Los resultados de la huelga han sido, en general, positivos, mucho más próximos al 80% que anunciaban los Sindicatos que al 19,5% del ministro Wert.
Vergonzosas han sido también sus declaraciones dando las gracias a la “mayoría de docentes que no se han sumado a la misma” porque “han demostrado un comportamiento responsable y han entendido que su obligación para con los estudiantes, en un momento en el que el curso está acabando y los estudiantes están mas volcados en sus estudios”.
Entiendo que tan responsables o más fueron quienes se sumaron a la huelga para protestar contra los recortes.
Las cifras de seguimiento, según los sindicatos
| COMUNIDAD | COLEGIOS E INSTITUTOS | UNIVERSIDAD |
| Andalucía | 62% | 95% |
| Aragón | 73,5% | 75% |
| Asturias | 80% | 90% |
| Canarias | 30% | 80% |
| Cantabria | 75% | 70% |
| Castilla La Mancha | 66% | 80% |
| Castilla y León | 65% | 80% |
| Cataluña | 60% | 80% |
| Extremadura | 70% | 75% |
| Galicia | 30% | 80% |
| Madrid | 65% | 75% |
| Murcia | 75% | 98% |
| Navarra | 70% | 80% |
| País Valenciano | 65% | 85% |
| Ceuta-Melilla | 50% | 80% |
Centros públicos no universitarios: 70%.
Universidad: 90%.
Global: 80%.
Fuente: el pais.com
La huelga del 22 en la prensa:
- diario.es: Isaac Rosa: Los recortes educativos explicados a lo bestia.
- elpais.com: Las manifestaciones cierran la jornada de huelga en la educación.
- publico.es: EN DIRECTO: Toda la educación española, en protesta por los recortes
- publico.es: Huelga histórica contra los recortes de Wert en la escuela pública
- elpais.com: Huelga total en la enseñanza contra los recortes del Gobierno
P.D.: Gracias a Chano por la noticia de los vídeos.

Espero que cuanto antes los educadores puedan dedicarse a educar, pero en estos tiempos que corren se cuestiona lo más basico.
Si esperan recortar de Educación y Sanidad lo suficiente para tapar los agujeros de la Banca, la Educación Públilca tal y como la conocemos está herida de muerte. Es el momento de una movilización masiva.
Un saludo.
Con sinceridad y sufriendo toda esta realidad aplastante: volver a la educación clasista, de tan enormes diferencias, es algo funesto, terminal, frustrante y, para mí, imposible de soportar. Damos pequeños pasitos durante cien años y, de repente, en un par de ellos, regresamos atrás de uno gigantesco. Muchachos, defended la educación pública, es lo que nos queda.
No sé si es apropiado que envíe este comentario. Me decepcionó un poco el concepto de huelga que me ha expresado un chaval al que le pregunté: “Para mí ha sido una pérdida de tiempo. Unos pocos maestros dieron clase y otros, no. Un día perdido”. No había muchos muchachos ni tampoco los coches que suelen estar.
No creo que sean conscientes de lo que ocurre de fondo.
A pesar de que es una realidad triste, creo que es conveniente que conste y te agradezco el aviso. En televisión dicen que la huelga en Canarias ha tenido un seguimiento mínimo. Aquí creo que las cosas han resultado diferentes. Ya contaré.
¿Quién me da calor, quién me ama todavía?
¡Dadme manos ardientes!
¡Dadme corazones ardientes!
Tendido, temblando de horror,
como un moribundo a quien calientan los pies,
estremecido, ay, por fiebres desconocidas,
temblando ante las punzantes y heladas
flechas del escalofrío,
¡acosado por ti, pensamiento,
innombrable, velado, espantoso,
tú, cazador oculto tras de las nubes!
Fulminado a tierra por ti,
ojo sarcástico, que me miras desde la sombra,
así yazgo.
