber sido colaboracionistas nazis. Dalí sigue siendo imprescindible a pesar de haber elegido convertirse en el payaso del régimen de Franco.Borges es un genio de la literatura pero eso no significa que debamos esconder bajo la alfombra sus inquietantes afinidades políticas. Al fin y al cabo, es bueno ser conscientes de que en ningún momento hemos abandonado el ámbito de lo humano, demasiado humano…

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  3. No sé si sea una ignorancia, porque si uno no juzga determinado aspecto deja la vía libre para que otro sí lo haga y termine adquiriendo lo que en el fondo se reprueba.
    Creo que Borges fue un anacrónico, no sólo en política, en psicología también; muchas de las cosas espectaculares que se ven ahora en sus ficciones, cosas “posmodernas”, sospecho, eran para Borges asuntos de siglos pasados. Nació en 1899 y es del siglo XIX, la mayoría de su filosofía tiene bases en Schopenhauer, Spencer, Spengler (que era como un Hegel después de la Gran Guerra)y de Oscar Wilde, entre otros. En materia política, no era de izquierdas; se le puede poner como anarquista libertario (bastante inglés) y, sabiendo que esa posición era muy idealista, opta por la búsqueda de una aristocracia en pleno siglo XX, quizá algo “menos fantasioso”. Lo que le molestaba en el fondo era la incultura, el verse atado por otros que sabiendo menos le quitaban su libertad.
    En fin, que fue idealista y metafísico en más aspectos que los literarios.

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