Platón: Las leyes, libro VI

Una vez que en los libros anteriores Platón ha avanzado algunas de las leyes de la ciudad, procede a plantear cómo ha de ser la elección de los magistrados o gobernantes. Unas leyes excelentes en manos ineptas no producirían siquiera risa sino «grandes daños y perjuicios» (751b). Entre los magistrados son especialmente importantes los guardianes de la ley, encargados de supervisar y vigilar a la ciudad entera. «Qué en lo posible no haya nada sin vigilancia» (760a), dice Platón. En su elección no cabe el sorteo, esa concesión a  los caprichos de la plebe que sí se utiliza con los … Continúa leyendo Platón: Las leyes, libro VI