Me encorvo, me retuerzo, atormentado
por todas las torturas esternas,
herido por ti, el más cruel cazador,
¡desconocido -Dios!
¡hiere más hondo! ¡Hiere otra vez!
¡Traspasa, desgarra este corazón!
¡Por qué esta tortura
con flechas sin punta?
¿Por qué vuelves a mirar,
no conmovido por el dolor humano,
con ojos crueles como rayos divinos?
¿No quieres matar, sólo torturar, torturar?
¿Por qué torturarme a mí,
tú, cruel, desconocido Dios?
¡Ah, ya te pasas! ¡Fuera, fuera!
Me oyes respirar,
espías mi corazón:
¡Estás celoso! ¿De qué tienes tú celos?
¡Quítate, quítate! ¿A qué esa escala?
¿quieres entrar en mi corazón,
penetrar en mis conocimientos más íntimos?
¡Impúdico, desconocido -ladrón!
¿Qué quieres arrancarme con tus torturas?
¡Tú, torturador! ¡Tú -Dios-verdugo!
¿Habré de arrastrarme, como un perro,
delante de ti,
y, ebrio de entusiasmo,
fuera de mí,
menear la cola sumiso
y ofrecerte mi amor?
¡en vano! ¡Pincha otra vez,
tú, el más cruel de los aguijones!
Yo no soy un perro; sólo soy tu presa,
¡oh, cazador, el más cruel de los cazadores!,
tu más altivo prisionero,
¡oh, salteador oculto tras las nubes!
¡habla de una vez! ¿Qué quieres de mí?
¡Salteador de caminos, oculto por el rayo,
desconocido, habla!
¿Qué quieres tú, desconocido Dios?
¡Cómo! ¿un rescate?
¿Cuánto de rescate?
¡Pide mucho! ¡Mi orgullo te lo aconseja!
Y di pocas palabras. Te lo aconseja mi segundo orgullo.
¡Ah, conque es a mí a quien quieres, todo entero!
¡Ah, ah, y torturas, necio,
torturas mi orgullo!
¡Dame amor! ¿Quién me calienta todavía?
¿Quién me ama aún? ¡Dame manos ardientes!
¡Dame corazones ardientes!
A mí, ay, el más solitario,
al que el hielo más profunfo enseña a desear
incluso enemigos.
¡Dame, sí, entrégame, enemigo!
¡Dame – a ti mismo!
¡Partió!
¡Huyó también él!
mi único y último amigo,
mi gran enemigo,
mis desconocido,
¡el Dios-verdugo!
¡No! ¡Vuelve, vuelve, con todas tus torturas!
¡Vuelve, oh,
el último de todos los solitarios!
¡Todos los ríos de mis lágrimas
corren hacia ti!
¡Y la postrera lágrima de mi corazón
para ti se alza ardiente!
¡Oh, vuelve,
Dios desconocido mío!
¡Mi dolor! ¡Mi última – felicidad!
He copiado palabra a palabra los lamentos del viejo tembloroso que suplica a Zarathustra en un poema que se dice: era muy grato de Nietzsche, y que tenía escrito antes que su obra Así habló Zarathustra. Para compensar mis equivocaciones y recordar los golpes que sufre el que quiere aprender.
Saludos.
Es curiosa esa ambivalencia hacia el pensamiento de la muerte de Dios pero es típica del nihilismo. A principios de siglo eran frecuentes el ateísmo más radical y las conversiones al cristianismo más fervorosas.
Sobre la huelga, ya ves. En Canarias un 30% y en Extremadura un 70%. Las dos caras de la moneda.
Un saludo.
Ayer lo leía y recordaba las decepciones de la vida: trabajo, educación… Si lo leemos con interés, evoca sentimientos de frustración. Yo tenía ilusiones de llegar a jubilarme y pagarme algún curso en la universidad pública; da tantas vueltas el destino, a ver qué ocurre de aquí a allá, si llego.