Stravinski, La consagración de la primavera

En este documental de la cadena arte dedicado a La consagración de la primavera de Stravinski se muestran cuatro versiones diferentes. La primera es la original de Nijinsky, adaptada por Hodson en 1987, la segunda es obra de Pina Bausch, la tercera coreografía es de Angelin Preljocaj con la bailarina Nagisa Shirai, y la cuarta pertenece a Tero Saarinen.

El argumento del ballet surge en 1910 cuando Stravinski sueña con una muchacha que baila hasta la muerte. A partir de ahí, el compositor buscó en el folklore ruso rituales paganos y melodías populares que le fuesen útiles para dar forma al ballet. Así, una joven doncella es elegida para ser sacrificada de modo que su muerte garantice el retorno de la primavera tras el invierno. La escena final se titula Danza sagrada (La elegida).

En el terreno musical la técnica de Stravinski consistió en pulverizar las melodías populares rusas en trocitos motívicos para volver a ensamblarlos como si fuese un collage cubista. Más tarde aplicaría la misma técnica  con el jazz y la música barroca. En cualquier caso, la revolución de Stravinski no está relacionada con la armonía sino con el ritmo. La tensión del argumento se refleja en una estructura rítmica en la que es imposible predecir dónde caerán los acentos. El efecto en la Danza final es de éxtasis por agotamiento.

Según el crítico musical Alex Ross La consagración de la primavera es una advertencia contra el retorno a la barbarie que está a punto de sufrir Europa con la Gran Guerra. El ritual del sacrificio del chivo expiatorio abre las puertas a la injusticia y la violencia. Existe, sin embargo, otra lectura posible que conecta el ballet de Stravinski con un motivo antropológico muy presente a principios del siglo XX.

La rama dorada de James Frazer es la obra cumbre de la Antropología clásica. Fue publicada en dos volúmenes en 1890, luego en doce de 1907 a 1915, y resumida por el autor en un volumen en 1922. La Antropología clásica consiste básicamente en el estudio comparado de mitologías y religiones. Los análisis de Frazer le condujeron a la siguiente conclusión: los cultos de fertilidad de distintas épocas y culturas se apoyan en narraciones que poseen una estructura muy parecida. La constante de estos mitos de regeneración es la historia de un deidad solar encarnada en un rey que muere para unirse a la Madre Tierra y volver a vivir transfigurado. La continuidad de la vida humana y el ciclo de las estaciones dependen del sacrificio del dios-víctima. Esta narración es está presente en la historia del dios sumerio Tammuz, del griego Adonis, del egipcio Osiris, de CristoLa rama dorada ha influido en la cultura del siglo XX de muy diversas formas. Cito dos que me resultan familiares: Observaciones a “La rama dorada” de Frazer de Ludwig Wittgenstein y este fotograma de Apocalypse now (Coppola, 1979) en el que se muestran las lecturas del iluminado Kurtz.

Fotograma de Apocalypse now. Las lecturas de Kurtz: The golden bough (La rama dorada) y From ritual to romance.

Fotograma de Apocalypse now (Coppola, 1979). Las lecturas de Kurtz: James Frazer, The golden bough (La rama dorada, 1922) y Jessie Weston, From ritual to romance (1920).

Otra obra que estuvo fuertemente influenciada por Frazer fue el poema The waste land (La tierra baldía), publicado por T. S. Eliot en 1922. La técnica poética es similar a la de Stravinski, el collage, y el argumento describe también una crisis universal que requiere de un sacrificio divino de regeneración. Aquí tienes el conocidísimo primer capítulo: The Burial of the dead (El entierro de los muertos).

Es abril el mes más cruel; hijas
Del erial las lilas engendra, pone
Juntos la memoria y el deseo; saca
Del letargo las raíces con lluvias de primavera.
El invierno fue abrigo, cubrió
La tierra de nieve y olvido, nutrió
De secos tubérculos un poco de vida.
Llegó el verano, por sorpresa, en el Starnbergersee
Con un chaparrón; quietos bajo las columnas
Aguardamos al sol y luego, ya en el Hofgarten,
Tomamos café y charlamos una hora.
I am not Russian at all; I come from Lithuania, a true German
Y de pequeños, en casa del archiduqe,
Mi primo, montábamos en trineo
Y yo temblaba: Mari, Mari, me gritaba
¡Agárrate fuerte! Y allá que íbamos.
Las montañas: allí sí que eres libre.
Leo casi toda la noche y bajo al sur en invierno.

Del escombro y de la piedra ¿qué raíces vivirán?
¿cuáles ramas crecerán? Sólo
Mil imágenes que el sol rompa, Hijo
Del Hombre, tú podrás saber o imaginar
Porque muerto no es el árbol ya refugio,
A nadie alivia el grillo cuando canta,
Y de la piedra seca no brota más el rumor de agua,
Sólo sombras hay en esta roca roja,
(Entra en la oscuridad de esta roca roja),
Y te mostraré algo bien distinto de tu sombra
En la mañana a zancadas persiguiéndote
Y de tu sombra que a la tarde vuela hasta encontrarte;
Te mostraré el miedo en un puñado de polvo.

