Platón

Platón: República, libro VIII

Robert Motherwell, In Plato's cave I (1972) Philadelphia Museum of Art (http://ficus.pntic.mec.es/~wque0012/filantigua/platon/05_imagenes.htm)

El libro VIII de República es un ejemplo de la maestría de Platón como narrador de historias y forjador de mitos. Expone el origen y características de los diferentes sistemas políticos usando relatos esquemáticos, ágiles, entretenidos y repletos de significado. El enemigo a batir es la democracia, descrita por Platón como el sistema político más bello a ojos de los más necios. Muchas de las críticas que lanza contra la democracia se escuchan habitualmente hoy día. Por ejemplo,  estoy seguro de que alguna vez habrás oído algo parecido a este discurso sobre la educación:

—Por ejemplo, que el padre se acostumbra a que el niño sea su semejante, y a temer a los hijos, y el hijo a ser semejante al padre y a no respetar ni temer a sus progenitores, a fin de ser efectivamente libre; el meteco es igualado al ciudadano, el ciudadano al meteco y del mismo modo el extranjero.

—Así sucede, en efecto.

—Sucede eso y otras menudencias como las siguientes: en semejante Estado el maestro teme y adula a los alumnos y los alumnos hacen caso omiso de los maestros, así como de su preceptores; y en general los jóvenes hacen lo mismo que los adultos y rivalizan con ellos en palabras y acciones; y los mayores, para complacerlos, rebosan de jocosidad y afán de hacer bromas, imitando a los jóvenes, para no parecer antipáticos y mandones. 563a

Comienza el libro VIII cuando Glaucón repasa las conclusiones sobre el Estado ideal a las que había llegado Sócrates en capítulos anteriores. Quedó establecido que el Estado mejor era la aristocracia de reyes filósofos con las siguientes características:

  • comunidad de mujeres e hijos,
  • educación íntegra común,
  • reyes que se hayan acreditado como los mejores en la filosofía y en la guerra,
  • guardianes que no tengan nada privado sino todo en común y
  • reciban del pueblo sólo su alimento a modo de salario.

A un Estado excelente como este le corresponde además un modelo de hombre también excelente. Todas las demás formas de gobierno son deficientes. Glaucón pregunta a Sócrates cuáles son esas constituciones imperfectas y qué modelos de hombre les corresponden. Esos regímenes imperfectos son la timocracia, típica de Creta y Esparta, la oligarquía, la democracia y la tiranía.

Ahora bien, ¿cómo degenera el sistema político perfecto, la aristocracia de reyes-filósofos, en timocracia y demás sistemas políticos corruptos? Sócrates utiliza el mito para responder. Es el conocido discurso de las Musas. Existe un número perfecto que señala la fecha en que los movimientos circulares de los astros son más propicios para la reproducción de la especie humana. Al principio los gobernantes respetarán este número pero lo irán olvidando con el tiempo y “casarán a las doncellas con mancebos en momentos no propicios, y nacerán niños no favorecidos por la naturaleza ni por la fortuna.” (546d) Estos gobernantes menos capacitados empezarán por descuidar a las Musas en la educación y luego a la gimnasia. La educación deficiente impedirá a los guardianes reconocer las diferencias entre las razas y comenzará la mezcla que es el origen del caos social.

El primer régimen derivado de la ciudad perfecta es la timocracia. Carece de gobernantes sabios que son sustituidos por otros más “fogosos” y más “simples”. Estos no pueden más que llevar al país a una guerra permanente además de inclinarse hacia las riquezas y los placeres en lugar de la filosofía y la música. Su deseo más arraigado será el de “imponerse y ser venerado”. El tipo de hombre que corresponde a este sistema político será “feroz con los esclavos, por no sentirse superior a ellos”, gentil con los libres y sumiso con los gobernantes, amará el poder y el honor ganado en la guerra, gustará de la gimnasia y la caza, se volverá codicioso con la edad y carecerá de razón pues es ajeno a la “música”. El hombre timocrático se forma del siguiente modo: en un estado mal organizado y caótico, su padre, un hombre sabio, prefiere huir de cargos y honores lo que conduce a su madre a criticar la apatía del marido, un tonto incapaz de ganarse el reconocimiento de los demás. En su alma se entablará una lucha entre la voz de su padre, racional, y la de su madre, apetitiva y fogosa. Llegará a un compromiso y ofrecerá el gobierno de sí mismo al principio intermedio, la fogosidad.

