
El Roto, elpais.com el 31/10/2012.
El pasado 31 de octubre publicaba El Roto en El País una viñeta en la que volvía a poner en duda los supuestos beneficios de Internet.
Resulta sencillo leer la viñeta en clave marxista. Los consumidores son las víctimas de la red y la araña son las multinacionales, el capital. Por ejemplo, Google o Facebook serían monstruos que almacenan en sus granjas de servidores todos nuestros movimientos y preferencias en la red. El objetivo es vender esa información a terceros con fines que oscilan desde el espionaje militar a la venta ilegal de Viagra vía Google AdSense. En la misma línea, puede interpretarse que las redes sociales son nuestro recién estrenado “opio del pueblo“, es decir, ideología, en términos de Marx.

El Roto, el pais.com, 29-5-5009.
En ambos casos la interpretación implica la existencia de un Gran Otro que paraliza, explota y manipula a sus víctimas. Pero es posible leer la viñeta a partir de las teorías de Žižek sobre el Gran Otro para tener una visión algo diferente. Esa instancia paralizadora e inapelable no existe, no es real, está sólo en nuestras cabezas. La araña está en nosotros, somos nosotros. El Gran Otro no es más que una manifestación hiperelaborada de ese policía interno que Freud denominaba superyó, una pieza vital de nuestro inconsciente que, al reprimir nuestros deseos, hace posible la convivencia social.
En Arriesgar lo imposible (Trotta, 2006) Žižek es bastante claro al explicar la deficiencia principal de las teorías éticas y políticas que implican la figura de un Gran Otro. Las paranoias conspirativas que apuntan a culpables como el Capital o el Sistema nos debilitan. Nos traicionan porque implican renunciar a la libertad. Es necesario asumir que el Otro no existe, que es una mera fantasía conveniente, y arriesgarnos a actuar “sin red”.
Žižek utiliza como ejemplo la figura de Lenin para explicar esta transición. En marzo de 1917 había triunfado en Rusia una revolución democrática burguesa. A pesar de haberse librado de los zares y alcanzado las libertades democráticas, Lenin “tuvo la idea loca y obsesiva” de impulsar la revolución comunista de octubre. Quienes quisieron disuadirle emplearon dos argumentos que implican la figura de un Gran Otro: el primero recurría a las leyes del materialismo histórico tal y como las había formulado Marx, es decir, que no es posible una revolución comunista hasta que se haya asentado el capitalismo burgués. El segundo planteaba la cuestión desde la dinámica democrática: primero tendremos que hacer un referéndum para comprobar si la mayoría aprueba la revolución. Según Žižek, lo genial en Lenin es que asumió que el Gran Otro no existe: “nunca hay una garantía; hay que actuar. Hay que arriesgarse y actuar”. Un acto revolucionario no puede ser autorizado, legitimado. Al contrario, llega un punto en que no hay más remedio que asumir la responsabilidad, “la libertad en tanto que corte radical en el tejido de la realidad“. Otro ejemplo, a menudo usado por el psicoanalista Lacan de quien Žižek toma estas ideas sobre el Otro, es el caso de la obsesión autodestructiva de Antígona contra la sensatez de la norma representada por Creonte.
La manifestación actual más recurrente del Gran Otro es la lógica de los mercados. Es el Ogro que lo explica todo y nos paraliza. Si no aceptamos los recortes, es decir, la socialización de las pérdidas bancarias, es posible que mañana no haya dinero en los cajeros ni leche en los supermercados. Es el momento de arriesgarse: rodear el Congreso, tomar la Bolsa, okupar sucursales… El Gran Otro no existe.