Fresh blows the wind
to the homeland;
my Irish child,
where are you waiting?

“Me diste jacintos hace un año la primera vez;
Me llamaban la niña de los jacintos”.
– Pero al regresar, ya tarde, del jardín de los jacintos,
Tú con los brazos llenos y el pelo mojado llegaste
A turbar mis ojos y mi voz, como si viva o muerta,
Ajena, hundida en el corazón de la luz, en el silencio.
Waste and empty is the sea.

Madame Sosotris, famosa adivina,
Andaba muy acatarrada; no obstante
–Se sabe– es la mujer más sabia de Europa,
Gracias a su diabólica baraja. Aquí –decía–
Está su carta, el Marino Fenicio, el marino ahogado,
(Hoy son perlas lo que ayer sus ojos ¡Mire!)
Aquí está Belladonna, la Dama de las Rocas,
La dama de las situaciones.
Aquí hay un hombre con tres bastos, y aquí la Rueda,
Y más acá el mercader tuerto, y esta otra
Que no lleva número, lleva algo sobre sus espaldas,
Algo que me está prohibido ver. No está aquí
El Ahorcado. Cuidado: Acecha la muerte en el agua.
Veo gentes girar en torno a un anillo.
Gracias. Si ve a Mrs. Equitone,
Dígale que yo misma le llevaré su horóscopo:
Una ha de tener sumo cuidado en estos tiempos.

Ciudad Irreal,
Bajo la parda niebla de una madrugada
De invierno, un cauda de gentes vi pasar
Sobre el Puente de Londres; y siendo tantos,
Nunca pensé que la muerte llevara a tantos.
Exhalando, de vez en vez, un breve suspiro,
Iban colina arriba arrastrando la mirada
Y bajaban después por King William Street a donde
Bajo el retumbar fúnebre de su novena campanada.
Vi allí a un conocido y le grité al pasar: “¡Stetson!”
“Tú que estabas también en la flota de Mylae!
Ese cadáver que el año pasado plantaste
En tu jardín ¿comenzó a retoñar? ¿florecerá?
¿O fue la escarcha, rápida, a deshacer su lecho?
¡Ah! Fuera de aquí ese Perro, ese amigo del hombre,
¡O sus uñas verás que la tierra vuelve a escarbar!
Tú, hypocrite lecteur!—mon semblable,–mon frere!”

T. S. Eliot: La tierra baldía. Barón de Hakeldama (prol.), Versión métrica de Avantos Swan. Madrid: Avantos Swan, 1985.

Bibliografía

  1. T. S. Eliot: La tierra baldía. Viorica Patea (ed.) José Luis Palomares (tr.) Madrid: Cátedra, 2005.
  2. T. S. Eliot: La tierra baldía. Barón de Hakeldama (prol.) Avantos Swan (tr.). Madrid: Avantos Swan, 1985
  3. Alex Ross: El ruido eterno. Escuchar al siglo XX a través de su música. Barcelona: Seix-Barral, 2009.
  4. Ludwig Wittgenstein: Observaciones a “La Rama Dorada” de Frazer. Madrid: Tecnos, 2001.
  5. James Frazer: La rama dorada. México: FCE, 2006.
  6. T. S. Eliot Hipertext Project

4 comentarios

  1. Vaya “peazo” de post. Me quito el sombrero; un 10.

    Un saludo

  2. Vaya, vaya, Stravinski. Tal vez por mi estado de animo eh desviado el mensaje que sin duda se supone que transmite este post. Lo unico, y desde hace ya tiempo, que uno siente al leer grandes nombres de las letras y las artes es pesar. Pesar de vivir constantemente al la sombra de lo que debe ser tomado por genios, genios pasados que nos superan en figura y talento, en sensibilidad, en singularidad. ¿Como lo hizo? ¿De donde mana su inspiracion? ¿Que tiene que yo no tengo? Preguntas que caen pesadas en un mar vacio de respuestas. Puede ser culpa de los gobiernos a los que vote, o culpa de los dioses a los que reze, en cualquier caso la culpa cae sobre el individuo por haber caminado el camino equivocado guiado por manos viciosas y ojos anodinos.

    “Lo mas acertado sera continuar leyendo a los grandes” a esos hombres cuyos defectos brillaban mas que sus virtudes, defectos que los llevaron a tocar la inmortalidad a traves de algo que perdurara siempre: su obra. Sin duda, el consejo de muchos.

    Saludos. Bonito post”"”"

    • Hola generalpompeyo, por desgracia, con frecuencia, ni siquiera “los grandes” logran decir algo que no sea una impostura. Una novela que siempre me gustó es Maestros antiguos de Thomas Bernhard.

      Me alegra que te guste el post.

      Un saludo.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 282 seguidores