Tras la timocracia llega la oligarquía, un régimen en el que “mandan los ricos”. La corrupción de la timocracia se debe al amor al dinero de sus gobernantes. Con el tiempo descubrirán nuevas formas de gastarlo y corromperán las leyes para poder hacerlo. Un Estado en el que se venere al dinero despreciará la excelencia y los hombres buenos. Es evidente el fallo de este sistema: imaginemos una nave en la que se impidiera timonear al mejor piloto porque fuese pobre. Además, es un Estado doble: pobres y ricos conspirando siempre unos contra otros. Los gobernantes serán incapaces de servirse de la multitud armada para la guerra pues desconfían más de ella que de los enemigos. Abundarán en ese Estado hombres que no poseen nada por haberlo derrochado todo. Estos zánganos podrán o bien tener aguijón o bien no tenerlo. Los que no lo tienen se convierten en mendigos y los que lo tienen en ladrones, salteadores y profanadores.

La génesis del hombre oligárquico tendría lugar del siguiente modo: ocurrirá cuando el hombre timocrático, amante del honor y el valor, se vea enfrentado a los tribunales y resulte  injustamente condenado perdiendo toda su fortuna. Entonces su hijo se dará cuenta de que para mantenter la posición social el honor es menos efectivo que el dinero. Este hombre entronizará su parte apetitiva a la que se someterán la parte racional y fogosa del alma. Es un hombre ahorrador y laborioso cuyas pasiones más bajas no saldrán a la luz por miedo a perder su fortuna. Descuidará la educación y los servicios públicos como la tutela de huérfanos.

A la oligarquía le sucede la democracia, un régimen aborrecido por Platón. La oligarquía nos ha dejado una sociedad donde habitan unos pocos ricos entregados a la acumulación de bienes y una gran masa de pobres sin educación alguna y sin recursos. Llegará un momento en que los pobres detecten la falta de valía de los ricos y tomen su lugar en el gobierno otorgando las magistraturas por sorteo. Esta costumbre ateniense es una de las pesadillas de Platón: ¿cómo es posible adjudicar el gobierno de la sociedad como si fuese la lotería? ¿no es evidente que habrá que seleccionar para ello a los mejores? Cada cual es, en principio, libre de decir y hacer lo que le de la gana y de organizar su modo de vida tal como guste. Es en este sistema, más que en cualquier otro, en el que se manifiesta la diversidad de los individuos. Platón sugiere que puede ser el más bello de todos los regímenes y lo compara con un manto multicolor de flores bordadas. Si el juicio político dependiese de mentes débiles, como las de las mujeres y los niños, probablemente creerían que la democracia es efectivamente el más bello. También es el más apto para que los individuos vivan felizmente pues nadie está obligado a tomar cargos públicos o ir a la guerra sino que cada cual hace lo que le parece. Hasta los delincuentes y los traidores están a gusto pues es habitual que no cumplan sus condenas.

¿Cómo se genera el hombre democrático a partir del oligárquico? Antes de comenzar la narración Platón hace una distinción entre deseos necesarios e innecesarios. Los necesarios son aquellos que “no podemos reprimir y que, al ser satisfechos, nos benefician”. Por ejemplo, el comer y el condimento son necesarios en tanto en cuanto supongan beneficio para el cuerpo. Los innecesarios son típicos del alma carente de educación y perjudiciales para el cuerpo. Por ejemplo, el deseo de comidas que resultan nocivas. Lo mismo ocurre con los apetitos sexuales. El hombre oligárquico está dominado por los apetitos necesarios pues ve en los innecesarios un peligro para su economía. Sin embargo, en sus hijos se librará una batalla entre los necesarios e innecesarios en la que, en ocasiones saldrán triunfantes los más perjudiciales. Se dejarán arrastrar por los discursos que igualan el pudor a la idiotez o el control de sí mismo a la falta de virilidad o la grandeza de espíritu a la prodigalidad. El hombre democrático pone todos los placeres en pie de igualdad y vive satisfaciendo cada día el apetito que le sobreviene, “algunas veces embriagándose y abandonándose al encanto de la flauta, otras bebiendo agua y adelgazando, a veces inclinándose hacia los guerreros y otras hacia los negociantes”.