Cabe, sin embargo, leer la viñeta de El Roto tomando como trasfondo las ideas de Baudrillard acerca de la desaparición de lo real en favor de lo virtual. La expansión de las redes sociales suponen un paso más en la desaparición de lo real. Es la ejecución del crimen perfecto: la araña es el simulacro y su víctima el cadáver de lo real. Si lo real desaparece ni ética ni política son posibles porque es como si perdiesen el suelo bajo sus pies. Nos queda únicamente contemplar el espectáculo de la muerte de lo político:
Just as the scorpion threatened by fire shoots its own venom into itself, democracy encircled by the flames of free-market economics and the new world order pumps the searing venom of corruption into its veins. Thought, too, encircled by this gloomy reality, prefers to commit suicide by swallowing its own concept.
Jean Baudrillard: Cool Memories IV 1995-2000. Chris Turner (tr.) Londres: Verso, 2003, p. 18.
Por último, dentro del pensamiento de raíces orteguianas de José Luis Molinuevo la viñeta de El Roto sería una manifestación más del tecnorromanticismo, es decir, del miedo a la distopía científica que arranca del Frankenstein de Mary Shelley. Hemos entrado de lleno en el s. XXI y ninguna Inteligencia Artificial tipo Skynet está a punto de exterminar a la humanidad. Las tecnologías de la información son simples herramientas: sirven lo mismo para vender Valium que para implementar mecanismos de democracia directa. Qué nos depare el futuro dependerá de nosotros.

El Roto 9-12-2012
Hoy, 9 de noviembre de 2012, publica El Roto una viñeta brillante que viene al hilo las reflexiones aquí expuestas sobre el Gran Otro. ¿Está la sátira dedicada a Žižek, al discurso de izquierdas? En cualquier caso,en opinión de El Roto el Gran Otro sí existe y sí que importa saber quién es.

El Roto en elpais.com

Lo terriblemente trágico del asunto es que esa visión conspiranoica del Gran Hermano de Orwell monopoliza la gran mayoría del pensamiento crítico y revolucionario. Cuando leo o escucho las ideas de los individuos más críticos con el sistema, todos suelen ir en la misma línea: el capitalismo, el sistema, la oligarquía económica, el sistema financiero, las multinacionales, las grandes corporaciones… son enemigos difusos contra los que siempre se apunta. Sin embargo, si se los quita de en medio… ¿qué nos queda? ¿Contra qué luchar? El enemigo desaparece y la situación se vuelve más peligrosa. Si no hay enemigo no hay lucha y si no hay lucha los “realmente malos” pueden seguir acechando a sus anchas.
Ante esto siempre digo a mis alumnos que la realidad es mucho más compleja. Que lo que realmente hay es un juego de intereses en el que muchos agentes y fuerzas sociales pujan y compiten y que nada es completamente negro ni completamente blanco. El camino correcto es informarse y distinguir muy bien quién o qué están haciendo las cosas mal. El camino es, como en la mayoría de los casos, saber más, informarse mejor, quitarse prejuicios de los ojos, tener la actitud científica y analítica del detective… En definitiva, sacarles de esta rebeldía ingenua para hacerles llegar al auténtico espíritu crítico.
Hola Santiago, creo que nuestras conclusiones sobre el Gran Otro se asemejan mucho.
Sobre la complejidad del mundo en que vivimoss creo que viene al caso un artículo reciente sobre la relación entre el cambio climático y Sandy. No existe una causalidad directa sino una causalidad sistémica. Acostumbrar al alumno a pensar este segundo tipo de causalidad es fundamental. Está ahí pero casi no la percibimos porque es compleja, sutil, llena de matices. Pero no dejar de ser causalidad.
Systemic causation, because it is less obvious, is more important to understand. A systemic cause may be one of a number of multiple causes. It may require some special conditions. It may be indirect, working through a network of more direct causes. It may be probabilistic, occurring with a significantly high probability. It may require a feedback mechanism. In general, causation in ecosystems, biological systems, economic systems, and social systems tends not to be direct, but is no less causal. And because it is not direct causation, it requires all the greater attention if it is to be understood and its negative effects controlled.
Saludos.
En la causalidad sistémica resuena Zizek y sus análisis sobre esos aparentes brotes de irracionalidad violenta en países del Tercer Mundo. Que parece que se han vuelto locos de pronto, pero en realidad responde a la violencia sistémica del capitalismo.
Un saludo.
Efectivamente, no había caído en el detalle. Gracias.
Saludos,
Hola Santiago,
Me ha gustado mucho tu comentario. Creo que tu primera frase resume muy bien algo que tiene mucha importancia.
Te invito – y a quien le pueda interesar – al blog que mantengo, espero que te resulte interesante. Se trata de ensayos de filosofía, política y psicología.
Un saludo,
Jose.
Hola José, tu blog tiene un diseño espléndido y contenidos muy interesantes.
Un saludo.
Muchas gracias!
Seguiré por aquí, me han encantado los posts y los comentarios de la gente.
Un saludo,
Jose
“son enemigos difusos contra los que siempre se apunta.” Y sin embargo, lo que sugieres es que los esfuerzos deben ir dirigidos a detectar interconexiones, redes de intereses que son aún más difusas…
“El camino es, como en la mayoría de los casos, saber más, informarse mejor, quitarse prejuicios de los ojos, tener la actitud científica y analítica del detective…”
Si hago esto, al menos yo veo como enemigo a “el capitalismo, el sistema, la oligarquía económica, el sistema financiero, las multinacionales, las grandes corporaciones”. Que me llamen conspiranoico.
Obviamente son enemigos difusos (¡interesadamente difusos!) pero eso no quita que sean enemigos. Tampoco que detrás de esos conceptos abstractos operen distintos factores interconectados de forma compleja. Lo que quiero dar a entender es que la existencia de esa complejidad no quiere decir que Marx o Orwell no tuvieran razón.
En mi opinión el discurso crítico de la izquierda, llámase Marx y Orwell, sigue teniendo mucho potencial. El capitalismo está más en crisis que nunca y la teoría crítica heredada es un buen instrumento para mostrar sus defectos. El problema de la izquierda es que, estando el capitalismo al borde de llevar al colapso a nuestras queridas democracias y a nuestro querido planeta, no es capaz de proponer alternativas que cuajen políticamente. En mi opinión, algo pasa. Creo que, en este aspecto, Zizek no anda desencaminado cuando ejerce una autocrítica feroz sobre el pensamiento político de izquierdas.
Saludos.
Parece que en cualquiera de las lecturas que has realizado lo que podría aparecer como trasfondo es el miedo a la libertad, semejante a lo reflejado por Fromm. Ya sea creando el Gran Monstruo conspiranoico, o creando un mundo virtual que mate lo real. Parece también que la salida a esos dos atolladeros sea la de Molinuevo. Será lo que nosotros hagamos. Claro: enfrentarse a lo real, no apto para “miedicas”; crear un montruo que todo lo controla, o fabricar una pantalla que termine por aguijonear, envenenar y matar lo real.
Ayer murió Agustín García Calvo. En El País colgaron el último artículo que había escrito en dicho periódico. Es posible que tenga alguna relación con todo esto… http://elpais.com/elpais/2012/09/03/opinion/1346675237_889370.html
Hola Fran, muchas gracias por el artículo de García Calvo. “¿Se puede vivir sin dinero?, ¿Qué es lo que el Poder no puede?, el Poder no ha podido inventar un truco con más poder de engaño que el del régimen democrático.” Da que pensar. De García Calvo tengo unos cuantos libros. El que más me gusta es Razón Común – Heráclito. Me parece un texto imprescindible. Le da vida a Hipólito. el copista medieval, rescatando fragmentos del libro perdido de Heráclito para ponerlo a caer de un burro.
Si el capitalismo está en crisis no lo está menos el discurso tradicional de la izquierda. El mundo de Fromm ya no es el nuestro. No sé ni cúal es el diagnóstico ni cúal la solución. Seguiré leyendo y pensando.
Saludos.