A la democracia le sigue el peor de los sistemas políticos, la tiranía. La transformación de la democracia en tiranía es posible porque, tanto en el caso del individuo como del Estado, la más salvaje esclavitud surge a partir de la más extrema libertad. Existen tres clases sociales dentro del Estado democrático: los zánganos, los ricos, “pasto de los zánganos”, y el pueblo, que vive dolorosamente de su trabajo. El pueblo, cuando se congrega, es la clase más poderosa en una democracia pero rara vez lo hace a no ser que le proporcione algo de riqueza. Si sus líderes se enfrentan a los ricos, para distribuir la riqueza entre la multitud, suele participar. Es habitual que los ricos se defiendan e intenten restaurar una oligarquía. El pueblo reacciona y elige de entre sus filas al más sanguinario como líder.

Este líder, “alguien que gusta de entrañas humanas descuartizadas entre otras de otras víctimas, necesariamente se ha de convertir en lobo“, será el tirano.  Para contentar al pueblo mata y destierra, sugiere abolición de deudas y partición de tierras. Los ricos se defienden: intentarán ejecutarlo, desterrarlo o asesinarlo a escondidas. Entonces el tirano solicitará al pueblo una custodia personal. Los ricos, al verse en minoría y “enemigos del pueblo”, huirán cobardemente y dejarán al pueblo a merced del tirano. Este, en principio, sonríe y promete, libera de deudas y reparte tierras, adopta modales amables… pero al poco tiempo comenzará una guerra, subirá los impuestos y obligará al pueblo a trabajar día y noche para que no conspiren contra él. Quienes no confíen en su mando serán eliminados y aquellos de sus amigos que le censuren también. “Purificará el Estado” eliminando a los más sabios, los más valientes y los más ricos. Vivirá siempre rodeado de mediocres que le hagan sentir seguro. Normalmente los traerá del extranjero. Cuando el pueblo quiera retirar su apoyo al tirano será demasiado tarde. Este es parricida por naturaleza y no respetará al pueblo, que es su padre, y de hombres libres pasarán a ser esclavos.

Cuestionario

  1. Según Platón el origen del caos en la sociedad es la mezcla de razas. ¿Qué opinas de ello? ¿Hay algún partido político o movimiento social que defienda algo parecido en la actualidad?
  2. Tras leer cómo se produce la transición de la aristocracia a la timocracia ¿qué opinas sobre el papel asignado a la mujer en la narración?
  3. ¿Crees que la siguiente sentencia de Platón puede aplicarse al mundo actual? “… cuanto más se veneran en un Estado las riquezas y los hombres ricos, en menos se tiene la excelencia y los hombres buenos.”
  4. ¿Qué te parece la idea de que donde hay mendigos hay también ladrones y malhechores?
  5. ¿Encuentras algún parecido entre el sistema oligárquico y la filosofía neoliberal? Una pista: dice Platón que el zángano oligarca descuidará la educación y servicios públicos como la tutela de huérfanos.
  6. ¿Qué características de nuestras modernas democracias occidentales puedes observar en los sistemas descritos por Platón?
  7. ¿Crees que la democracia es el más bello de los sistemas políticos o estás de acuerdo con Platón en sus críticas?
  8. ¿Podrías desarrollar la teoría de los deseos necesarios e innecesarios aplicada a los apetitos sexuales?
  9. ¿Qué opinas de la crítica de Platón a la democracia por ser un sistema donde los hijos han perdido el respeto por sus padres y maestros?
  10. ¿Por qué crees que el tirano necesita rodearse de mediocres?

Textos para comentar

1. La versión platónica del mito de Pandora.

—Cuando primeramente oye a su madre quejarse de que el padre no se cuenta entre los gobernantes, por lo cual se ve disminuida ante las demás mujeres, así como porque ella ve que no se esfuerza intensamente por conseguir riquezas, ni pelea, recurriendo a injurias, en los tribunales, privadamente o en público, sino que toma todo esto a la ligera, y siente que pone siempre su pensamiento en sí mismo, pero que a ella no la aprecia mucho ni la desprecia; quejándose de todas estas cosas, dice que el padre es sumamente descuidado y que no es un verdadero marido, y cuantas otras cosas de esa índole les encanta a las mujeres repetir una y otra  vez acerca de esto. (549 e)

2. Riqueza y excelencia son opuestos.

… cuanto más se veneran en un Estado las riquezas y los hombres ricos, en menos se tiene la excelencia y los hombres buenos. (551a)

3. El tránsito a la democracia.

—Estando así dispuestos, entonces, cuando se encuentran entre sí los gobernantes y los gobernados durante una travesía o en algún otro tipo de reunión, en una peregrinación religiosa o en una expedición militar, sea como compañeros de nave o camaradas de guerra, o bien al contemplarse unos a otros en los mismos peligros, de ningún modo son los pobres quienes serán menospreciados por los ricos; al contrario, con frecuencia será un hombre pobre, enjuto y asoleado, al estar apostado en la batalla al lado de un rico, criado a la sombra y cargado de carnes superfluas, quien lo vea sin aliento y lleno de dificultades. ¿No piensas que, si esto sucede, el pobre considerará que tales hombres enriquecen debido a la cobardía de los pobres, y que, cuando se reúna con éstos en privado, se transmitirán unos a otros: «estos hombres son nuestros, pues no son de valía alguna»?

—Sé muy bien que obran así.

—Pues así como un cuerpo enfermizo necesita sólo un pequeño estímulo externo para volcarse hacia la enfermedad, y a veces incluso sin lo externo estalla una revuelta en su interior, así también el Estado que se halle igual que aquél, mientras invocan unos la alianza con un Estado oligárquico, otros con un Estado democrático, al menor pretexto enferma y arde en lucha interna, aunque a veces esta revuelta estalla también sin necesidad de nada exterior.

— Seguramente es así.

—Entonces la democracia surge, pienso, cuando los pobres, tras lograr la victoria, matan a unos, destierran a otros, y hacen partícipes a los demás del gobierno y las magistraturas, las cuales la mayor parte de las veces se establecen en este tipo de régimen por sorteo. 557a

4. La democracia: el más bello de los sistemas políticos.

—Puede ser que éste sea el más bello de todos los regímenes. Tal como un manto multicolor con todas las flores bordadas, también este régimen con todos los caracteres bordados podría parecer el más bello. Y probablemente, tal como los niños y las mujeres que contemplan objetos polícromos, muchos lo juzgarían el más bello. 557 c

5. La democracia: el hogar feliz de delincuentes y corruptos.

—Bien; ¿no es exquisita la tranquilidad de algunos hombres tras haber sido juzgados? ¿O no has visto aún en un régimen de esa índole a hombres condenados a muerte o al exilio, que no por eso dejan de quedarse y dar vueltas en medio de la gente, y que, como si nadie se preocupara por ellos o siquiera los viese, se pasean como si fueran héroes? 558 a

Bibliografía.

Platón: Diálogos IV. República. Eggers Lan, C. (trad.) Madrid: Editorial Gredos, 1986.

22 replies »

  1. Muy bueno y muy completo. Me ha servido como guía para hacer un trabajo. Gracias por subir cosas como estas =) Pueden guiarte cuando uno esta perdido y no sabe como empezar.
    Un saludo

  2. REALMENTE LA FILOSOFIA ES LA VERDAERA FORMA DE VALORAR LA VIDA QUE DESDE ESTE TIPO DE VIDA TAN SISTEMATIZADA Y MATERIALISRA LOS HUMANOS LA ESTAMOS DEJANDO DE APRECIRA EL MEDIO DONDE VIVIMOS, LA NATURALEZA LA ESPIRITUALIDAD Y LOS VALORES QUE ESTAMOS PERDIENDO

      • por favor necesito una respuesta!! aunque sea breve!! lo leí dos veces pero no logro entenderlo!! es decir me quedan varias dudas. si puedes dame alguna explicación o alguna pista!!

        • Esa es una buena respuesta. Los filósofos se olvidan de respetar el número de las musas que fija la fecha adecuada para la procreación y se mezclan las razas dando lugar al progresivo deterioro social. Pero para completar el trabajo tienes que resumir con tus palabras el lento progreso de decadencia desde la aristocracia del saber hasta la tiranía. Está explicado en http://auladefilosofia.net/2010/05/21/platon-republica-libro-viii/. Ánimo, no puedo ser más explícito que lo que aparece ahí. Tienes que decir por qué se pasa de una aristocracia a una timocracia y de ahí a una oligarquía. Luego una democracia y una tiranía.

          Es un tema extenso. No se puede resumir en una frase.

          Suerte

    • Hola Francisco, quiere decir que una democracia implica demasiadas libertades y desacuerdos y que termina siempre en guerra civil. Y una guerra civil siempre termina en tiranía cuando uno de los bandos aplasta al otro. Fíjate en Egipto, por ejemplo.

  3. Hola, muchísimas gracias por vuestro análisis me ha servido enormemente para mi ramo de introducción a las ciencias políticas. Ya me he suscrito. Saludos!

  4. Muchas gracias por este resumen de platón Eugenio!!!!!, me parece genial que hagan cosas así, me sirvió de mucho para hacer un trabajo!!!
    saludos coordiales!!!Gloria rodriguez

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