Hola. Acudo a Schopenhauer: camino, como recomendaba él, 2 horas al aire libre. Busco en el arte: música, literatura, (hoy en día cine), etc., verdades e ilusiones de la vida. La Red me ayuda en mi propósito y, al ser todo lo que puedas imaginar, destruye a los que tienen otra razón de vida: consumo desmesurado de objetos, violencia, sexo, etc. Yo no encerraría a los niños en casa para protegerlos del mundo. Ojalá las tabletas no sustituyan a los pequeños camiones de colores cargados con gravilla.
La araña también selecciona, ignora un trozo de dulce y atrapa a una molesta mosca. En mi cuarto tengo una en la esquina del techo, me libra de mosquitos y de insectos molestos.
Saludos.
Como todo lo humano el poder de la Red es ambivalente. Multiplica la diversidad de opiniones y también nos uniformiza.
Saludos.
El tema es tan complicado, Eugenio. Todo lo artístico, todo lo mediocre, todo lo sublime, todo lo vomitivo…, lo encuentras en la Red, hay gente que ve fotografías de accidentados (un compañero de trabajo, un tipo normal que había estudiado económicas, se pasaba las noches con ese entretenimiento), visita el Museo del Prado, vende su imagen desnuda… Somos tan extraños. Los deseos quién los paga, nos lo dio la naturaleza, ¿somos inocentes de sufrirlos, pues?
Hay algo que me da mucha ilusión: el otro día descubrí que un gran número de alemanes jóvenes se avergüenza del pasado nazi de sus abuelos. Rechazan aquello. Esto quiere decir que se puede enseñar a despreciar el mal, desde el principio hay que poner freno a los alzamientos fascistas.
Saludos.
Ayer vimos Prometheus en el instituto. Luego tuvimos un debate muy animado. La idea que da Ridley Scott de la Naturaleza y de la Vida en la película es muy negativa. Es un afán de perdurar sin otro objetivo que perdurar mismo. Es la voluntad de poder de Schopenhauer. De la crítica no se libra nadie. Ni los ingenieros, ni los humanos, ni la Inteligencia Artificial. El nazismo es tabú en Alemania pero la miseria que Alemania ha exportado a Grecia se ha convertido en Amanecer Dorado.
Un abrazo.
Y ya sobre “1984″, no se que deciros, pero si tengo que recomendar una novela distópica, prefiero recomendar alguna obra que denuncie la degeneración de nuestra propia sociedad, como “Farenheit 451″ de Rad Bradbury, que una novela en la que se denuncie el horrible futuro que tendremos si caemos bajo una eventual revolución bolchevique.
A fin de cuentas, el modelo de futuro totalitario de Orwell en 1984, no se cumplió en la URSS, ni se ha cumplido en nuestras sociedades. Es un modelo burdo, tipio de un pensamiento burdo, útil para la burda publicidad anticomunista de la Guerra Fría. Pero los mecanismos de control de la sociedad son mucho mas sutiles. El modelo de futuro degradado de Rad Bradbury en “Farenheit 451″, con una sociedad estupidizada por la televisión, incapaz de transmitir valores a una juventud que se dedica al ocio autodestructivo, en la que la gente no piensa porque considera que pensar conduce a ser infeliz, y en la que todo el que tenga inquietudes y se desvíe del pensamiento único es tratado como un paria o un loco peligroso… está mucho mas cerca de nuestra realidad actual.
Y aunque no venga a cuento, me gustaría que alguien me recomendara alguna libro, articulo o material critico con el constructivismo social, desde una postura que no sea reaccionaria, me interesa mucho, gracias.
Hola Vida, no sé si andas por aquí todavía. Creo que Bradbury acertó en muchas cosas que pronosticaba en su novela Farenheit 451, que, por cierto, consiguió inquietarme muchísimo cuando la leía.
Se me ocurre recomendarte películas con temática de antiutopía, algo distópico, como las que junté aquí: http://elperiodicomasbreve.blogspot.com.es/2011/05/sociedades-distopicas-en-el-cine.html
aunque igual no es lo que estabas buscando, ahí te lo dejo por si te resulta útil.
Saludos.